Una apuesta por la gestión de redes, la digitalización y la integración de energías renovables mediante la colaboración multisectorial
El proyecto europeo BeFlexible aviva el debate sobre flexibilidad energética
El consorcio europeo BeFlexible organizó en las ciudades de Sevilla, Madrid, Benidorm y Bilbao el denominado ‘Encuentro BeFlexible España’ con el fin de debatir los retos del sector y presentar los resultados de sus proyectos piloto nacionales durante una serie de jornadas técnicas concluidas en junio. El encuentro reunió a representantes de instituciones públicas, reguladores, distribuidores eléctricos, operadores de mercado, centros de investigación y organizaciones vinculadas a la innovación energética para analizar cómo esta herramienta acelera la electrificación de forma segura. Los participantes abordaron la gestión de redes, la digitalización y la integración de energías renovables mediante la colaboración multisectorial.
El desarrollo de los mercados eléctricos del futuro exige una transformación profunda de las estructuras actuales. Durante las diferentes sesiones de la jornada, los participantes han abordado cuestiones clave para el futuro del sistema eléctrico, como el desarrollo de redes, la digitalización, los mercados de flexibilidad, la participación de consumidores y agregadores, y la necesidad de avanzar hacia marcos regulatorios que permitan escalar estas soluciones de forma segura, eficiente y comprensible para todos los actores. El debate técnico se centró en la viabilidad de las tecnologías de gestión de la demanda.
La implicación de los organismos públicos resulta fundamental para establecer las reglas del juego en este nuevo escenario económico. El vicepresidente de la Comisión Nacional de los Mercados y las Competencias (CNMC), Ángel García Castillejo, destacaba que “la flexibilidad nos permite aprovechar mejor las fortalezas de nuestro sistema energético y seguir avanzando hacia una transición más eficiente, sostenible y resiliente. Pero este reto requiere el compromiso y la colaboración de todos los actores implicados: empresas, centros de investigación, consumidores y reguladores”.
Recursos disponibles y digitalización de la demanda
La viabilidad del nuevo modelo radica en la capacidad de conectar a diversos agentes que históricamente operaban de forma aislada. Uno de los mensajes principales de la jornada ha sido la necesidad de ordenar el potencial de flexibilidad disponible en el sistema. Los ponentes han coincidido en que la flexibilidad puede provenir de múltiples fuentes, desde grandes consumidores industriales hasta usuarios domésticos, edificios, movilidad eléctrica y comunidades energéticas.
Para que este ecosistema fragmentado sea operativo a nivel comercial, la tecnología debe actuar como un elemento unificador. Sin embargo, para que este potencial pueda activarse a gran escala, es necesario avanzar en productos comprensibles, procesos estandarizados, digitalización y mecanismos fiables tanto para los consumidores como para los operadores del sistema. La estandarización de las comunicaciones resulta prioritaria para garantizar la seguridad del suministro.
Infraestructuras de distribución y electrificación acelerada
Los gestores de las redes de distribución eléctrica desempeñan un papel crucial en la implementación de estas soluciones técnicas. Desde el ámbito de la distribución eléctrica, la consejera delegada de i-DE, Eva Mancera, señalaba cómo “la electrificación no es una previsión, es una realidad”. En este contexto, la flexibilidad se presenta como una herramienta fundamental, complementaria a la necesaria inversión en redes, para optimizar el uso de las infraestructuras existentes, gestionar congestiones locales, mejorar la eficiencia del sistema energético y adelantar la conexión de nueva demanda mientras se construyen nuevas redes.
La cooperación técnica entre competidores y administraciones centra el interés de los paneles de expertos. El diálogo ha puesto de manifiesto la importancia de la colaboración entre administraciones públicas, reguladores, empresas, centros de investigación, operadores y consumidores para avanzar hacia modelos de flexibilidad que sean técnica y económicamente viables, pero también sencillos, transparentes y accesibles para los usuarios finales. El debate contó con la participación del representante del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), Tomás Fraga; la integrante del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (Idae), Carla Miranda; el especialista de i-DE, David Martín; el miembro de e-distribución, Daniel Daví; la experta de Entra, Cristina Corchero; el profesional de OMIE, Sergio Muñoz; y el investigador de la Universidad Pontificia Comillas, José Pablo Chaves.
Resultados empíricos de los proyectos piloto
La evaluación técnica del proyecto se ha sustentado en aplicaciones reales distribuidas por la geografía nacional. Durante el encuentro se han presentado las conclusiones de los pilotos que BeFlexible ha implantado en España, en concreto en Sevilla, Madrid, Benidorm y Bilbao, y que han demostrado la viabilidad técnica de la flexibilidad. Además, evidencian que la agregación de recursos funciona y mejora la capacidad de respuesta, siendo especialmente efectiva cuando las congestiones son moderadas, localizadas y acotadas temporalmente.
La investigación concluye que la flexibilidad debe entenderse como una herramienta complementaria dentro de una estrategia más amplia de planificación, inversión y gestión de redes. Además, pone el foco sobre la necesidad de un marco nacional y de una mayor estandarización de los procesos, así como de reforzar la implicación del cliente y el desarrollo de un marco regulatorio adecuado para su despliegue. BeFlexible es un proyecto financiado por la Unión Europea en el marco de Horizonte Europa, que busca demostrar cómo la flexibilidad energética puede contribuir a mejorar la gestión de las redes eléctricas, facilitar la integración de energías renovables y promover una participación más activa de los consumidores en el sistema energético. Tras cuatro años de trabajo colaborativo entre 20 socios de 7 países, el proyecto concluirá en agosto.

















































