La Escola d'Estiu de la UPV acerca la ciencia a 1.500 escolares
La Universitat Politècnica de València (UPV) ha convertido una nueva edición de su Escola d'Estiu en un espacio de aprendizaje experiencial para cerca de 1.500 niños y jóvenes de entre 4 y 15 años. A través del programa Experimenta UPV, los participantes disfrutan de 12 talleres que combinan ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas (STEAM) mediante dinámicas de gamificación, con el objetivo de despertar su curiosidad científica y fomentar el aprendizaje práctico durante las vacaciones de verano.
El programa Experimenta UPV vuelve a ser uno de los ejes de la Escola d'Estiu del Poli, acercando la divulgación científica y tecnológica al alumnado a través de experiencias prácticas adaptadas a cada grupo de edad. Durante todo el mes se desarrollan un total de 120 sesiones en las instalaciones y laboratorios de la universidad, dirigidas por monitores que, en muchos casos, son estudiantes o titulados de la propia UPV.
Los talleres abarcan disciplinas muy diversas y permiten a los participantes aprender mientras juegan. Entre las propuestas para los más pequeños destacan experimentos relacionados con la gravedad mediante la construcción de paracaídas para proteger un huevo en una caída, la elaboración de gominolas veganas para descubrir la ciencia de los alimentos o la creación de estructuras inspiradas en Antoni Gaudí utilizando espaguetis para acercarse a la ingeniería civil y la arquitectura.
“Los talleres buscan iniciar a los niños y niñas de la Escola en las ciencias, tecnologías y artes. Se aprovechan las instalaciones y laboratorios de la UPV y muchos monitores son graduados o estudian en esta universidad”, explica Néstor Penella Romero, responsable del programa Experimenta UPV.
Los talleres de Experimenta UPV acercan la ciencia, la tecnología, el arte y la sostenibilidad a cerca de 1.500 niños y jóvenes mediante actividades prácticas y dinámicas de gamificación durante la Escola d'Estiu de la Universitat Politècnica de València.
Arte, ciencia y sostenibilidad para todas las edades
La oferta evoluciona en complejidad conforme aumenta la edad de los participantes. Así, los alumnos de la segunda etapa realizan un mural colaborativo inspirado en Keith Haring; los de la tercera experimentan con reacciones químicas para crear obras con volumen basadas en el estilo de Romero Britto y participan en talleres de estampación y creación de sellos. Los mayores diseñan un videojuego funcional en 2D utilizando cartón, descubren la técnica fotográfica de la cianotipia y elaboran falso caviar a partir de zumos de frutas.
Entre las novedades de esta edición destacan precisamente la incorporación de la cianotipia y el refuerzo de los talleres artísticos, así como la integración de la iniciativa Dones de Ciència para dar visibilidad a científicas relevantes a lo largo de la historia. En el taller de cianotipia, por ejemplo, el alumnado conoce la figura de la botánica Anna Atkins mientras aprende a crear imágenes mediante procesos fotográficos con luz solar.
La programación también incorpora actividades centradas en la sostenibilidad gracias a la colaboración de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE). Los participantes más jóvenes aprenden a reciclar mediante juegos como Residuball, mientras que los mayores ponen a prueba sus conocimientos resolviendo retos relacionados con la gestión de residuos en la actividad Escape Box.



