STEs-i reclama estabilidad, menos burocracia y ratios más bajas
La situación del profesorado vuelve a situarse en el centro del debate educativo tras los datos recogidos por la OCDE. En España, el 84,4 % del profesorado no se siente suficientemente valorado y el 64,3 % considera que la carga administrativa genera bastante o mucho estrés, mientras que la temporalidad alcanza el 30,8 %, frente al 19,3 % de media en la OCDE.
Ante estos datos, STEs-i reclama más estabilidad laboral, menor burocracia, ratios más bajas y mejores condiciones laborales y salariales para atraer y retener profesionales. El sindicato considera que la falta de profesorado no debe abordarse mediante una rebaja de los requisitos de acceso a la profesión ni mediante vías rápidas de contratación que puedan comprometer la formación pedagógica.
“La solución no pasa por rebajar las exigencias para acceder a la docencia, sino por conseguir que vuelva a ser una profesión atractiva. Necesitamos estabilidad, reconocimiento y unas condiciones laborales y salariales que permitan incorporar y mantener a profesionales cualificados”, señalan desde STEs-i.
Reducir la burocracia y recuperar el reconocimiento docente
La falta de reconocimiento social aparece como uno de los aspectos que más preocupan a la organización. Según los datos recogidos por la OCDE, solo el 15,6 % del profesorado en España considera que la profesión docente está valorada por la sociedad, 6,1 puntos menos que la media de la OCDE.
Esta percepción coincide con los resultados del macroestudio ‘Causas del malestar docente’, elaborado por STEs-i en enero de 2026, en el que el 88,33 % del profesorado encuestado considera que la sociedad no valora su trabajo y el 46,26 % señala también una falta de reconocimiento por parte de las familias.
Para el sindicato, mejorar el prestigio de la profesión debe ir acompañado de mejores condiciones laborales, recursos suficientes, protección frente a las agresiones, salarios dignos y una mayor participación del profesorado en las decisiones educativas.
La carga administrativa constituye otro de los principales focos de preocupación. El 64,3 % del profesorado español considera que las tareas administrativas le generan bastante o mucho estrés, 12,6 puntos por encima de la media de la OCDE. Además, el estudio de STEs-i señala que el 95,74 % del profesorado encuestado considera que la burocracia resta tiempo a su labor docente.
“El tiempo del profesorado debe destinarse prioritariamente a enseñar, preparar las clases, atender al alumnado y coordinarse. Reducir drásticamente las tareas burocráticas y dotar a los centros de personal administrativo suficiente es imprescindible para mejorar las condiciones de trabajo y la atención educativa”, apunta STEs-i.
La temporalidad dificulta consolidar los equipos docentes
La temporalidad constituye otro de los factores señalados por la organización sindical. En España alcanza el 30,8 % del profesorado, frente al 19,3 % de media de la OCDE, según los datos del informe ‘Panorama de la Educación 2026’.
STEs-i advierte de que la interinidad prolongada dificulta la consolidación de equipos docentes, afecta a la conciliación y puede repercutir en la continuidad de los proyectos educativos. Por ello, reclama ofertas de empleo público suficientes, una reducción efectiva de la temporalidad y plantillas orgánicas ajustadas a las necesidades reales de los centros.
“Es difícil construir proyectos educativos estables cuando miles de profesionales terminan cada curso sin saber dónde van a trabajar unos meses después. La estabilidad de las plantillas es también una garantía de continuidad para los centros y para el alumnado”, señala la organización sindical.
El descenso demográfico como oportunidad para reducir ratios
La evolución demográfica prevista para los próximos años es otro de los elementos que STEs-i considera determinantes para la planificación educativa. La OCDE prevé para España entre 2024 y 2033 una caída aproximada del 13 % de la población de entre 5 y 14 años y del 16 % entre los menores de cinco años.
El sindicato reclama que este descenso del alumnado se traduzca en una reducción estructural de las ratios, y no en el cierre de unidades, la amortización de plazas o la reducción de plantillas. Entre las medidas propuestas figuran también más desdobles, el refuerzo de las plantillas de orientación y apoyo y la conversión de los refuerzos temporales en puestos estructurales y estables.
El 91,83 % del profesorado encuestado por STEs-i considera que las ratios actuales dificultan atender adecuadamente a la diversidad. Por ello, la organización plantea aprovechar la menor presión demográfica para mejorar la atención individualizada y reforzar los recursos disponibles en los centros.
Estas medidas se completarían, según STEs-i, con la recuperación del poder adquisitivo, la reducción de los horarios lectivos, más recursos para los centros, medidas de conciliación y una financiación sostenida de la educación pública. El objetivo es mejorar las infraestructuras, reforzar la inclusión y avanzar en las condiciones laborales del personal educativo.
“La escasez de docentes no es solo un problema de contratación. El reto es lograr que quienes quieren dedicarse a la enseñanza quieran entrar y que quienes ya están dentro quieran permanecer. Cuidar al profesorado es también cuidar la educación pública”, concluye STEs-i.





