Violeta Zorraquino, de la UPN, investiga en su tesis doctoral algunos de los mecanismos implicados en la resistencia de la Salmonella
11 de febrero de 2013
Hace dos décadas se descubrió que una pequeña molécula (denominada c-di-GMP) podía, por sí sola, inhibir la movilidad y activar la formación de biofilm. “Esta molécula forma parte de un sistema de transducción de señal: en la membrana de la bacteria hay diferentes proteínas sensoras que captan estímulos del exterior y los traducen en diferentes niveles intracelulares de c-di-GMP regulando diferentes procesos biológicos como la formación del biofilm”. En la primera parte de su tesis, Zorraquino eliminó todas las proteínas sensoras del genoma de Salmonella. “Creamos una Salmonella mutante incapaz de captar estímulos procedentes del medio en el que vive y, por lo tanto, de formar biofilm en ninguna condición”. Posteriormente, fue insertando individualmente cada proteína sensora para poder analizar, en diferentes condiciones ambientales, la contribución de cada una a la formación de biofilm. “Demostramos que en cada condición testada, sólo algunas proteínas son activas, por lo que seguramente cada una de ellas es responsable de la formación de biofilm en cada condición”.























