ACTUALIDAD
Asia, África y América Latina concentrarán la mayor parte del crecimiento futuro

La industria cárnica mundial crecerá un 12% hasta 2035 impulsada por la eficiencia, la avicultura y la digitalización

Redacción Interempresas05/08/2026
La industria cárnica mundial crecerá durante la próxima década, aunque a un ritmo más moderado que en años anteriores. La mejora de la eficiencia productiva, el auge de la carne de ave, la automatización y la bioseguridad marcarán la evolución de un sector que deberá producir más con menos recursos y afrontar crecientes exigencias regulatorias y medioambientales.
Imagen

Una década de crecimiento más moderado pero sostenido

La industria cárnica mundial seguirá creciendo hasta 2035, aunque a un ritmo inferior al registrado en los últimos diez años. Según las previsiones de la OCDE y la FAO, el consumo global de carne alcanzará aproximadamente los 412 millones de toneladas al final del periodo analizado, lo que supone un incremento del 12% respecto al periodo base actual.

El aumento de la población mundial continuará siendo el principal motor de la demanda, especialmente en países de renta media y baja. No obstante, los cambios demográficos, la madurez de los mercados desarrollados y la evolución de las preferencias alimentarias moderarán el crecimiento del consumo per cápita.

Mientras que en los mercados avanzados la demanda se estabiliza, regiones como Asia, África y América Latina concentrarán la mayor parte del crecimiento futuro. De hecho, cerca del 76% del incremento mundial del consumo se producirá en países de renta media, donde el aumento de ingresos sigue favoreciendo el acceso a proteínas animales.

Crecimiento del consumo de carne
Crecimiento del consumo de carne.

La carne de ave se consolida como gran protagonista

Si existe una categoría llamada a liderar el crecimiento mundial durante la próxima década, esa es la carne de ave.

Las previsiones apuntan a que el consumo de carne avícola aumentará en cerca de 29 millones de toneladas hasta 2035, lo que representa alrededor de dos terceras partes de toda la demanda adicional de carne prevista en el mundo. La producción alcanzará aproximadamente 177 millones de toneladas, impulsada por ciclos productivos cortos, una elevada eficiencia de conversión alimentaria y unos costes de producción más competitivos frente a otras especies.

Para la industria transformadora, esta tendencia supone una oportunidad significativa. La creciente demanda de productos avícolas procesados exigirá nuevas inversiones en automatización, trazabilidad, sistemas de inspección y capacidad de procesado.

Además, la avicultura presenta una intensidad de emisiones inferior a la de los rumiantes, un factor que gana relevancia en un contexto de creciente presión regulatoria y medioambiental.

El porcino mantiene su peso, pero con menor dinamismo

La carne de porcino seguirá siendo una de las principales proteínas animales a escala mundial, aunque su crecimiento será más moderado.

El informe prevé que el consumo mundial aumente alrededor de un 4% hasta 2035, una cifra claramente inferior a la registrada en la década anterior. Entre los factores que explican esta desaceleración destacan la estabilización del consumo en China, la evolución de las preferencias de los consumidores europeos y el creciente impacto de las enfermedades animales sobre la producción.

A pesar de ello, la producción porcina continuará expandiéndose en Asia y América Latina gracias a la modernización de las explotaciones, la integración de las cadenas de valor y las mejoras en bioseguridad.

Para las empresas cárnicas europeas, este escenario obliga a reforzar la competitividad mediante inversiones en eficiencia energética, automatización y digitalización de procesos.

Evolución de los precios de las carnes de rumiantes y no rumiantes...

Evolución de los precios de las carnes de rumiantes y no rumiantes. Los precios reales se calculan a partir de los precios nominales mundiales deflactados con el deflactor del PIB de Estados Unidos (2025 = 1). Los datos corresponden a carne de porcino de Estados Unidos, carne avícola de Brasil, vacuno deshuesado 90CL de Australia y carne de cordero de Nueva Zelanda, expresados en dólares por tonelada y valor FOB.

Vacuno y ovino: mercados más tensionados y de mayor valor

Las carnes de vacuno y ovino mantendrán un comportamiento diferente al de la avicultura y el porcino.

El consumo mundial de carne de vacuno aumentará alrededor de un 8% hasta 2035, aunque seguirá enfrentándose a mayores costes productivos y a una creciente presión medioambiental. En Europa y Norteamérica el consumo per cápita continuará reduciéndose gradualmente, mientras que Asia y Oriente Medio sostendrán buena parte del crecimiento futuro.

La producción mundial de carne ovina crecerá un 17%, alcanzando cerca de 22 millones de toneladas. China continuará siendo el principal motor de este crecimiento y concentrará aproximadamente el 15% del aumento global de la producción.

Para ambos sectores, los precios seguirán siendo relativamente elevados debido a una oferta más limitada y a mayores costes asociados a la sostenibilidad y el cumplimiento normativo.

Productividad: la gran palanca del crecimiento

Uno de los mensajes más relevantes para la industria cárnica es que el crecimiento previsto no procederá únicamente del aumento del número de animales.

Las mejoras de productividad explicarán una parte muy significativa de la expansión productiva durante la próxima década. Según las estimaciones de la FAO y la OCDE, las ganancias en rendimiento de sacrificio y mejora genética aportarán aproximadamente el 28% del crecimiento de la producción avícola, el 10% en porcino, el 10% en ovino y el 3% en vacuno.

Este cambio de paradigma supone una transformación profunda para toda la cadena de valor. La competitividad dependerá cada vez más de la capacidad para producir más carne utilizando menos recursos, reduciendo costes operativos y optimizando la eficiencia de las instalaciones.

Automatización e inteligencia artificial: de tendencia a necesidad

La digitalización aparece como uno de los grandes vectores de transformación para la industria cárnica mundial.

El informe dedica un apartado específico al papel de la inteligencia artificial, la visión artificial y la automatización en las plantas de procesado. Estas tecnologías ya permiten realizar tareas de clasificación automática, control de calidad, detección de cuerpos extraños, optimización del despiece y análisis predictivo de la producción.

Entre los datos más destacados figura la capacidad de algunos sistemas de visión artificial para alcanzar precisiones cercanas al 96% en la identificación de canales y características de calidad. Asimismo, determinadas soluciones de inspección automatizada logran detectar fragmentos óseos en carne de ave con tasas de acierto superiores al 93%.

La automatización también responde a uno de los grandes problemas que afronta el sector: la creciente dificultad para encontrar mano de obra especializada.

En los mercados más avanzados, especialmente en Europa, las plantas cárnicas están acelerando las inversiones en robótica para operaciones de corte, despiece, clasificación y manipulación, ámbitos donde históricamente la dependencia de trabajo manual ha sido muy elevada.

Automatización del procesado cárnico por especie y etapa de procesamiento
Automatización del procesado cárnico por especie y etapa de procesamiento.

Bioseguridad: el factor que puede alterar todas las previsiones

Si existe un elemento capaz de modificar sustancialmente las perspectivas del mercado cárnico mundial, ese es la sanidad animal.

La OCDE y la FAO advierten de que las enfermedades transfronterizas seguirán siendo uno de los principales riesgos para la estabilidad de los mercados. Los recientes episodios de peste porcina africana o influenza aviar altamente patógena han demostrado la capacidad de estas enfermedades para alterar los flujos comerciales internacionales y provocar fuertes oscilaciones de precios.

El informe incorpora incluso un análisis específico sobre el gusano barrenador del Nuevo Mundo en México. En un escenario de prolongación de la crisis sanitaria, las exportaciones mexicanas de ganado vivo podrían reducirse hasta un 100%, mientras que la producción de carne de vacuno en el país aumentaría un 6% por la retención de animales destinados inicialmente a la exportación.

Estos ejemplos ponen de manifiesto que la bioseguridad ya no es únicamente una cuestión veterinaria, sino un elemento estratégico para la competitividad empresarial.

El comercio internacional seguirá creciendo, pero cambia el mapa

El comercio mundial de carne continuará expandiéndose durante la próxima década, aunque con menor intensidad que en el pasado.

Brasil, la Unión Europea y Estados Unidos seguirán liderando las exportaciones globales y concentrarán más de la mitad de los envíos mundiales en 2035. Sin embargo, se observa una progresiva reconfiguración de los flujos comerciales.

China continuará reduciendo gradualmente su dependencia exterior en porcino gracias al fortalecimiento de su producción interna, mientras que mantendrá una elevada demanda de carne de vacuno. Paralelamente, países como Argentina, Tailandia y Turquía ganarán protagonismo como proveedores internacionales.

Para la industria europea, este escenario exigirá reforzar la diferenciación, la calidad y el valor añadido frente a competidores con costes productivos más bajos.

Exportaciones mundiales de carne hasta 2035
Exportaciones mundiales de carne hasta 2035.

Sostenibilidad: producir más con menos impacto

La presión medioambiental seguirá condicionando las estrategias empresariales del sector.

Aunque las emisiones globales asociadas a la producción de carne aumentarán aproximadamente un 6% hasta 2035, este crecimiento será notablemente inferior al incremento previsto de la producción, lo que refleja una mejora de la eficiencia global del sistema.

La reducción de emisiones, la valorización de subproductos, la eficiencia energética, la gestión del agua y la economía circular se consolidan como áreas prioritarias de inversión para las empresas cárnicas.

Las tecnologías digitales, la mejora genética y la optimización nutricional serán herramientas clave para alcanzar estos objetivos sin comprometer la rentabilidad.

Evolución de las emisiones asociadas a la producción de carne
Evolución de las emisiones asociadas a la producción de carne.

Una industria más tecnológica, eficiente y resiliente

La fotografía que dibuja el informe OECD-FAO para 2035 es la de una industria cárnica más profesionalizada, más automatizada y más orientada a la eficiencia.

La demanda mundial seguirá creciendo, especialmente en aves y proteínas de producción intensiva, pero el éxito empresarial dependerá cada vez menos del volumen y más de la capacidad para gestionar datos, automatizar procesos, garantizar la bioseguridad y responder a las crecientes exigencias regulatorias y medioambientales.

Para la industria cárnica, el reto ya no es únicamente aumentar la producción, sino hacerlo con mayores niveles de eficiencia, seguridad y rentabilidad. La automatización, la digitalización y la bioseguridad dejarán de ser factores diferenciales para convertirse en requisitos imprescindibles en un mercado global cada vez más competitivo.

COMENTARIOS AL ARTÍCULO/NOTICIA

Deja un comentario

Para poder hacer comentarios y participar en el debate debes identificarte o registrarte en nuestra web.

Suscríbase a nuestra Newsletter - Ver ejemplo

Contraseña

Marcar todos

Autorizo el envío de newsletters y avisos informativos personalizados de interempresas.net

Autorizo el envío de comunicaciones de terceros vía interempresas.net

He leído y acepto el Aviso Legal y la Política de Protección de Datos

Responsable: Interempresas Media, S.L.U. Finalidades: Suscripción a nuestra(s) newsletter(s). Gestión de cuenta de usuario. Envío de emails relacionados con la misma o relativos a intereses similares o asociados.Conservación: mientras dure la relación con Ud., o mientras sea necesario para llevar a cabo las finalidades especificadasCesión: Los datos pueden cederse a otras empresas del grupo por motivos de gestión interna.Derechos: Acceso, rectificación, oposición, supresión, portabilidad, limitación del tratatamiento y decisiones automatizadas: contacte con nuestro DPD. Si considera que el tratamiento no se ajusta a la normativa vigente, puede presentar reclamación ante la AEPD. Más información: Política de Protección de Datos