La industria láctea ignora el aumento de costes en la renovación de contratos
El responsable del Sector Lácteo en Unións Agrarias (UUAA), Óscar Pose, denuncia que las industrias lácteas pretenden mantener los precios actuales de la leche en origen en los nuevos contratos de suministro, la mayoría de los cuales serán renovados en el mes de agosto, de modo que pretenden consolidar la rebaja aplicada en la anterior renovación.
Pose recuerda que la industria plantea esta congelación de precios en un momento de subida de los costes de producción debido a factores como la guerra en Irán y, de forma cada vez más acusada, a las consecuencias del cambio climático, en concreto sobre la cosecha de maíz forrajero, un alimento fundamental para el ganado en las granjas de vacuno de leche.
La situación climática, marcada por la falta de agua a finales de la primavera y principios del verano, ha provocado que muchas hectáreas de maíz no vayan a producir espiga. A esa circunstancia se suman plagas como el gusano soldado, que debilita las plantas y merma la producción.
Estos factores amenazan con reducir drásticamente la disponibilidad de alimento para los animales, lo que dispararía aún más los gastos para las explotaciones. Ante esa situación, Unións Agrarias critica que las industrias “siguen mirando para otro lado” y presentan ofertas que son “contratos de imposición” a plazos cortos, de tres o cuatro meses, y sin subidas de precio.
El sindicato considera necesario que se aplique un incremento de forma inmediata para compensar la subida de costes y recuperar terreno con respecto al diferencial de precios con el resto de España, que se ha visto aumentado tras la importante bajada de la anterior renovación en Galicia. “Creemos que es necesario que se recupere ese diferencial”, subraya Pose, que advierte de que la situación climática no afecta solo a Galicia, sino a toda Europa.
En este contexto, anticipa que “va a haber una caída muy importante de producción en los próximos meses en toda la Unión Europea”. Según Pose, esta es la razón por la que las industrias quieren asegurar los precios actuales, en lugar de subirlos como, a su juicio, dictarían los datos actuales del mercado.






