La otra cara del boom solar en España: crecimiento récord con fallos, incendios y riesgos invisibles
Al cierre de 2025, el autoconsumo fotovoltaico acumulaba 9.590 MW en España y aportaba ya alrededor del 4,1% de la electricidad consumida, según el Informe Anual del Autoconsumo Fotovoltaico y Almacenamiento 2025 publicado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA), lo que confirma su creciente peso en el nuevo modelo energético español.
En este contexto de crecimiento, la multinacional TÜV Rheinland pone el foco en una cuestión cada vez más relevante: la seguridad eléctrica de las instalaciones. La compañía, especializada en certificación, inspección y ensayos, recuerda que el desarrollo del autoconsumo debe ir acompañado de revisiones técnicas adecuadas que permitan comprobar el estado real de los sistemas y detectar a tiempo posibles anomalías.
En Extremadura, una de las comunidades con mayor implantación fotovoltaica, la Junta ha informado de 35 incendios en plantas fotovoltaicas desde 2024, doce en ese mismo año y 23 en 2025, lo que muestra el aumento de los casos. De ellos, 16 derivaron en incendio forestal, como el de Talaván, en Cáceres, con unas 870 hectáreas afectadas, y de Casas de Don Pedro, en Badajoz, con alrededor de 800 hectáreas.
Desde TÜV Rheinland recuerdan que la inspección técnica en sistemas fotovoltaicos es clave para detectar anomalías a tiempo, comprobar el estado de los principales componentes y confirmar que el sistema cumple con los requisitos técnicos y normativos aplicables.
Más instalaciones, más necesidad de control
En viviendas, edificios o comunidades de vecinos, donde los paneles solares forman parte del propio inmueble, la prevención temprana resulta esencial. Contar con un sistema fotovoltaico no es el último paso: para que funcione correctamente y en condiciones seguras, se recomienda que un técnico especialista independiente verifique la instalación una vez puesta en marcha.
En este sentido, los expertos de TÜV Rheinland recuerdan que la inspección técnica es clave para detectar anomalías a tiempo, comprobar el estado de los principales componentes y confirmar que el sistema cumple con los requisitos técnicos y normativos aplicables. La inspección técnica analiza la generación de puntos calientes y verifica el conjunto de la instalación para reducir el riesgo de cortocircuitos que pueden derivar en un incendio de la instalación.
Qué puede hacerse para reducir riesgos
En este escenario, cobran cada vez más relevancia las herramientas de verificación independientes disponibles para usuarios y empresas, desde la evaluación del estado de módulos e inversores hasta ensayos de seguridad, rendimiento y fiabilidad. En el caso de TÜV Rheinland, este trabajo se apoya en laboratorios acreditados conforme a la certificación ISO 17025 y en estándares internacionales de referencia como IEC 61215, IEC 61730 o IEC 61853.
Más allá del cumplimiento técnico, estas comprobaciones ayudan a proteger la inversión, prolongar la vida útil del sistema y reducir la posibilidad de incidencias que afecten al edificio o a quienes lo habitan. En un momento en el que el autoconsumo sigue creciendo con fuerza en España, la revisión técnica se consolida como un elemento clave para impulsar un desarrollo más seguro, fiable y sostenible.





















































