La industria cárnica aporta 44.370 millones de euros a la economía española y genera 4,8 euros adicionales por cada euro producido
La industria cárnica española consolida su posición como uno de los principales motores de la economía nacional. Un informe elaborado por Afi para Anice y Fecic sitúa su contribución total en más de 44.370 millones de euros, equivalentes al 2,8% del PIB. Más allá de su peso industrial y exportador, el estudio pone de relieve su capacidad para generar actividad económica en otros sectores, impulsar el desarrollo rural y aportar más de 2.800 millones de euros anuales a las arcas públicas.
La industria cárnica española vuelve a reivindicar su relevancia económica con cifras que confirman su condición de sector estratégico para el país. El estudio 'La Contribución Económica de la Industria Cárnica en España', elaborado por Afi (Analistas Financieros Internacionales) para Anice y Fecic, cuantifica por primera vez de forma detallada el impacto directo, indirecto e inducido de esta actividad sobre el conjunto de la economía nacional.
Los resultados sitúan la aportación total de la industria cárnica en 44.370 millones de euros de valor añadido bruto (VAB), una cifra equivalente al 2,8% del producto interior bruto español. El dato cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que el sector está formado por más de 3.000 empresas y que su actividad se extiende mucho más allá de la transformación de carne, ejerciendo un importante efecto tractor sobre la ganadería, la logística, la distribución, la energía y numerosos servicios auxiliares.
Un sector con capacidad de arrastre
Uno de los aspectos más destacados del informe es precisamente la capacidad multiplicadora de la actividad cárnica. Según los cálculos de Afi, por cada euro generado directamente por la industria se producen otros 4,8 euros adicionales en el conjunto de la economía española.
Esta capacidad de arrastre explica que, de los 44.370 millones de euros de contribución total estimados, solo 7.655 millones correspondan al impacto directo de la actividad industrial, mientras que 25.350 millones proceden de efectos indirectos y otros 11.360 millones de efectos inducidos derivados del consumo y la actividad económica generada por el sector.
La posición de la industria cárnica dentro de la economía española es especialmente significativa por su estrecha vinculación con otros sectores productivos. El análisis de eslabonamientos sectoriales realizado por Afi sitúa a la actividad cárnica entre aquellas con mayor capacidad para dinamizar cadenas de valor completas.
El sector primario, principal beneficiario
El estudio identifica a la actividad agropecuaria como la principal receptora de los efectos económicos generados por la industria cárnica.
Más de uno de cada tres euros derivados de este efecto arrastre termina repercutiendo en el sector primario. En términos económicos, esto supone más de 8.900 millones de euros de valor añadido bruto para la agricultura y la ganadería.
La relación resulta especialmente relevante en un momento en el que la sostenibilidad económica del medio rural y el mantenimiento de la actividad ganadera constituyen cuestiones prioritarias para buena parte del territorio español.
De hecho, tanto Anice como Fecic destacan que la industria cárnica desempeña un papel fundamental en la cohesión territorial y en la generación de oportunidades económicas en miles de municipios vinculados a la producción ganadera.
Exportaciones que sostienen el crecimiento
La dimensión internacional continúa siendo uno de los grandes pilares del sector. En 2025 las exportaciones de productos cárnicos superaron los 12.360 millones de euros, con un crecimiento del 2,5% respecto al ejercicio anterior.
Actualmente operan en los mercados exteriores 2.139 empresas exportadoras de productos cárnicos, de las cuales el 62% mantiene una actividad exportadora regular. El saldo comercial alcanzó los 8.493 millones de euros, consolidando a la industria cárnica entre los principales sectores exportadores de la economía española.
Estas cifras adquieren una dimensión aún mayor si se considera que cerca de una cuarta parte de todas las exportaciones agroalimentarias españolas corresponden a productos cárnicos.
La fortaleza exterior se ha convertido además en un elemento clave para amortiguar las oscilaciones de la demanda interna y reforzar la competitividad de las empresas españolas en un contexto internacional cada vez más exigente.
Más de 42.000 millones de euros de facturación
La evolución de la actividad empresarial también refleja una tendencia positiva. La facturación de la industria cárnica alcanzó los 42.135 millones de euros en 2024, manteniendo la senda de crecimiento observada durante los últimos ejercicios.
Además, el tejido empresarial presenta una estructura más sólida que la media agroalimentaria española. Aunque predominan las pequeñas y medianas empresas, el peso relativo de las compañías medianas y grandes es superior al de otros segmentos de la industria alimentaria, un factor que contribuye a mejorar la capacidad inversora, la internacionalización y la incorporación de nuevas tecnologías productivas.
La modernización de instalaciones, la automatización de procesos y la mejora de la eficiencia energética figuran actualmente entre las principales líneas de inversión de una industria que afronta importantes retos regulatorios y de sostenibilidad.
Una aportación fiscal superior a 2.800 millones
La contribución económica del sector también se refleja en los ingresos públicos. El informe estima que la aportación directa de la industria cárnica a las arcas públicas supera los 2.800 millones de euros anuales.
Las cotizaciones sociales representan la principal partida, con 1.305 millones de euros, equivalentes al 46,5% del total. A ello se suman 765 millones de euros en concepto de IVA, 465 millones por IRPF, 255 millones por Impuesto de Sociedades y 18 millones derivados del Impuesto Especial sobre los Envases de Plástico no Reutilizables.
Estas cifras evidencian el peso de la industria cárnica no solo como generadora de actividad económica y empleo, sino también como contribuyente relevante a la financiación de los servicios públicos.
Una industria estratégica para la economía española
Durante la presentación del informe, el director general de Anice, Giuseppe Aloisio, destacó la dimensión económica del sector: “Este estudio demuestra con datos objetivos que la industria cárnica es mucho más que una actividad transformadora. Somos un sector estratégico que genera riqueza, empleo, exportaciones y oportunidades en miles de municipios de nuestro país. Además, actuamos como un potente motor para la ganadería y para el conjunto de la cadena agroalimentaria española”.
Por su parte, la responsable de Economía Aplicada de Afi, Ana Domínguez, subrayó que “La industria cárnica representa cerca del 2,8% del PIB español y genera más de 44.370 millones de euros de Valor Añadido Bruto, sumando impactos directos, indirectos e inducidos. Por cada euro producido directamente, se generan 4,8 euros adicionales en el conjunto de la economía”.
En la clausura del acto, el secretario general de Fecic, Ignasi Pons, señaló: “Este tipo de análisis aporta información objetiva y contrastada para comprender la dimensión económica y social de una industria esencial para España. Además de generar riqueza y empleo, la industria cárnica desempeña un papel fundamental en la cohesión territorial, la actividad exportadora, el sostenimiento de miles de explotaciones ganaderas y su capacidad para impulsar actividad económica en numerosos sectores vinculados a la cadena agroalimentaria”.
Las conclusiones del informe refuerzan la posición de la industria cárnica como uno de los pilares de la economía agroalimentaria española. En un escenario marcado por la necesidad de ganar competitividad, avanzar en sostenibilidad y responder a nuevas exigencias regulatorias, el sector mantiene una notable capacidad para generar valor, empleo y actividad económica dentro y fuera de España.











