El consumo de pescado cae entre los jóvenes pese al liderazgo de Euskadi
Euskadi continúa siendo la comunidad autónoma con mayor consumo de pescado y marisco del Estado. Cada habitante consume una media de 23,18 kilos al año, un 30% más que la media española, situada en 17,83 kilos por persona. No obstante, esta posición de liderazgo convive con una tendencia preocupante: el pescado pierde peso entre los consumidores más jóvenes y concentra cada vez más su consumo en los hogares de mayor edad.
Un consumo en descenso desde 2008
El informe ‘El mercado de pescado y marisco en España’, elaborado por Across The Shopper para OPPAO y Basque Food Cluster a partir de datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, refleja una caída continuada del consumo de productos pesqueros en los hogares españoles. Desde 2008, el volumen consumido ha descendido un 36%, al pasar de 1.316 millones de kilos a 847 millones. En apenas quince años, el consumo per cápita ha bajado de cerca de 30 kilos anuales a 17,83 kilos.
La brecha generacional se amplía
El estudio pone de manifiesto un claro componente generacional. Los mayores de 65 años representan ya el 38,22% del volumen total consumido y alcanzan una media de 32,07 kilos por persona al año. En cambio, los jóvenes independientes y las parejas jóvenes sin hijos registran niveles de consumo muy inferiores, lo que evidencia un cambio de hábitos alimentarios y de estilo de vida. Además, entre la población joven gana protagonismo el consumo fuera del hogar, mientras disminuye el consumo doméstico.
Precio, comodidad y falta de hábito
Entre las principales barreras identificadas destacan el precio, la comodidad y la pérdida de hábitos culinarios. El 61,1% de los jóvenes de entre 18 y 35 años considera que el pescado y el marisco son productos caros. A ello se suma que el 37,7% tiene la percepción de que su compra o preparación requiere más tiempo y esfuerzo que otras alternativas alimentarias, lo que favorece la elección de productos más rápidos y fáciles de consumir.
Crecen los formatos listos para consumir
El informe también constata un cambio en las preferencias de compra. Conservas, congelados y productos elaborados o listos para consumir son las categorías que mejor evolucionan, mientras que el pescado fresco, tradicionalmente ligado a la cocina doméstica, registra los mayores descensos.
Paralelamente, las generaciones más jóvenes muestran un conocimiento más limitado de las técnicas de preparación y recurren principalmente a recetas sencillas, como la plancha, el horno o el rebozado.
Desde el sector pesquero vasco consideran que “detrás de esta evolución no solo hay factores económicos, sino también un cambio profundo en la relación de muchos jóvenes con la cocina, el tiempo y la alimentación, en un contexto donde cocinar ocupa cada vez menos espacio en el día a día y las decisiones de consumo están cada vez más vinculadas a la comodidad y la inmediatez”.
En este contexto, la Organización de Productores de Pesca de Altura de Ondárroa (OPPAO) y Basque Food Cluster impulsan Arrain-ekin, “un proyecto que busca escuchar a los jóvenes y entender qué lugar ocupa hoy el pescado en su vida cotidiana, qué barreras encuentran para incorporarlo a su alimentación habitual y cómo puede reconectarse este producto con las nuevas formas de vida y consumo”, tal y como explican.








