La brucelosis sume al vacuno en la incertidumbre mientras España busca mantener su estatus
El director adjunto de la interprofesional de la carne de vacuno (Provacuno), Alejandro Gutiérrez, aseguró que no tienen constancia de que se hayan bloqueado exportaciones por este motivo. También advirtió de que, llegado el caso, “seguramente” las partidas más afectadas serán los envíos de bovinos vivos, un negocio que el año pasado generó una factura de 234 millones de euros.
Cuando se produce un hecho de este tipo, el temor de los operadores comerciales es que el tercer destino en cuestión no acepte la regionalización y, por lo tanto, vete la entrada de animales y productos desde cualquier punto del país y no solo de la zona afectada.
Hay un ejemplo reciente para el vacuno español, como es el veto de Marruecos a la importación de reses vivas desde España a cuenta de los focos de dermatosis nodular contagiosa en Cataluña y Aragón desde octubre pasado. Ese motivo, unido al encarecimiento del vacuno español, han provocado dicho embargo marroquí, según expuso Gutiérrez.
De cara a mantener ese comercio internacional también es relevante que España consiga mantener su estatus de libre de brucelosis bovina, que consiguió en 2022 tras superar focos en los años previos.
Desde Provacuno y también desde la asociación de productores de vacuno de carne (Asoprovac) recuerdan que estos dos focos de Badajoz no conllevan directamente la pérdida de esa categoría. De hecho, el reglamento vigente de la Unión Europea recoge que dicho estatus no se verá afectado por la confirmación de una infección “siempre que se apliquen medidas eficaces y se evalúen periódicamente”.
Para ello, se requiere la aplicación “inmediata” de los planes de control de enfermedades en las explotaciones afectadas; la elaboración de una encuesta epidemiológica e investigaciones para determinar las causas; o constatar que el número de establecimientos afectados es “reducido” y “están vinculados epidemiológicamente con el primer brote detectado”.






