La iniciativa teatral de Kaspersky sobre ciberseguridad supera los 24.000 escolares
La obra de teatro de títeres 'Kasper, Sky y el oso verde', impulsada por Kaspersky dentro de su programa Familia Segura, ha alcanzado a 24.319 alumnos de 157 centros educativos desde su creación en 2018. Durante el curso 2025/26, el proyecto ha reforzado sus medidas de accesibilidad con funciones adaptadas para alumnado con discapacidad auditiva, necesidades educativas especiales y aulas TEA, consolidándose como un recurso para trabajar la ciberseguridad desde las primeras etapas educativas.
La educación en ciberseguridad desde edades tempranas continúa ganando protagonismo en los centros educativos a medida que la tecnología se integra en la vida cotidiana del alumnado. Con este objetivo, Kaspersky ha consolidado su proyecto teatral 'Kasper, Sky y el oso verde', una propuesta educativa que utiliza el teatro de títeres para enseñar a niños y niñas conceptos básicos sobre el uso seguro y responsable de Internet.
Desde su lanzamiento en 2018, la iniciativa ha llegado a 24.319 estudiantes de 157 centros educativos a través de 220 representaciones. Solo durante el curso 2025/26 se celebraron 23 funciones en 16 colegios, en las que participaron 2.422 alumnos de Educación Primaria.
La representación combina humor, música y situaciones cotidianas para abordar cuestiones como la protección de los datos personales, la navegación segura o la identificación de posibles riesgos en Internet, acercando la ciberseguridad a los escolares mediante un lenguaje adaptado a su edad.
A cierre del curso 2025/26, la iniciativa ha llegado ya a 24.319 alumnos y alumnas de 157 centros educativos, a través de 220 representaciones.
Un proyecto que apuesta por la accesibilidad
Uno de los aspectos que más ha evolucionado durante el último curso ha sido la incorporación de medidas destinadas a garantizar la participación de todo el alumnado. La iniciativa ha incluido funciones con intérprete de Lengua de Signos Española (ILSE), visitas táctiles previas para familiarizar a los estudiantes con el escenario y los personajes, representaciones adaptadas para alumnado de Educación Básica Obligatoria (EBO) y actividades específicas para estudiantes de aulas TEA.
Además, en algunas funciones se emplearon guías de anticipación elaboradas para trabajar previamente la experiencia en el aula junto al profesorado, facilitando la comprensión de la representación y reduciendo posibles barreras de participación.
El impacto de estas adaptaciones ha sido valorado positivamente por los centros participantes. Desde el CEIP El Jarama destacan la adecuación de la propuesta para el alumnado de 3º y 4º de Primaria y su utilidad para introducir conceptos relacionados con la seguridad digital desde edades tempranas. Por su parte, el colegio Maestra Trinidad pone en valor el carácter inclusivo de la iniciativa y asegura que la experiencia resultó “muy bonita y enriquecedora para todos los niños. Totalmente adaptado, lo han pasado genial”.
Ciberseguridad como competencia básica
Vanessa González, directora de Comunicación de Kaspersky Iberia, subraya la importancia de incorporar la educación digital desde la infancia. “Enseñar a los menores a utilizar Internet de forma responsable es hoy tan importante como enseñarles a leer o escribir. Nuestro objetivo es que ese aprendizaje llegue a todos los niños y niñas, independientemente de sus necesidades educativas o de accesibilidad. Con esta iniciativa conseguimos acercar la ciberseguridad a los más pequeños de manera entretenida, inclusiva y memorable, sentando las bases para un futuro digital más seguro”, afirma.
La obra forma parte del programa Familia Segura de Kaspersky y se desarrolla en colaboración con las compañías Le Guignol Orthopédique y Vidas de Alambre. Además, el proyecto ha recibido diversos reconocimientos por su impacto social, entre ellos los Premios Empresa Social 2019, donde fue distinguido como mejor proyecto responsable en protección a la infancia y mejor iniciativa de responsabilidad social en el ámbito de la ciberseguridad, así como un reconocimiento de la Fundación Gala por su contribución a la protección infantil.




