Acuerdo con Mercosur: ventajas e inconvenientes para el sector agro europeo
El Gobierno de España insiste en la importancia de una zona de libre comercio entre los dos bloques y, más aún, en el entorno geopolítico actual. Por su parte, los agricultores y los ganaderos rechazan el acuerdo mientras que, en la industria transformadora, representada por su patronal FIAB, hay una posición favorable.
“Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios”, según declaró a Efeagro el director general de Cooperativas Agro-Alimentarias, Gabriel Trenzado.
El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en el vacuno, en las aves de corral, en el etanol y en el arroz, aunque con plazos y de forma gradual; en los envíos cárnicos limita las preferencias a una fracción de la producción de la UE (el 1,5% para la carne de vacuno y el 1,3% para las aves de corral).
En cuanto a los productos que exporta España, beneficia al vino, a las bebidas, al aceite de oliva, el chocolate o los lácteos; no obstante, desde el sector manejan plazos que se pueden alargar diez años para esas ventajas.
Las salvaguardas
Las salvaguardas fijadas para tranquilizar a los productores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; afectan a productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar. Supondrían la vuelta de los aranceles si hay problemas serios con los productores comunitarios.
Según Trenzado, “ya le gustaría” al sector español tener esta clase de salvaguardas para otros acuerdos como el de la UE con Marruecos.
Comercio España-Mercosur
España exporta a Mercosur bienes agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de 2024.
Los productos españoles más exportados a Mercosur son el aceite de oliva (106 millones), el vino y el mosto (33,6 millones) y las frutas de hueso (31,8 millones), mientras que los más importados son las tortas y habas de soja (1.880 millones), el café (381 millones) y los crustáceos (317,4 millones).
Ganadores y perdedores
El acuerdo, según la valoración del Gobierno, desmantela aranceles impuestos a las ventas españolas de aceite de oliva, vino y bebidas espirituosas, porcino, frutas y hortalizas, especias, productos agrícolas transformados (confitería, espesantes, salsas) o quesos, ahora situados entre el 10% y el 35%.
En cuanto a las importaciones, fuentes de Agricultura señalan que incluso la ganadería se va a beneficiar de las concesiones a Mercosur, porque tendrá mayor seguridad de abastecimiento de granos esenciales como la soja, lo que favorece a la industria de los piensos.
Una opinión que no comparte el sector, que precisamente ha alertado de la amenaza que supone la apertura a los productos ganaderos de líderes agrícolas mundiales como Brasil o Argentina, en un momento muy delicado para la cabaña española.
Dentro de las frutas y hortalizas hay oportunidades para España, pero también amenazas por la apertura a los cítricos, especialmente a los zumos de Mercosur.
“El acuerdo es desequilibrado. Queda claro que el sector agroalimentario no ha estado del todo presente, sino que han pesado otros intereses”, concluye Trenzado.




