BioCultura BCN 2026 consolida La Farga como puerta de entrada a nuevos públicos
BioCultura BCN 2026 cerró sus puertas en La Farga de L’Hospitalet con un balance muy positivo tras reunir a unos 30.000 visitantes y más de 200 expositores en torno al universo ecológico y sostenible. La feria, que celebró más de 250 actividades, confirmó la consolidación del recinto ferial como un espacio capaz de atraer tanto al público habitual del sector ‘bio’ como a nuevos consumidores interesados en alternativas de consumo responsables.
La asistencia de periodistas e influencers a la rueda de prensa previa ya anticipaba una elevada expectación alrededor del certamen. Durante los días de feria, celebrada del 7 al 10 de mayo, los pasillos de La Farga de L’Hospitalet registraron una elevada afluencia de visitantes, con salas llenas en conferencias y showcookings, colas en numerosas actividades y una intensa participación en las propuestas profesionales y divulgativas del salón.
Era la segunda edición de BioCultura BCN celebrada en La Farga tras el traslado desde el Palau Sant Jordi. Según la organización, algunos desajustes detectados en la primera edición, especialmente relacionados con el aparcamiento para visitantes procedentes de fuera del área del Baix Llobregat, se corrigieron en esta ocasión. La dirección considera que el nuevo emplazamiento ha permitido ampliar el alcance del certamen y conectar con perfiles de consumidores que hasta ahora apenas tenían contacto con la agroecología y los productos ecológicos.
Juan Carlos Moreno, director comercial de la feria, señaló que “el sector ecológico tiene que salir de su zona de confort y acceder a nuevos públicos. Tenemos que ser capaces de hacer llegar las bondades del alimento orgánico y de todos los productos del mundo ‘eco’ a toda la población”.
Desde la organización también destacan que el contexto económico actual —marcado por la inflación, el incremento de los costes energéticos, la incertidumbre internacional y la proliferación de etiquetados considerados “falsamente sostenibles”— obliga al sector ecológico a reforzar su capacidad de comunicación y divulgación.
Montse Escutia, directora de la feria, afirmó que “la experiencia ha demostrado que la apuesta por La Farga ha sido validada por un público muy receptivo y con ganas de encontrar alternativas fiables”. La organización subraya además que el certamen ha logrado atraer tanto al consumidor habitual de productos ecológicos como a visitantes que se acercan por primera vez a este tipo de propuestas relacionadas con la alimentación biológica, la ecocosmética, el textil sostenible o los productos para el hogar saludable.
Diferentes perfiles unidos por el interés en la sostenibilidad
La edición de este año reunió a visitantes de perfiles muy diversos, interesados en fórmulas para mejorar su calidad de vida y reducir el impacto ambiental de sus hábitos de consumo. Las actividades programadas incluyeron showcookings, grabaciones de podcasts en directo, encuentros profesionales —especialmente vinculados al ámbito de la ecocosmética— y propuestas relacionadas con la salud natural, la alimentación ecológica y los estilos de vida sostenibles.
Algunos expositores agotaron existencias durante el fin de semana, mientras que varias conferencias y actividades registraron aforos completos. La organización considera que esta respuesta confirma el creciente interés social por modelos de consumo más responsables y por productos certificados y sostenibles.
Un sector que busca crecer más allá de su público tradicional
Las cifras de asistencia y participación refuerzan la percepción positiva del sector sobre la evolución de BioCultura BCN en su nueva ubicación. La feria reivindica el crecimiento de una comunidad de consumidores interesados en la alimentación ecológica, la salud preventiva y el cuidado medioambiental, así como en nuevas formas de consumo y bienestar más sostenibles.
La organización considera que la edición de 2026 ha servido para consolidar a La Farga como una plataforma estratégica para ampliar el alcance del sector ecológico y conectar con nuevos públicos en un momento de transformación para el mercado ‘bio’.





































