AZTI y el National Oceanography Centre desarrollan nuevas capacidades de navegación submarina para gliders en el Golfo de Bizkaia
AZTI ha colaborado con el National Oceanography Centre (NOC) del Reino Unido en el lanzamiento y operación de un glider Slocum, un vehículo submarino autónomo diseñado para realizar observaciones oceanográficas de larga duración con un consumo energético reducido. La actuación se ha llevado a cabo a través de Pasaia Ocean Autonomy (POA), la infraestructura de AZTI destinada al despliegue, operación y validación de sistemas marítimos autónomos en condiciones reales.
La colaboración se produce tras la reciente instalación de varios fondeos científicos en el Golfo de Bizkaia y forma parte del proyecto internacional PYCNOGEN, cuyo objetivo es mejorar la capacidad de los gliders para navegar y posicionarse bajo el agua durante periodos prolongados. El propósito es reducir la necesidad de que estos vehículos emerjan a la superficie y aumentar su autonomía operativa.
Según explica AZTI, el entorno operativo que ofrece POA permite validar este tipo de desarrollos tecnológicos en condiciones reales de mar, un paso previo a su utilización en entornos remotos o de difícil acceso.
Los trabajos realizados en el Golfo de Bizkaia servirán además como preparación para una campaña científica prevista para el próximo año en la Antártida. Durante esa misión se estudiarán los procesos implicados en la formación de la picnoclina permanente del Océano Austral, una estructura considerada clave para comprender la dinámica oceánica y su influencia sobre el sistema climático global.
Una infraestructura para el desarrollo de tecnologías autónomas
Más allá del ámbito científico, la iniciativa pone de relieve las capacidades de Pasaia Ocean Autonomy como infraestructura para el desarrollo, validación y operación de tecnologías marítimas autónomas.
POA ofrece a empresas, centros de investigación y administraciones un entorno en el que validar tecnologías en condiciones operativas reales, desarrollar y ensayar nuevas aplicaciones con vehículos autónomos, integrar sensores y sistemas propios, acceder a datos oceanográficos de alta resolución y diseñar campañas de monitorización adaptadas a distintas necesidades.
La infraestructura combina acceso directo al mar, instalaciones técnicas especializadas, embarcaciones de apoyo y experiencia en la operación de gliders, vehículos de superficie y drones marinos, lo que, según AZTI, permite reducir costes y riesgos frente a las campañas tradicionales realizadas exclusivamente con buques oceanográficos.
El golfo de Bizkaia como banco de pruebas
AZTI destaca que las características oceanográficas del Golfo de Bizkaia, unidas a su experiencia en observación oceánica autónoma, convierten este entorno en un escenario adecuado para desarrollar soluciones que posteriormente puedan desplegarse en cualquier parte del mundo, desde zonas costeras hasta regiones polares.
La colaboración con el National Oceanography Centre ejemplifica el tipo de proyectos que pueden impulsarse desde Pasaia Ocean Autonomy, combinando desarrollo tecnológico y aplicación científica para validar soluciones en condiciones reales antes de su despliegue en entornos de elevada exigencia.
Para AZTI, este tipo de iniciativas contribuye tanto al avance de retos científicos internacionales como a consolidar Pasaia Ocean Autonomy como una infraestructura de referencia para el desarrollo de sistemas marítimos autónomos. Además, la infraestructura actúa como punto de conexión entre desarrolladores tecnológicos, operadores, personal investigador y usuarios finales, favoreciendo la transferencia de conocimiento y la adopción de soluciones en ámbitos como la observación oceánica, la gestión ambiental, la energía offshore, la acuicultura, la pesca o la seguridad marítima.




















