El centenario Asador Aranda inicia la conquista gastronómica del Golfo Pérsico
El lechazo de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) Lechazo de Castilla y León ya puede disfrutarse incluso en el continente asiático. Es lo que tiene la globalización: un producto que jamás podría conseguirse en una tierra, se consume en cualquier punto del mundo sin atender a temporadas. La joya de la gastronomía de la comarca es uno de esos manjares que ha traspasado fronteras hasta conquistar uno de los Emiratos Árabes del Golfo Pérsico: Dubai, según publica Diario de Burgos.
Lo ha hecho de la mano del centenario Asador Aranda y su director ejecutivo, Martiniano Palomero, hijo del fundador. Una aventura en la que han sido imprescindibles algunos de los clientes dubaitís que frecuentan los restaurantes que la marca, originaria de la capital ribereña, tiene en Barcelona. “Viene mucha gente de los Emiratos aficionada a la gastronomía. Como les gusta bastante y son muy aficionados han estado interesados en colaborar son nosotros”, comenta Palomero, quien subraya el interés de sus comensales por exportar un producto que enamoró a sus paladares.
”A base de negociaciones y conversaciones y un par de viajes, hemos llegado al acuerdo de abrir una de nuestras sedes allí», explica. “El restaurante estará listo en unos seis o siete meses”, adelantó. Se sumará, así, a los 18 que tienen repartidos entre la capital catalana, Oviedo, Valladolid, Zaragoza, Madrid, Sevilla y Valencia, además del Mesón Roble Asador de Aranda -el primero de todos ellos-.
La aventura asiática supone un contrato de cesión de la marca a la empresa IMG (Ilyas & Mustafa Galardi group) que podrá usarla, exclusivamente, en los Emiratos Árabes, Arabia Saudí, Qatar, Bahrein, Omán y Kuwait. El acuerdo contempla, además, la apertura de 12 locales en 10 años. “Ha habido bastante sintonía entre ambos. Las negociaciones sí que han sido largas, pero para nada complicadas. Teníamos el mismo interés e ilusión”, sostiene.
El método empleado para sacrificar a los lechazos será el halal, la permitida por la religión musulmana. Pero los animales seguirán siendo los de la IGP. “En eso no hay discusión. Está asociado a nuestra marca, es nuestro producto”, asevera. “Por eso no solo les vamos a asesorar y aprovisionar, sino que les vamos a enseñar nuestra forma de trabajo”.





