Pañales y compresas, el nuevo combustible para las centrales
Redacción Energía de Hoy27/03/2017
Sólo en Inglaterra, cada año se producen unas 45.000 toneladas de residuos de productos de higiene íntima como pañales o compresas. Unos residuos que son complicados de tratar debido a la humedad que retienen en su interior. Esto hace que acaben siendo incinerados, utilizando para ello mucha más energía de lo normal, o que se entierren en vertederos hasta que se descompongan en unos 500 años.
Sin embargo, ahora pueden convertirse en un combustible más para producir electricidad o calor. Así lo afirma la compañía inglesa PHS que estima que para 2017 podrá transformar este residuo en fardos compactos para ser quemados en cualquier central eléctrica. La firma explica que gracias a un nuevo sistema que acaba de patentar, el material se tritura y compacta para retirar el líquido residual y después sólo habría que esperar a su secado para poder envasarlo y llevarlo hasta los centros de producción eléctrica.
Según publica la prensa inglesa, cada año se tiran en Reino Unido 3.000 millones de pañales, mientras que una mujer de media compra unos 11.000 tampones durante toda su vida.
































