Sin posibilidades de renegociar los contratos entre los ganaderos y la industria láctea
El responsable de la sectorial láctea de Asaja, Ramón Artime, aseguró a los medios de comunicación tras la reunión sectorial en la sede del Ministerio de Agricultura que la “historia se repite, como en años anteriores”, con esas bajadas de los precios en origen por unos contratos “impuestos”. Aseguró que los productores seguirán “insistiendo” en sus posiciones y “no les temblará el pulso” a la hora de adoptar decisiones, porque cree que no se daban las condiciones de mercado para firmar contratos con cotizaciones de la leche a la baja.
La responsable del sector del vacuno de leche de COAG, Charo Arredondo, cree que la posición de la industria es “inadmisible” y supone un “aplastamiento” a la viabilidad futura de las granjas de leche en España. Aventuró que esta situación llevará a producir a pérdidas y lamentó que el Ministerio “no haya puesto freno”.
El secretario de Ganadería de UPA, José Ramón González, calificó de “totalmente improductiva” la reunión porque es “imposible sacar nada en claro” a la industria, que sigue “en el bloqueo” y con “la imposición de los contratos y de unos precios” que “pondrán en riesgo” la rentabilidad de las lecherías. González, que ve inviable por el momento la posibilidad de renegociar contratos, tachó de “ilógica” la situación a la que se ha llegado en un país “deficitario” de leche.
El responsable nacional de Vacuno de Leche de Unión de Uniones, David Alonso, reiteró que la bajada del precio de la leche es “injustificada” y “no había ninguna necesidad de poner al sector al borde de la quiebra” con pérdidas de hasta 10 céntimos por litro. Si la situación no cambia, los ganaderos “tendrán que sacrificar vacas para obtener liquidez” porque “no podrán pagar sus facturas” con esos precios en origen y los costes de los insumos, apuntó.
Posición de la industria
El director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), Luis Calabozo, mantuvo el argumentario de la patronal e incidió en la pérdida de competitividad que están sufriendo y el desplazamiento en los supermercados por la entrada de productos lácteos -especialmente quesos- a precios baratos desde el entorno europeo.
La industria cree que en estos últimos meses se ha producido en España una “desviación” al alza respecto a las cotizaciones medias de la leche en Europa que ha llevado a la distribución a importar productos a un nivel que les ha hecho “perder lineal”.
Sobre la renegociación de contratos, Calabozos cree que sería posible “en función de la evolución de los costes” en los próximos meses porque la industria es consciente, ha dicho, de que la renovación de los contratos ha coincidido con la guerra en Irán, un evento “no planificado”.




