El 80% de las empresas del sector de productos del mar prevé crecer o mantener su actividad en 2026
El sector de productos del mar comenzó 2026 con una evolución favorable y afronta los próximos meses con moderado optimismo. Así se desprende de la última edición de 'El Pulso al Sector de Productos del Mar', elaborado por AECOC y presentado por Eduardo Míguez, presidente del Comité de Productos del Mar de AECOC y director adjunto de Puerto de Celeiro, y Àngels Segura, responsable del sector de Productos del Mar de AECOC.
Los datos reflejan una mejora de la actividad durante el primer trimestre del año. El 58,8% de las compañías encuestadas incrementó sus ventas en valor respecto al mismo periodo de 2025, mientras que un 19,6% logró mantenerlas estables. En términos de volumen, el 41,1% registró aumentos y un 31,4% conservó niveles similares a los del ejercicio anterior.
Perspectivas favorables para el conjunto del año
Las previsiones para el cierre del ejercicio apuntan a la continuidad de esta tendencia positiva. Un 33% de los directivos considera que el mercado crecerá durante 2026 y un 47,1% espera que se mantenga estable.
La confianza es todavía mayor cuando las empresas valoran su propia evolución. El 58,9% prevé incrementar sus ventas en valor al cierre del ejercicio y un 27,5% espera mantenerlas. En cuanto al volumen comercializado, el 47% confía en crecer y otro 27,5% en sostener los resultados actuales.
En conjunto, ocho de cada diez compañías anticipan un escenario de crecimiento o estabilidad, un indicador que refleja la resiliencia de un sector que ha sabido adaptarse a un entorno económico y geopolítico complejo.
Los mercados internacionales ganan protagonismo
Las exportaciones continúan reforzando su papel como uno de los principales vectores de desarrollo para las empresas del sector. El 45,5% de los fabricantes prevé aumentar sus ventas al exterior durante este año y el 50% de los encuestados identifica los mercados internacionales como la principal palanca de crecimiento de sus compañías.
La relevancia de la actividad exportadora queda patente en un dato especialmente significativo: para el 21% de las empresas, las ventas internacionales ya representan la mitad de su facturación total.
Por áreas geográficas, Europa se consolida como el mercado con mayor potencial de crecimiento, según el 36% de las compañías consultadas.
La presión de los costes sigue marcando la agenda empresarial
A pesar de las buenas expectativas, las empresas operan en un contexto que continúa condicionado por la incertidumbre. El 96,1% de los directivos señala el incremento de costes como el principal efecto derivado del actual escenario geopolítico internacional.
Además, el 35,3% de las compañías advierte de retrasos en la cadena de suministro, una situación que sigue generando preocupación en un sector especialmente dependiente de la disponibilidad de producto y de la logística internacional.
La evolución de las materias primas y de la energía figura entre los principales factores de riesgo. El 80,4% de las empresas considera que su encarecimiento representa la principal amenaza para la actividad, mientras que el 72,5% teme un nuevo escenario inflacionista que pueda afectar al consumo.
Ante esta situación, las compañías están reforzando medidas de eficiencia operativa y contención del gasto con el objetivo de minimizar el impacto de los costes y evitar, en la medida de lo posible, trasladar las subidas de precios al consumidor final.
Adaptación regulatoria y rentabilidad
Las exigencias regulatorias constituyen otro de los focos de atención para el sector. El 60,4% de las empresas muestra preocupación por las nuevas obligaciones relacionadas con la trazabilidad y el registro de datos a lo largo de la cadena de valor.
Asimismo, el Decreto de Envases y Residuos de Envases preocupa al 58,3% de las compañías, que siguen de cerca la evolución normativa para garantizar su adaptación a los nuevos requerimientos.
En este contexto, proteger la rentabilidad se sitúa como el principal reto estratégico para el 56,9% de las empresas. Junto a ello, controlar el aumento de los costes energéticos y de las materias primas y asegurar la disponibilidad de producto son prioridades compartidas por el 49% de los encuestados.
El desafío del relevo generacional
Más allá de las cuestiones económicas y regulatorias, el informe pone el foco en uno de los retos estructurales que afectan a buena parte de la industria alimentaria: la gestión del talento.
La captación y fidelización de profesionales cualificados, junto con el relevo generacional, aparecen entre las principales preocupaciones de las empresas para garantizar la competitividad y la sostenibilidad del sector en los próximos años.
Las conclusiones del estudio reflejan, en definitiva, un sector que afronta 2026 con confianza moderada, apoyado en la fortaleza de los mercados internacionales y en la evolución positiva de las ventas, pero consciente de que la rentabilidad, el abastecimiento y la adaptación normativa seguirán condicionando su desarrollo a corto y medio plazo.








