El debate sobre sanidad animal se reaviva buscando equilibrios entre salud y economía
La profesión veterinaria incide en que las normativas de sanidad animal implementadas en la Unión Europea están ante todo “avaladas” por estudios científicos, según ha asegurado a Efeagro el presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Gonzalo Moreno.
No obstante, Moreno apuesta por “dar más valor” e incentivar la inversión en la prevención frente a la erradicación de las enfermedades porque esa fase de erradicación suele conllevar vaciados sanitarios de granja (sacrificio de todos los animales tras algún positivo) con las consecuencias económicas que conlleva. Por eso, cree que la opción es prevenir con más medidas de bioseguridad, vigilancia y reforzar los servicios veterinarios.
En esa prevención ve esencial también invertir para la obtención de nuevas vacunas que permitan “discriminar fácilmente” entre animales vacunados e infectados, porque actualmente no siempre es posible de tal forma que, por ejemplo, un animal puede ser positivo a una patología concreta, pero sin saber si es porque fue vacunado o porque está infectado.
La sanidad animal supone un hándicap para el comercio, ya que hay países que cierran fronteras ante un positivo sin saber realmente si está o no infectado, destacó Moreno.
A vueltas con la dermatosis
Desde la irrupción en octubre pasado de casos de dermatosis nodular contagiosa en la provincia de Girona, se ha abierto el debate. Detectar un animal infectado en una granja conlleva a su inmovilización y vaciado sanitario mientras las explotaciones cercanas al foco ven restringido el movimiento de animales.
El asunto es un “drama” pero, más allá de los sacrificios, el “problema” está también en las restricciones porque “hay ganaderos que llevan más de cuatro meses sin que se les permita meter un solo animal” en su explotación, según indicó la gerente de la Asociación de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), Matilde Moro.
El cambio en la lengua azul
Esta enfermedad afecta al ganado ovino -en mucha menor medida al vacuno- y España cambió hace un año su estrategia de tal forma que la vacunación pasó a ser voluntaria y se eliminó la obligación de que los animales objeto de movimiento dentro de zonas con algunos serotipos activos deban haber sido vacunados.
En este caso se optó por flexibilizar la norma, pero la incidencia de lengua azul se ha disparado, lo que ha impactado en un mayor número de abortos y menos ovejas preñadas, por lo que ahora las administraciones sopesan si volver a la antigua estrategia.
Desde el sector primario, el presidente de la Asociación de Ganaderos y Ganaderas en Extensivo, Felipe Molina, habla de un “desastre” como consecuencia de haber sido “permisivos totales”, por lo que reconoce que una mayoría de productores están dispuestos a volver al plan anterior.
El caso de la tuberculosis
Una mayoría del sector ganadero no está satisfecho con la prueba de detección en campo al considerar que induce a un elevado caso de falsos positivos, según indica el responsable de vacuno de leche en la Unión de Campesinos de Castilla y León (UCCL), David Alonso.
Además, rechaza la estrategia de buscar la erradicación de la enfermedad, ya no sólo por las consecuencias económicas, sino porque considera que no resuelve el problema de fondo mientras los reservorios silvestres de esta enfermedad, como jabalíes o tejones, continúen transmitiéndola.





