STEs-I reclama más recursos y menos pantallas ante el retroceso de la comprensión lectora
Los resultados del informe PISA 2025 han vuelto a situar la comprensión lectora en el centro del debate educativo. España obtiene una puntuación media de 451 puntos, diez menos que el promedio de la OCDE, situado en 461, y registra un descenso de 23 puntos respecto a 2022, cuando alcanzó los 474.
STEs-Intersindical (STEs-I) considera especialmente preocupante esta evolución y reclama un refuerzo de los recursos disponibles en los centros educativos, junto con una revisión del uso de las pantallas en las aulas. La organización sindical defiende recuperar espacios de concentración y lectura sostenida, así como reforzar el papel del libro en papel como herramienta para trabajar la comprensión y el pensamiento crítico.
El retroceso no se limita a la lectura. España obtiene 457 puntos en matemáticas, frente a los 463 de la OCDE, y 477 en ciencias, frente a 482. Sin embargo, la comprensión lectora es la competencia que experimenta la caída más pronunciada respecto a la anterior edición de PISA.
Para Fernando Villalba, responsable de Política Educativa de STEs-I, los resultados “no pueden servir para volver a responsabilizar al profesorado de problemas que son estructurales. Cuando retroceden competencias esenciales como la lectura, debemos preguntarnos qué condiciones estamos ofreciendo en las aulas y qué recursos ponemos a disposición de los centros para atender al alumnado”.
El equilibrio entre recursos digitales y materiales tradicionales, como los libros y las bibliotecas escolares, se sitúa en el centro del debate sobre la comprensión lectora.
La lectura pausada, frente al consumo fragmentario
STEs-I alerta de una tendencia hacia un consumo cada vez más rápido y fragmentario de los textos, coincidiendo con una presencia creciente de pantallas y formatos digitales en los procesos de aprendizaje. Según los datos del informe, la proporción de estudiantes que recorren los textos con rapidez y ofrecen respuestas rápidas pero incorrectas casi se ha duplicado entre 2018 y 2025.
La organización sindical considera necesario preservar espacios que favorezcan la concentración y la lectura pausada, frente a un uso indiscriminado de dispositivos digitales. En España, el porcentaje de alumnado afectado por la distracción digital se sitúa en el 29,2 %, frente al 28,4 % de la OCDE.
“La comprensión de un texto complejo necesita tiempo, concentración y una interacción sostenida con la lectura. La tecnología no puede convertirse en un sustituto automático de procesos de aprendizaje que son fundamentales para desarrollar la comprensión y el pensamiento crítico”, señala Villalba.
La organización apuesta así por un uso de la tecnología vinculado a objetivos pedagógicos concretos, sin que la digitalización implique desplazar automáticamente otros recursos educativos. Entre ellos, reivindica el papel de las bibliotecas escolares y del acceso a materiales de lectura adecuados para los distintos niveles y necesidades del alumnado.
Una brecha de 92 puntos entre Asturias y Melilla
Los resultados de PISA 2025 muestran además diferencias significativas entre territorios. Asturias encabeza la clasificación oficial en comprensión lectora, con 471 puntos, seguida de Madrid, con 469, y Castilla y León, con 466. Las tres comunidades se sitúan por encima de la media española.
En el extremo contrario aparecen la Comunitat Valenciana, con 424 puntos; Euskadi, con 419; Ceuta, con 397; y Melilla, con 379. La diferencia entre Asturias y Melilla alcanza, por tanto, los 92 puntos.
Las desigualdades también se reflejan al analizar conjuntamente las tres competencias evaluadas. Madrid registra la media global más elevada, con 480 puntos, seguida de Asturias y Castilla y León, ambas con 477. En la parte inferior se sitúan Melilla, con 393; Ceuta, con 407; Comunitat Valenciana, con 436; y Euskadi, con 446.
STEs-I advierte, no obstante, de las limitaciones de las comparaciones territoriales. Cataluña queda fuera de las comparaciones oficiales al presentar una tasa de exclusión de la muestra del 23,2 %. Murcia, con un 12,7 %, e Illes Balears, con un 8 %, también superan el umbral del 5 % establecido por PISA.
“Las diferencias entre territorios ponen de manifiesto que no existe una realidad educativa homogénea en todo el Estado. Garantizar la equidad significa también que las oportunidades educativas del alumnado no deberían depender del territorio en el que estudie”, apunta Villalba.
Más profesionales y menos alumnos por aula
Más allá de la evolución de las competencias, STEs-I pone el foco en los recursos destinados a atender la diversidad del alumnado. El informe indica que solo el 7 % del alumnado español alcanza los niveles altos de rendimiento en al menos una de las tres materias, frente al 11,9 % de la OCDE.
En el extremo opuesto, el 18,4 % del alumnado español se encuentra por debajo del nivel básico de competencia de forma simultánea en lectura, matemáticas y ciencias, frente al 19,7 % de la OCDE.
La organización sindical reclama por ello una reducción de las ratios, más especialistas de apoyo a la diversidad y un incremento de la inversión en recursos humanos. La demanda cobra especial relevancia ante el dato de que más de 1,2 millones de alumnas y alumnos, el 15,6 % del total, precisan medidas específicas de apoyo educativo.
STEs-I también señala la tasa de repetición como uno de los elementos que deben abordarse. En España alcanza el 22 %, frente al 7,9 % registrado de media en la OCDE.
“Los resultados de PISA deben servir para mejorar las condiciones de aprendizaje, no para desacreditar al profesorado. Necesitamos más profesionales, ratios que permitan una atención individualizada y recursos suficientes para que los centros puedan responder a las necesidades de todo el alumnado”, concluye Fernando Villalba.





