La recaptura de un atún marcado hace diez años permitirá mejorar la evaluación científica del patudo
La recuperación de un atún patudo marcado en 2016 dentro de un programa científico internacional permitirá validar con precisión los modelos de crecimiento de esta especie y mejorar las evaluaciones sobre el estado de sus poblaciones. Los resultados contribuirán a afinar las recomendaciones de gestión de ICCAT y reforzar la sostenibilidad de una de las pesquerías más importantes del Atlántico. El análisis se desarrolla en el marco del proyecto europeo ITUNNES, coordinado por Azti.
La recaptura de un atún patudo (Thunnus obesus) marcado hace casi una década abre una oportunidad poco frecuente para mejorar el conocimiento científico sobre esta especie y reforzar la base técnica sobre la que se toman las decisiones de gestión pesquera internacional.
El ejemplar fue capturado recientemente en el Atlántico ecuatorial por el palangrero gallego Escualo Cuatro, de la armadora MAZAIDO. El pez había sido marcado en agosto de 2016 en aguas de Cabo Verde por un investigador de Azti, dentro del programa internacional de marcado AOTTP de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT). Tras reconocer la marca, la tripulación conservó el ejemplar y notificó el hallazgo a ICCAT y a los equipos científicos de Azti e IEO-CSIC, lo que permitirá ahora analizarlo en profundidad.
La recuperación de un patudo marcado en 2016 dentro de un programa científico internacional de marcado de ICCAT (AOTTP) ofrece una oportunidad excepcional para reconstruir, año a año, el crecimiento real de este ejemplar a lo largo de casi una década. Foto: Allen Shimada, NOAA NMFS OST
Un crecimiento documentado durante casi diez años
La singularidad del hallazgo reside en que el pez recibió en 2016 una marca química que dejó una señal permanente en sus otolitos, unas estructuras calcificadas que registran el crecimiento del pez de forma similar a los anillos de un árbol. Gracias a esa referencia temporal, los investigadores podrán reconstruir con exactitud cuánto ha crecido el ejemplar durante casi diez años de vida en libertad.
Cuando fue marcado medía 55 centímetros. En el momento de su recaptura había alcanzado los 158 centímetros de longitud y un peso de 79 kilogramos. Esta información permitirá validar los métodos utilizados para estimar la edad y el crecimiento del atún patudo, reduciendo una de las principales incertidumbres de los modelos científicos empleados para evaluar el estado de la población.
Datos clave para la gestión del recurso
La tasa de crecimiento de una especie es uno de los parámetros que más influyen en las evaluaciones de stock, ya que determina aspectos como la edad de madurez sexual, la longevidad o la capacidad reproductiva. En el caso del patudo, una especie de crecimiento relativamente lento, mejorar estas estimaciones resulta esencial para que las recomendaciones sobre cuotas de captura y medidas de conservación se ajusten con mayor precisión a la situación real del recurso.
Según explica Patricia Lastra, investigadora de Azti, disponer de un ejemplar cuyo crecimiento puede reconstruirse con total precisión permite comprobar si los criterios utilizados para interpretar los otolitos reflejan correctamente la edad de los peces y, en consecuencia, aumentar la fiabilidad de los modelos científicos utilizados por ICCAT para la gestión de la pesquería.
La colaboración del sector pesquero, decisiva
La recuperación del ejemplar también pone de relieve la importancia de la colaboración entre pescadores, científicos y organismos de gestión. La identificación de la marca por parte de la tripulación del Escualo Cuatro, la conservación del pez y su posterior transferencia al equipo investigador —con la colaboración de la empresa frigorífica WOFCO— han permitido conservar un material biológico de gran valor científico.
El análisis se llevará a cabo dentro del proyecto europeo ITUNNES, coordinado por Azti y cofinanciado por la Unión Europea. Sus resultados se incorporarán a los modelos de evaluación de los stocks de túnidos tropicales utilizados por ICCAT para definir las medidas de gestión de estas pesquerías, contribuyendo a una explotación más sostenible de uno de los recursos pesqueros de mayor importancia económica a escala internacional.








