La industria española del mar impulsa sus exportaciones mientras el consumo interno sigue a la baja
La industria española de la pesca, la acuicultura y la transformación de productos del mar cerró 2025 con un comportamiento desigual. Mientras las exportaciones mantuvieron una trayectoria ascendente y reforzaron la presencia internacional del sector, el mercado doméstico volvió a registrar una contracción en volumen. Así se desprende del Balance 2025 elaborado por Anfaco-CYTMA, que analiza la evolución de la producción, el comercio exterior, el empleo y el consumo de productos del mar.
Según los datos recopilados por Anfaco -CYTMA en su Balance 2025 del complejo mar-industria, las exportaciones españolas de productos de la pesca, la acuicultura y sus transformados alcanzaron 1,1 millones de toneladas, un 4,48% más que en 2024, mientras que su valor aumentó un 7,71%, hasta los 5.700 millones de euros.
Las preparaciones y conservas de pescado y marisco mantuvieron una evolución positiva, con un crecimiento del 4,57% en volumen y del 6,7% en valor, hasta alcanzar las 244.389 toneladas y los 1.603 millones de euros exportados.
La Unión Europea continúa siendo el principal destino comercial de los productos españoles del mar y absorbe cerca del 70% del volumen exportado. Sin embargo, los mayores crecimientos se registraron en mercados extracomunitarios, especialmente en América y África.
La transformación concentra el mayor valor de la cadena
Los datos de producción muestran la importancia creciente de la industria transformadora dentro del sector mar-alimentario. En 2024, último ejercicio con estadísticas consolidadas de producción, la transformación de pescados y mariscos alcanzó 954.387 toneladas, con un valor superior a 6.784 millones de euros.
Aunque el volumen registró una ligera reducción respecto al ejercicio anterior, la transformación continúa representando la actividad de mayor valor económico dentro de la cadena, concentrando aproximadamente el 73% del valor total generado por la producción pesquera, acuícola y transformadora española.
Dentro de esta actividad destacan los pescados preparados y en conserva, que representan el 41,3% de toda la producción transformada, seguidos por el pescado congelado y los moluscos congelados.
El atún mantiene su liderazgo en las conservas
La industria conservera cerró 2025 con una producción de 311.135 toneladas y un valor de 1.927 millones de euros, lo que supone incrementos del 0,9 y del 1,5%, respectivamente.
El atún continúa siendo el producto dominante del sector. Las conservas de atún y atún claro representaron cerca del 70% del volumen total elaborado y más de la mitad del valor generado por la industria conservera.
Junto al atún, productos como el mejillón, la caballa, la sardina o las almejas registraron avances tanto en volumen como en valor durante el último ejercicio.
El pescado congelado lidera el crecimiento exterior
Entre las distintas categorías de productos exportados, el pescado congelado fue el segmento con mejor comportamiento durante 2025. Las ventas al exterior aumentaron un 14,4% en volumen y un 22,2% en valor, hasta alcanzar las 400.308 toneladas y cerca de 968 millones de euros.
También evolucionaron positivamente las exportaciones de pescado fresco y de preparaciones y conservas, mientras que los crustáceos registraron una corrección tanto en volumen como en valor.
La evolución de los productos congelados refleja el creciente protagonismo de formatos con mayor vida útil y capacidad logística, una tendencia que continúa ganando peso en los mercados internacionales.
Empleo estable y alta contratación indefinida
La industria transformadora de pescados y mariscos mantiene además un importante peso laboral. El sector emplea a 25.345 personas en España y presenta una tasa de contratación indefinida cercana al 90%, una de las más elevadas dentro de la industria alimentaria.
Galicia continúa siendo el principal polo productivo y exportador del sector. Además de concentrar buena parte de la actividad transformadora, lidera las exportaciones nacionales de productos pesqueros y acuícolas, superando el 50% del volumen total exportado y alcanzando cuotas superiores al 70% en categorías como conservas y moluscos.
El consumo doméstico sigue perdiendo volumen
Frente al dinamismo exportador, el mercado interior volvió a mostrar signos de debilidad. El consumo de productos pesqueros en los hogares españoles descendió un 1,9% en volumen durante el último año móvil, aunque el gasto total aumentó un 1,78% debido al incremento de precios.
El pescado fresco continúa siendo la categoría que más acusa el retroceso del consumo, con una caída superior al 5%, mientras que los productos congelados, los mariscos cocidos, los ahumados y el sushi muestran una evolución positiva. Las conservas, por su parte, mantienen una relativa estabilidad, consolidándose como una de las categorías más resilientes dentro de la cesta de compra.
Los datos apuntan a un consumidor cada vez más orientado hacia formatos prácticos, de fácil preparación y con mayor conveniencia, una tendencia que seguirá condicionando la estrategia de innovación de la industria en los próximos años.
El Balance 2025 apunta a una industria más internacional
En conjunto, los datos recopilados por Anfaco-CYTMA reflejan una industria cada vez más orientada a los mercados exteriores. El crecimiento de las exportaciones contrasta con la evolución del consumo doméstico y refuerza el papel de la internacionalización como uno de los principales vectores de desarrollo para las empresas del complejo mar-industria.








