Un yogur para protegernos de la Salmonella
Cada año en el mundo casi una de cada 10 personas cae enferma por consumir comida en mal estado. Y la cifra de muertes supera los 400.000, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud. Una de las principales responsables es la salmonelosis, una enfermedad diarreica causada por la ingesta de comestibles contaminados con la bacteria Salmonella, ya sean productos animales (pollo, huevos, carne vacuna, leche) o vegetales. Por ello, científicos de la ciudad de Santa Fe, en Argentina, están desarrollando un yogur que mejore las defensas inmunes del cuerpo humano contra ese microorganismo.
El proyecto, por ahora en fase de ensayos de laboratorio, presenta resultados alentadores. En estudios con ratones alimentados con este producto, “el yogur ejerce un efecto inmunomodulador y es capaz de prolongar la vida de ratones infectados con esa bacteria patógena”, explica la doctora Ana Binetti, investigadora del Instituto de Lactología Industrial (INLAIN), que depende de la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del Conicet.
Para conferirle esa propiedad al yogur, los científicos le agregaron un aditivo especial: un azúcar complejo o exopolisacárido que fabrica y libera al medio circundante una bacteria láctica, Lactobacillus fermentum Lf2. El añadido probó tener un doble efecto: mejoró la textura del lácteo, “resultó más cremoso y consistente y con menor cantidad de grumos”, y también fortaleció las defensas inmunes del organismo.
“Parece que el yogur beneficia la salud de quien lo consume”, sostiene Binetti, quien añade que la idea es optimizar las condiciones de obtención del exopolisacárido. “En breve, el producto podrá ofrecerse a la industria láctea como un aditivo ‘natural’”, destaca.
El avance científico es parte de la tesis de doctorado de Elisa Ale, becaria doctoral del Conicet, y de una tesina de Joaquín Perezlindo, asociada a una beca de la UNL. Participaron también los doctores Jorge Reinheimer, director del INLAIN; Patricia Burns, también integrante de ese instituto; y Eduardo Tabacman, de la empresa SomaLogic.
































