Se basa en la participación de mujeres en activo que comparten su experiencia profesional
La Fundación Inspiring Girls acerca las disciplinas STEM a más de 63.400 niñas en España
La Fundación Inspiring Girls ha colaborado con más de 2.200 centros educativos en España para acercar las disciplinas STEM y otras áreas profesionales a más de 63.400 niñas, con la participación de 9.191 mujeres profesionales como referentes. La iniciativa busca fomentar vocaciones científicas y tecnológicas desde edades tempranas y reducir el desajuste entre la formación educativa y las necesidades del mercado laboral.
La educación temprana se ha convertido en un factor clave para el desarrollo del talento futuro, especialmente ante la creciente dificultad para cubrir perfiles científicos y tecnológicos. Según el 'Education and Training Monitor 2025' de la Comisión Europea, en España la demanda de profesionales STEM crece a un ritmo superior al de la oferta formativa, lo que pone de manifiesto un desajuste estructural entre el sistema educativo y el mercado laboral.
En este contexto, y desde su llegada a España hace diez años, la Fundación Inspiring Girls ha desarrollado programas gratuitos de orientación académica y profesional con especial foco en las disciplinas STEM. A través de estas iniciativas, la organización ha trabajado con más de 2.200 centros educativos y ha movilizado a 9.191 mujeres profesionales para actuar como referentes ante niñas y adolescentes.
Referentes femeninos desde edades tempranas
La actividad de la Fundación se basa en la participación de mujeres en activo que comparten su experiencia profesional directamente en colegios e institutos. Este enfoque permite mostrar a las alumnas referentes cercanos y reales en ámbitos tradicionalmente masculinizados, ampliando el abanico de opciones que consideran posibles en su futuro académico y profesional.
“Las decisiones profesionales no empiezan en la universidad ni en el primer empleo. Empiezan mucho antes, cuando las niñas piensan qué opciones consideran posibles, cuando tienen que elegir entre mates fáciles o difíciles”, señala Marta Pérez Dorao, presidenta de la Fundación Inspiring Girls.
La educación temprana se ha convertido en un factor clave para el desarrollo del talento futuro, especialmente ante la creciente dificultad para cubrir perfiles científicos y tecnológicos.
Charlas y programas formativos con carácter nacional
El modelo de actuación de la Fundación se articula en torno a charlas inspiradoras en centros educativos y a programas formativos dirigidos a adolescentes a través de la Academia Inspiring Girls. Estos programas incluyen contenidos sobre liderazgo, educación financiera y vocaciones STEM, además de proyectos específicos desarrollados en colaboración con empresas e instituciones.
Solo en 2025, la organización impulsó más de 340 charlas en centros educativos de toda España, consolidando un modelo de intervención con alcance nacional y sin barreras económicas para los centros ni para las participantes.
Impacto medible en vocaciones STEM
Más allá del volumen de actividad, Inspiring Girls destaca por el seguimiento de resultados. En una medición de impacto realizada junto a la Universidad CEU San Pablo y publicada en Frontiers in Psychology, el 57,7 % de las niñas participantes afirmó que las charlas les motivaron a considerar una carrera científica o tecnológica, mientras que el 79 % aseguró haber descubierto nuevas oportunidades en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación.
Estos datos refuerzan la importancia de intervenir en etapas educativas tempranas para ampliar las expectativas profesionales y fomentar la igualdad de oportunidades.
Colaboración con empresas y compromiso social
Desde el punto de vista del entorno empresarial, la Fundación Inspiring Girls se posiciona como un socio operativo para aquellas organizaciones que buscan trasladar sus compromisos en diversidad, igualdad y criterios ESG a iniciativas concretas con impacto social. Estas colaboraciones permiten alinear las necesidades futuras del mercado laboral con acciones educativas de base.
“Trabajar la igualdad desde edades tempranas es una inversión a largo plazo en talento y competitividad”, concluye Pérez Dorao. “Nuestro papel es actuar en la base del sistema educativo, donde empiezan a definirse muchas trayectorias profesionales”.



