Estima en más de 1.050 millones el impacto de la guerra en el campo
COAG reclama más ayudas al Gobierno ante el encarecimiento de los plásticos y para el gasóleo en apicultura
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), que estima en más de 1.050 millones el impacto de la guerra en el campo, reclama al Gobierno subvenciones directas para el gasóleo A en apicultura y para paliar el encarecimiento de plásticos agrícolas.
COAG ha definido como “importante y necesaria“ la aprobación del Real Decreto-ley 7/2026 como respuesta al impacto de la crisis de Oriente Medio sobre los insumos agrarios, para hacer frente al encarecimiento del 40% del gasoleo B, el 24% de la urea y del 20% de los plásticos agrícolas.
Por ello, en su análisis, difundido en un comunicado, detecta ”dos grandes déficits“ en el plan anticrisis que, si no se corrigen antes de la convalidación del 26 de marzo en el Congreso, ”dejarán sin protección” a 36.000 familias apícolas y a sectores como la horticultura, fruticultura y ganadería de vacuno y ovino". Esas producciones, según COAG, dependen de un insumo estratégico, que son los plásticos de uso agrícola y ganadero.
Mas allá de estas carencias, COAG ha vuelto a insistir en que la “suficiencia del plan” depende de la duración e intensidad de la guerra. “Si la situación se resuelve en un 2-3 semanas, las medidas aprobadas pueden absorber el impacto. Si el conflicto se sostiene o escala, será necesario un nuevo paquete de medidas más ambicioso”, ha subrayado el secretario general de COAG, Miguel Padilla.
Los plásticos, los “grandes ausentes”
Para esta organización los plásticos son los “grandes ausentes“ del decreto, pese a que el film de invernadero, el plástico de ensilado, las mallas antigranizo y las tuberías y cintas de riego son insumos ”sin los que horticultura, fruticultura y ganadería no pueden operar“ y sus precios han escalado más de un 20% en las últimas semanas. Y ha llamado la atención del impacto de este encarecimiento en un momento ”severo“ al coincidir con el inicio de la campaña.
En cuanto a las cifras, COAG ha estimado la necesidad de incluir una línea especifica de al menos 45 millones de euros, articulada a través de cooperativas y almacenes agrarios y justificable mediante factura de compra.
Sobre la apicultura, COAG ha alertado de que el decreto canaliza la ayuda de 20 céntimos por litro del gásoleo B a través de la devolución del Impuesto Especial de Hidrocarburos (IEH), si bien solo tienen acceso a esa devolución quienes utilizan gasóleo B en tractores y maquinaria agrícola.
Pero los apicultores sí usan gasoleo, del tipo A, de automoción, en sus furgonetas y camiones para desplazar colmenas (actividad plenamente agraria) y sin embargo no generan devolución de IEH.
COAG ha recordado que este mismo problema ya se produjo en 2022 con el plan de choque de la guerra de Ucrania y cuatro años después, el RDL 7/2026 reproduce exactamente el mismo mecanismo sin corrección. Según sus datos, España cuenta con aproximadamente 36.000 explotaciones apícolas, con cerca de 3,2 millones de colmenas.
COAG ha pedido a las comunidades autónomas que complementen las medidas del Gobierno, pues el esfuerzo presupuestario del Gobierno central, ”aun siendo necesario, no puede ser la única respuesta institucional a una crisis que afecta de forma diferenciada a cada territorio”.
COAG ha desarrollado una calculadora de ayudas personalizada por cultivo, provincia y número de hectáreas, que permite calcular en segundos una estimación aproximada de lo que le correspondería según el RDL 7/2026:






