Entrevista con Natalia y Gonzalo Inclán, directores del Colegio Liceo Europeo
Natalia y Gonzalo Inclán, segunda generación al frente del Liceo Europeo, explican cómo el proyecto fundado en 1982 por Arsenio Inclán Alonso ha sabido evolucionar sin perder su esencia humanista. Metodologías activas, atención personalizada, plurilingüismo, programas internacionales y un uso equilibrado de la tecnología definen hoy un modelo educativo que apuesta por el pensamiento crítico, el bienestar y una formación integral en un entorno natural privilegiado.
Natalia y Gonzalo Inclán, directores del Colegio Liceo Europeo.
¿Pueden contarnos brevemente cómo y cuándo se fundó el Liceo Europeo y cuál fue la visión educativa de su fundador Arsenio Inclán Alonso?
Liceo Europeo fue fundado en 1982 por Arsenio Inclán Alonso con una convicción muy clara: la educación debía formar personas libres, cultas, críticas y capaces de comprender su entorno, convivir desde el respeto y la curiosidad intelectual. Para ello confiaba en el método de “aprender haciendo”. Desde el inicio, concibió el colegio como un espacio de pensamiento, diálogo y construcción de criterio propio.
El centro nació como un proyecto aconfesional y profundamente comprometido con una educación en libertad, inspirado en los principios de la Institución Libre de Enseñanza. Para su fundador, aprender significaba comprender, cuestionar, experimentar y reflexionar. Esa mirada sigue vertebrando hoy el proyecto, que con la segunda generación adquirió tintes internacionales, y se resume en una idea que continúa guiando nuestro trabajo: aprender a conocer, a hacer, a ser y a vivir juntos.
¿Cómo ha evolucionado el proyecto educativo desde su creación en 1982 hasta la actualidad?
La evolución de Liceo Europeo ha sido constante, pero siempre coherente con su esencia. Se ha enriquecido, ampliado y enriquecido el modelo para dar respuesta a un mundo cada vez más complejo y globalizado. Bajo la dirección de Gonzalo y Natalia Inclán, el proyecto ha incorporado nuevos marcos pedagógicos, programas internacionales y metodologías activas, sin renunciar a su base humanista.
Esta evolución se refleja en hitos concretos: la integración del Bachillerato Internacional, el fortalecimiento del plurilingüismo, la incorporación de programas internacionales como el American High School Diploma o el programa infantil con currículum americano, el desarrollo de espacios de innovación, y una atención cada vez más personalizada al alumno. Hoy, más de 1.200 estudiantes forman parte de una comunidad diversa, multicultural y multilingüe que representa esa apertura progresiva al mundo.
¿Cómo definirían la metodología educativa que se aplica en el Liceo Europeo?
Nuestra metodología parte de una idea fundamental: educar consiste en formar personas capaces de pensar, comprender, convivir y actuar sobre la realidad. Por eso trabajamos desde un modelo educativo integral que combina pedagogía activa, formación humanista y alto nivel de exigencia académica. Se anima a los alumnos a entrenar la mente para alcanzar la comprensión, ejercitando la memoria de manera que, en un futuro, sean capaces de interpretar datos.
El aprendizaje se concibe como un proceso de indagación continua. El alumno no memoriza pasivamente, sino que investiga, formula preguntas, contrasta fuentes, debate, construye materiales propios y aprende a argumentar. Se trabaja en varios idiomas, se integran distintas disciplinas y se fomenta una mirada crítica desde edades tempranas.
¿De qué manera incorporan el aprendizaje activo, experiencial y cooperativo en las distintas etapas educativas?
Desde Infantil, el aprendizaje se organiza en torno a cuestiones sobre el mundo que les rodea y sobre ellos mismos, en lugar de trabajar asignaturas de forma aislada. Cada periodo de trabajo gira en torno a un tema amplio y significativo —como “quiénes somos”, “cómo compartimos el planeta” o “dónde nos encontramos en el tiempo y el espacio”— que sirve de hilo conductor. A medida que avanzan las etapas, estas dinámicas se enriquecen con trabajo de laboratorio, proyectos interdisciplinarios, debates, simulaciones y actividades de investigación.
El aprendizaje también se expande fuera del aula: viajes didácticos, visitas culturales, debates a nivel regional y nacional, encuentros con profesionales, participación en programas internacionales como European Youth Parliament o Global Young Leaders Conference. El conocimiento se vive como una herramienta para comprender y transformar la realidad. El aprendizaje ocurre en contacto directo con la realidad, en la experimentación personal y en el diálogo constante entre disciplinas.
¿Cómo se adapta la metodología a las necesidades individuales de cada alumno?
Apostamos por un seguimiento verdaderamente personalizado, con la afectividad como base educativa. Contamos con servicios de orientación y psicopedagogía, y mantenemos una comunicación constante con alumnos y familias. Cada alumno es acompañado de forma cercana, atendiendo sus circunstancias, necesidades y ritmos de aprendizaje, lo que nos permite responder de manera inmediata y ajustada.
La organización académica es altamente flexible: grupos reducidos, adaptación de contenidos, idioma y grado de exigencia, programas de horario ampliado, actividades al mediodía y los sábados. Cada alumno cuenta con un proyecto personal individualizado, y en etapas superiores se refuerza con el apoyo del Departamento de Orientación que realiza un seguimiento casi artesanal.
¿Qué papel juegan los idiomas en su propuesta educativa?
El plurilingüismo es uno de los pilares de nuestro proyecto. Trabajamos con el inglés como lengua vehicular desde los primeros años, incorporamos chino desde muy temprana edad y sumamos español, francés y alemán en Primaria. Además, somos Centro Examinador Oficial de Cambridge, del Instituto Francés, del Instituto Alemán y del Instituto Confucio. Este enfoque permite un itinerario lingüístico sólido, exigente y coherente, complementado con experiencias educativas en el extranjero.
Además, Liceo Europeo ofrece un programa de español para extranjeros, dirigido a alumnos cuya lengua materna no es el castellano. Este acompañamiento lingüístico facilita una incorporación progresiva y segura al entorno escolar.
El centro ofrece programas de Bachillerato Internacional (IB) y el American High School Diploma. ¿Cómo se integran estos itinerarios en el itinerario curricular general del alumno?
En Liceo Europeo no entendemos estos programas como vías paralelas o compartimentos estancos, sino como itinerarios plenamente integrados en un mismo proyecto educativo. Todos los alumnos comparten una base común: una formación humanista, multilingüe, crítica y exigente desde Infantil hasta Secundaria. A partir de ahí, en las etapas superiores, ofrecemos diferentes recorridos que permiten adaptar el aprendizaje a los intereses, capacidades, proyección universitaria y estilo cognitivo de cada estudiante.
La incorporación del Bachillerato Internacional responde a nuestra apuesta por un modelo académico profundamente alineado con nuestra filosofía: fomenta el pensamiento crítico, la investigación, la autonomía intelectual y una visión global del conocimiento. El IB no solo prepara para la universidad, sino para entender el mundo desde múltiples perspectivas, conectar disciplinas y asumir un rol activo en el propio aprendizaje. Sus componentes troncales —Monografía, Teoría del Conocimiento y Creatividad, Actividad y Servicio— encajan de forma natural con nuestra tradición pedagógica, centrada en formar personas reflexivas, responsables y con criterio propio.
Por su parte, el American High School Diploma aporta una dimensión distinta y complementaria: una metodología más práctica, basada en el Project Based Learning, la evaluación continua y la aplicación real del conocimiento. Este itinerario resulta especialmente adecuado para alumnos con un perfil más creativo, emprendedor o práctico, que aprenden mejor haciendo, diseñando, experimentando y resolviendo problemas reales. Además, les abre de forma directa las puertas al sistema universitario estadounidense, ampliando significativamente sus opciones académicas internacionales.
Ambos programas se integran dentro de una estructura curricular flexible, que permite a cada alumno construir un recorrido coherente, acompañado y ajustado a su evolución personal. No se trata de elegir “el mejor programa”, sino el más adecuado para cada alumno, y de hacerlo con un acompañamiento muy cercano por parte del equipo docente y del departamento de orientación.
A esta oferta se suma nuestro Bachillerato Nacional, que también se organiza con una flexibilidad excepcional, permitiendo combinaciones poco habituales y grupos muy reducidos. Esto nos permite atender tanto a alumnos con altas capacidades como a aquellos que necesitan un enfoque más personalizado, sin renunciar a la excelencia académica.
En conjunto, estos tres itinerarios no compiten entre sí: se complementan. Nos permiten ofrecer una educación verdaderamente a medida, en la que cada alumno puede desarrollar su potencial máximo, acceder a universidades de distintos sistemas educativos y, sobre todo, formarse como una persona culta, crítica, autónoma y preparada para un mundo global.
¿Cuál es el enfoque del centro respecto al uso de la tecnología en el aprendizaje? ¿De qué manera se equilibran los recursos digitales con el aprendizaje tradicional (libros, materiales físicos)?
Aplicamos el principio de aprender haciendo, integrando la tecnología de forma progresiva, limitada y siempre supervisada. Creemos firmemente en el valor del aprendizaje a través de la experimentación, la lectura profunda y la concentración sostenida. Contamos con todos los recursos necesarios para hacer de la comprensión educativa un proceso rico y completo. Precisamente por esa integración pedagógica equilibrada, Google nos ha reconocido como Centro de Referencia en Educación.
La tecnología es una herramienta más, no un fin en sí misma. Enseñamos a utilizarla con criterio, responsabilidad y pensamiento crítico. Integramos también la Inteligencia Artificial como recurso educativo, siempre orientado a la resolución de problemas reales. Contamos con espacios como Robótica, Programación, Makerspace y Fab Labs, donde los alumnos desarrollan proyectos reales. La clave está en la autonomía intelectual y la reflexión, no en la herramienta. A todo esto se suma un programa de formación constante a docentes en la materia, así como sesiones específicas para familias en el ciclo mensual ‘Encuentros con Familias’.
¿Cómo describirían las instalaciones del Liceo Europeo y en qué medida están pensadas para favorecer el aprendizaje activo y el bienestar del alumnado?
Las instalaciones de Liceo Europeo son una parte activa de nuestro modelo educativo. Desde hace años desarrollamos un plan de renovación continua que se ejecuta, en gran medida, cada verano: reformas estructurales, mejoras funcionales, actualización tecnológica y refuerzos de todo tipo que nos permiten modernizar la experiencia diaria del alumnado y del equipo docente sin perder de vista nuestra identidad y lo que fue el Liceo Europeo en sus orígenes, hace más de cuarenta años.
En los últimos años, este enfoque se ha materializado en actuaciones muy concretas: la renovación integral del edificio de Bachillerato, con aulas más luminosas, cerramientos de cristal, climatización independiente y espacios de trabajo versátiles; la mejora de la acústica en zonas sensibles mediante paneles fonoabsorbentes —una intervención poco habitual en centros educativos— que favorece un ambiente más sereno y funcional; o la ampliación de nuestra red de paneles solares, que refuerza nuestro compromiso con la sostenibilidad y reduce significativamente la huella ambiental del campus.
También apostamos por instalaciones que acompañen la metodología: la actualización del Departamento de Ciencias con nuevos recursos experimentales permite trabajar con mayor profundidad y rigor en proyectos científicos; el sistema de recogida de aguas pluviales de 28.000 litros convierte el propio campus en un ejemplo real de ingeniería sostenible; y la renovación del mobiliario de patios y zonas comunes, muchas veces a partir de propuestas de los propios alumnos, transforma estos espacios en lugares de encuentro, juego, reflexión y convivencia.
¿Qué papel juegan los espacios exteriores y el entorno natural en la propuesta educativa diaria?
El campus está situado en un entorno natural protegido, en la zona norte de Madrid, ubicado en un bosque mediterráneo protegido, con más de mil árboles, jardines y viveros, que se convierten en un recurso didáctico vivo.
El entorno natural forma parte esencial de nuestro proyecto. Contribuye al bienestar físico y emocional, fomenta hábitos saludables y favorece un aprendizaje más experiencial y conectado con la realidad.
El entorno natura fomenta hábitos saludables y favorece un aprendizaje más experiencial y conectado con la realidad. Además, refuerza uno de los dos pilares fundamentales para el bienestar integral del alumnado: el deporte y la lectura. Los espacios exteriores facilitan la práctica diaria de actividad física, el juego activo y el contacto con el movimiento desde edades tempranas. De este modo, el entorno se convierte en un aliado pedagógico.
Este enfoque se completa con las prácticas del comedor escolar, diseñadas y supervisadas de forma constante por un nutricionista pedagógico, que vela por la calidad nutricional de los menús y por la adquisición de hábitos alimentarios saludables y conscientes.
¿Qué metas a medio y largo plazo tiene el Liceo Europeo en términos de innovación educativa, expansión internacional o nuevos programas?
Nuestro horizonte es claro: avanzar hacia un modelo educativo cada vez más personalizado, internacional y conectado con los retos reales del siglo XXI, sin renunciar a la base humanista que nos define desde hace más de cuatro décadas.
Queremos seguir fortaleciendo la innovación pedagógica, ampliar proyectos científicos y culturales, impulsar la investigación didáctica y consolidar alianzas con instituciones educativas de referencia. Todo ello sin perder nuestra prioridad y esencia: formar personas libres, críticas, responsables y comprometidas con la construcción de un mundo mejor.
"El conocimiento se vive como una herramienta para comprender y transformar la realidad. El aprendizaje ocurre en contacto directo con la realidad, en la experimentación personal y en el diálogo constante entre disciplinas"
"Trabajamos desde un modelo educativo integral que combina pedagogía activa, formación humanista y alto nivel de exigencia académica"



