El nuevo marco normativo refuerza la educación nutricional y la sostenibilidad en los centros educativos
La implantación del Real Decreto 315/2025 para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos, prevista para el 16 de abril, marca un nuevo paso en la mejora de los hábitos alimentarios en el entorno escolar. Desde Food Service España destacan que las empresas de restauración colectiva afrontan este cambio con solvencia, al tratarse de medidas que, en gran parte, ya venían aplicando desde hace años.
“El Real Decreto refuerza nuestro compromiso con la alimentación saludable y sostenible, y reconoce el trabajo que las empresas de restauración colectiva venimos desarrollando desde hace años”, señala Mario Agudo, portavoz de Food Service España. “Los comedores escolares son un servicio esencial para millones de familias y un espacio educativo donde se fomenta la nutrición responsable, la sostenibilidad y hábitos de vida saludables”.
Actualmente, el sector sirve más de 1,5 millones de menús escolares al día, diseñados por más de 2.000 dietistas-nutricionistas conforme a criterios de calidad, seguridad alimentaria y equilibrio nutricional. Entre estos menús, entre un 10% y un 12% corresponden a dietas especiales adaptadas a alergias, intolerancias o necesidades culturales y religiosas.
Más allá de su función alimentaria, los comedores escolares desempeñan un papel educativo y social relevante.
Un espacio educativo clave para fomentar hábitos saludables
Desde la patronal subrayan que la entrada en vigor de la norma no supone un punto de partida, sino la consolidación de una línea de trabajo centrada en mejorar la calidad de la alimentación en los centros educativos. Entre las medidas que se refuerzan se encuentran la presencia diaria de frutas y verduras, la eliminación de bebidas azucaradas, la reducción de frituras o la supresión de bollería industrial.
Más allá de su función alimentaria, los comedores escolares desempeñan un papel educativo y social relevante. Estos espacios contribuyen a la adquisición de hábitos saludables desde edades tempranas, al tiempo que facilitan la conciliación familiar y promueven pautas de consumo más sostenibles.
“El trabajo diario que se realiza en los comedores escolares garantiza una alimentación segura, variada y adaptada a las distintas etapas de crecimiento, al tiempo que contribuye a la formación de los niños en hábitos que los acompañarán durante toda su vida”, afirma Agudo.
El sector también pone en valor su papel en el impulso de políticas públicas orientadas a combatir la obesidad infantil y fomentar modelos alimentarios más equilibrados. No obstante, advierte de los retos derivados del contexto actual, marcado por el incremento de costes en materias primas, energía o transporte, lo que exige un esfuerzo adicional en planificación y gestión.
En este escenario, las empresas de restauración colectiva reiteran su compromiso de seguir colaborando con las administraciones y la comunidad educativa para garantizar una implantación eficaz del nuevo marco normativo y continuar ofreciendo menús saludables, sostenibles y accesibles en los centros educativos.




