SOERMAR sitúa la transformación tecnológica de la flota como el gran reto estratégico del sector naval
La directora general de SOERMAR, Eva Novoa, aseguró que el futuro del sector naval estará marcado por la transformación tecnológica de la flota existente, tanto en el ámbito civil como en defensa, offshore y servicios marítimos avanzados. Así lo señaló durante su participación en la mesa redonda ‘Innovación en el ámbito marítimo: tecnología y gestión del futuro’, celebrada en el marco del foro de la Universidad Camilo José Cela (UCJC) ‘Alma Marinera: De Cultura Marítima, Innovación, Cruceros Turismo Náutico y de Pesca’.
Durante su intervención, Novoa afirmó que la industria naval afronta una de las mayores transformaciones industriales y tecnológicas de su historia, impulsada por la convergencia de factores como la digitalización, la autonomía marítima, la transición energética, la ciberseguridad y el nuevo contexto geopolítico internacional.
En este escenario, destacó que el mar ha recuperado un valor estratégico para Europa desde el punto de vista económico, industrial y de seguridad. En este sentido, señaló que infraestructuras críticas como los cables submarinos, los puertos, la logística marítima, las instalaciones offshore, la energía y la vigilancia costera se han convertido en activos esenciales para la autonomía estratégica europea.
La directora general de SOERMAR consideró que España dispone de capacidades industriales y tecnológicas para posicionarse como uno de los referentes europeos en soberanía tecnológica marítima, apoyándose en la fortaleza de sus astilleros, su capacidad de reparación naval y su ecosistema tecnológico vinculado a la economía azul.
Eva Novoa explicó además que la transformación del sector estará condicionada por cuatro grandes convergencias tecnológicas: la integración de inteligencia artificial y sistemas autónomos, la digitalización y la ciberseguridad, la transición hacia nuevos modelos energéticos y la evolución hacia el denominado ‘Astillero 4.0’.
En este contexto, señaló que el buque del futuro dejará de ser únicamente una plataforma física para convertirse en una arquitectura tecnológica avanzada basada en software, automatización, sensores, energía y gestión de datos. Asimismo, indicó que tecnologías como la navegación predictiva, la operación remota, los sistemas no tripulados, los gemelos digitales y la ciberseguridad pasarán a formar parte estructural de la nueva ingeniería naval.
Según Novoa, los astilleros evolucionarán hacia un modelo de integradores tecnológicos capaces de incorporar soluciones avanzadas de digitalización, inteligencia artificial, automatización industrial, robótica, fabricación avanzada y nuevos sistemas energéticos.
En relación con la transición energética, subrayó que esta supondrá una reingeniería integral tanto del buque como de las infraestructuras portuarias y marítimas, impulsando el desarrollo de nuevos combustibles, sistemas de electrificación, OPS y soluciones energéticas sostenibles.
La directora general de SOERMAR señaló además que Europa competirá en los próximos años no en volumen frente a Asia, sino en complejidad tecnológica, especialización y desarrollo de buques avanzados, sostenibles, autónomos y duales.
En este sentido, recordó que el sector afronta un importante ciclo inversor ligado a la modernización de flotas, el retrofit energético y digital, el crecimiento de la actividad offshore y la adaptación tecnológica de gran parte de la flota europea antes de 2034. Como referencia, estimó una demanda de entre 180 y 250 nuevos buques vinculados a actividades navales y de seguridad, además de entre 350 y 500 embarcaciones relacionadas con el desarrollo offshore y eólico. A ello se suma la necesidad de adaptación tecnológica y energética de más del 60% de la flota europea antes de esa fecha.
Novoa también se refirió al nuevo Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para el periodo 2028-2034 y a los programas comunitarios vinculados a seguridad, resiliencia industrial y defensa, que, según indicó, abrirán nuevas oportunidades para el desarrollo de capacidades marítimas estratégicas y tecnologías duales.
Entre los instrumentos mencionados destacó el nuevo Fondo Europeo de Competitividad, el programa ReArm Europe, la Estrategia de Resiliencia 2030 y el instrumento SAFE (Security Action for Europe), orientado a capacidades de defensa, sistemas autónomos, ciberseguridad y resiliencia tecnológica.
Durante su intervención, Eva Novoa resumió la evolución del sector señalando que “durante años hablamos de los astilleros como integradores de acero. En la próxima década hablaremos de ellos como integradores de soberanía tecnológica marítima”.
Asimismo, concluyó que “el futuro del sector naval no será únicamente construir barcos, sino transformar flotas completas”.
La mesa redonda estuvo moderada por el almirante Manuel Martínez Ruiz, director de la Cátedra de la Mar de la UCJC, y contó también con la participación de representantes de la Armada, la Asociación de Ingenieros Navales y Oceánicos (AINE), la Real Liga Naval Española (RLNE) y la Universidad Camilo José Cela.




















