Entrevista a Estela Pacheco, CEO de Sonicat Systems
Sonicat-Systems ha sido seleccionada entre miles de start-ups tecnológicas para recibir una subvención de la Comisión Europea gracias al desarrollo de una tecnología puntera que permitirá a la industria de la miel ofrecer un producto de mayor calidad al consumidor final. Esta joven empresa, liderada por dos emprendedoras, ha diseñado y fabricado un prototipo funcional para el pretratamiento de la miel cruda que, mediante ultrasonidos de alta potencia, romper los cristales de azúcar presentes en la miel, evitando su posterior cristalización.
Para empezar, ¿quién es Sonicat-Systems y a qué se dedica?
Sonicat Systems se fundó con el objetivo de desarrollar un nuevo proceso para el pretratamiento de la miel cruda, que asegurase la máxima calidad y frescura del producto para sus consumidores. Somos una empresa joven, dinámica, innovadora, formada por doctor@s, ingenier@s, técnic@s, y comercial@s, con muchas ganas de ofrecer soluciones disruptivas al sector alimentario. Creemos en la innovación como canal para asegurar una alimentación más sana, segura y saludable.
¿Qué reconocimientos y ayudas han recibido para desarrollar su start-up?
Recibimos una subvención de la Comisión Europea de 50.000 € (SME Instrument Phase 1) para el desarrollo de nuestro plan de negocio y para llevar a cabo estudios de viabilidad tanto técnica como financiera. Recientemente hemos sido seleccionadas entre miles de start-ups tecnológicas para recibir una subvención de la Comisión Europea de alrededor de 2 millones de euros (SME Instrument Phase 2) destinados a optimizar y escalar el prototipo actual, así como validar el uso de la máquina en diversas instalaciones envasadoras de miel en distintos países europeos, donde ya contamos con potenciales clientes.
Explíquenos en qué consiste el proyecto Liquam.
Sonicat Systems es una compañía enfocada en el desarrollo y comercialización de Liquam, un equipo innovador que se convertirá en el nuevo estándar de oro para el procesamiento de miel. En general, la miel líquida es siempre la opción preferida por los consumidores de miel. La miel cristalizada no se vende en los supermercados, por lo que los minoristas deben devolverla a los envasadores de miel que deben pagar los gastos. Para evitar estos reembolsos, los envasadores se ven obligados a pasteurizar la miel. Este proceso retrasa la cristalización hasta 12 meses, lo que permite que la miel se distribuya a los supermercados y se consuma antes de que la cristalización vuelva a aparecer. Sin embargo, las altas temperaturas alcanzadas durante la pasteurización reducen drásticamente la actividad enzimática de la miel, perdiendo sus propiedades antivirales, antibacterianas y antifúngicas. La miel cruda es un alimento funcional, pero la pasteurización la convierte en un producto de menor calidad. Solo un dato, alrededor del 90% de la miel que llega al consumidor está pasteurizada.
Liquam presenta una tecnología patentada para el procesamiento no térmico de miel basada en ultrasonidos de alta potencia, con el objetivo final de reemplazar el proceso de pasteurización generalizado y no respetuoso. Los empacadores de miel han confirmado que al usar Liquam aumentarán sus ingresos vendiendo miel de calidad premium a un precio minorista de un 10 a un 20% más alto, evitarán problemas con el embotellado y la fermentación potencial y reducirán OPEX debido al ahorro de energía. Para los consumidores, los beneficios de Liquam son aún mejores. Disfrutaremos durante un año completo de miel líquida y clara con toda su frescura y propiedades nutracéuticas naturales.
¿La miel que compramos en el supermercado ha sido procesada antes de ser envasada?
A día de hoy, la gran mayoría de la población española desconocemos los detalles del camino que sigue la miel desde la colmena, a nuestra mesa. ¿Nos hemos preguntado alguna vez si esa miel que compramos en el supermercado ha sido sometida a algún proceso previo a su envasado? La respuesta lamentablemente es que sí. El 90% de la miel que se consume en nuestro país, especialmente aquella comercializada por grandes marcas, ha sido previamente recalentada a 80 °C antes de envasarse para su posterior distribución en puntos de venta. Este proceso se lleva mayoritariamente a cabo para evitar que la miel cristalice en el frasco en los siguientes meses y, de esta manera, poder disfrutar siempre de una miel clara, y lo más importante, líquida. Los consumidores estamos tan acostumbrados a esta apariencia licuada de la miel que, por norma general, descartamos comprar cualquier envase de miel que se presente en su forma cristalizada.
¿Qué consecuencias, negativas y positivas, tienen este procesamiento de la miel?
Existen consecuencias positivas y negativas tanto para consumidores como para envasadores de miel:
- Para el consumidor, las consecuencias negativas son claras. Este sobrecalentamiento de la miel, aunque se mantiene solo durante algunos minutos, tiene efectos perjudiciales en la calidad de la misma, además de disminuir sus beneficios saludables. Esta información la gran mayoría de los consumidores no lo sabemos. La miel, como producto natural que proviene de las abejas, es un manjar funcional que durante siglos de historia ha sido valorado por las civilizaciones por sus propiedades antiinflamatorias, antibioticas, reguladoras de la digestión, y, por incluso, equilibrar el colesterol. Dichas propiedades provienen mayoritariamente de las vitaminas, enzimas, y otros compuestos presentes en su composición natural. Estas substancias son muy sensibles al calor, y una vez la miel se ha sobrecalentado por encima de 50°C, estos compuestos se degradan, y con ellos sus beneficiosas propiedades.
- Para el consumidor, la única consecuencia positiva es que la miel se mantiene líquida durante aproximadamente 12 meses y puede disfrutar de una miel fluida que es de fácil uso.
- Para los envasadores, la consecuencia positiva es que una miel pasteurizada es fácil de manejar y envasar y permanece líquida durante unos 12 meses permitiendo que se pueda distribuir, comprar y consumir en estado líquido antes de que la cristalización vuelva a aparecer.
- Para los envasadores, la consecuencia negativa es que las altas temperaturas que alcanza la miel eleva los niveles de hidroximetilfurfural (HMF), un compuesto orgánico derivado de la descomposición de la glucosa. Dependiendo de la historia previa de la miel, el tratamiento a altas temperaturas fácilmente hace subir el hmf por encima de los límites legales que son 40mg/kg. Si la miel sobrepasa este límite ya no se puede vender directamente a consumidor, se ha de utilizar como edulcorante alimentario perdiendo valor.
¿De dónde salió la idea de desarrollar este proyecto?
Hablando con apicultores y envasadores de miel sobre los problemas y necesidades del sector apícola. En concreto el problema que tienen con algo tan natural como es la cristalización de la miel. Buscando soluciones a este problema pensamos que los ultrasonidos podrían ser la solución.
Todo empezó en 2010 cuando conseguimos una subvención de la Comisión Europea para validar esta prueba de concepto. El proyecto duró 3 años y finalizó con un prototipo industrial capaz de procesar 100kg/h de miel. El equipo se estuvo validando durante unos 5 meses en una de las mayores cooperativas de envasadores de miel a nivel español. En vista de buenos resultados obtenidos y el interés de la industria fundamos Sonicat Systems en 2014. Ese mismo año nos concedieron la patente y posteriormente registramos la marca Liquam. Han sido más de 9 años de investigación y desarrollo. Ahora el objetivo es trabajar para llevar esta tecnología al mercado.
Recientemente ganaron el EIT Food Innovation en Bilbao. ¿En qué consiste este premio y qué supone lograrlo?
Hemos sido galardonadas con el segundo premio Innovation Prizes 2019 organizados por el EIT Food. Para nosotros supone un reconocimiento del trabajo realizado durante estos últimos años. Nos ha dado una gran visibilidad y la oportunidad de establecer muy buenos contactos en el sector alimentario. El premio consiste en 5.000 € que queremos invertir en comprar y envasar miel con la etiqueta de calidad Liquam y ofrecerla al consumidor. Esto nos ayudará a concienciar al consumidor sobre el tipo de miel que está consumiendo, que vea los beneficios que Liquam le puede aportar. En conclusión, nos ayudará a ver la aceptación de la miel tratada con Liquam por parte de los consumidores.
¿Creen que Liquam puede revolucionar el sector de la miel?
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Liquam, que así se llama la máquina, emplea ultrasonidos de alta potencia para romper los cristales de azúcar presentes en la miel y, así, evitar su posterior cristalización. Estas ondas acústicas se convierten en ondas de presión que rompen los cristales por efecto mecánico, no por efecto térmico como se consigue a día de hoy. La máxima temperatura alcanzada en Liquam es de 50 °C, por lo que se conservan todos los atributos de la miel cruda. Liquam es un sistema patentado y aunque todavía está en fase piloto, promete revolucionar completamente el sector de la miel una vez llegue al mercado. Además, el consumo energético del reactor será un 40% inferior a la demanda de los sistemas actuales. Liquam permitirá revitalizar el sector de la apicultura española, añadiendo valor en el principio de la cadena.
Partiendo del momento actual, ¿cuáles son los siguientes pasos que van a seguir?
Por un lado queremos industrializar el actual prototipo que procesa unos 100 kg/h de miel. Dado el bajo ratio de tratamiento que tiene, este sistema estaría destino a apicultores profesionales. Por otro lado, estamos trabajando para escalar el equipo de 100 kg/h para alcanzar ratios de entre 600-1.000 kg/h con la idea de comercializarlo entre envasadores de miel. Para conseguirlo, hemos sido seleccionados por IQS Tech Factory para participar en su programa de aceleración y nos está sirviendo para conocer mejor los procesos de industrialización, la producción a gran escala, etc.
En la actualidad estáis participando en el programa de aceleración IQS Next Tech de IQS Tech Factory. ¿Qué está suponiendo este programa para Sonicat? Systems? ¿Qué impacto creéis que puede tener en la evolución y desarrollo de vuestra empresa?
IQS Next Tech es una de las pocas aceleradoras de proyectos industriales que existen a nivel europeo. Para nosotros participar en este programa nos supone una ayuda inestimable. Tanto yo como mi socia y mano derecha, Iratxe Perales (COO), somos ingenieras. Yo soy ingeniera electrónica e Iratxe ingeniera química e industrial. Tenemos muchos conocimientos desde el punto de vista técnico, pero nos falta nociones desde el punto de vista de negocio y comercialización. Es algo en lo que nos estamos formando, pero tener como apoyo a IQS nos facilita mucho las cosas.
Tenemos formación muy amplia que incluye temas de certificación de equipos, pacto de socios, cómo negociar con potenciales inversores, cómo redactar un pacto de socios, como industrializar e incluso nos están ayudando en ponernos en contacto con proveedores locales con el fin de reducir nuestros costes de producción. Tenemos también acceso a diferentes mentores de la industria a los que podemos consultar preocupaciones de nuestro día a día.























