La UCJC reivindica una educación basada en evidencias para transformar las aulas
En un momento en que los sistemas educativos buscan fórmulas para mejorar sus resultados, la Universidad Camilo José Cela ha presentado el libro ‘Las pruebas en educación: Políticas y prácticas educativas informadas por evidencias’, coordinado por el profesor Luis Lizasoain Hernández y publicado por la editorial Narcea. La obra, que incluye a destacados investigadores, defiende la necesidad de que las decisiones en educación se basen en datos y no en intuiciones, y propone un modelo más colaborativo entre la universidad y los centros escolares.
La Universidad Camilo José Cela presenta el libro ‘Las pruebas en educación: Políticas y prácticas educativas informadas por evidencias’, coordinado por el profesor Luis Lizasoain Hernández.
El volumen aborda, a través de ocho capítulos, desde los fundamentos teóricos hasta propuestas prácticas para aplicar la evidencia en la mejora educativa. Uno de los ejes del libro es repensar la relación entre investigación y práctica docente. Lizasoain insiste en que la investigación educativa no debe “imponerse” desde los despachos, sino construirse desde las aulas. “Los profesores no pueden ser simples receptores de resultados científicos: deben ser coproductores de conocimiento”, afirmó.
El investigador también reclama más rigor y diversidad en los métodos, pues “cada mirada aporta un prisma distinto; lo importante es garantizar la calidad de la investigación”, señaló. “Al profesorado nadie le ha enseñado a investigar, y eso frena el avance educativo”, advirtió Lizasoain. Por eso abogó por revisar los modelos verticales y promover equipos mixtos universidad-centros en los que docentes y académicos trabajen juntos para resolver problemas reales del aula.
Necesidad de mejorar los modelos y procesos de investigación
Lizasoain pide que la academia se autoevalúe y mejore sus métodos de investigación, sin renunciar a la diversidad metodológica. Además, propone sistemas de investigación más accesibles y cercanos al profesorado, basados en evidencias sólidas. En esta línea, Lizasoain defendió la creación de sistemas propios de síntesis y acceso a la investigación educativa, cercanos al profesorado y basados en evidencias de calidad.
La presentación contó también con la participación de Francisco López Rupérez, director de la Cátedra de Políticas Educativas de la UCJC, quien puso en valor la relevancia de la obra en el contexto actual y su aportación al debate sobre la toma de decisiones educativas basadas en evidencias sólidas y rigurosas.
El libro está dirigido a docentes, directivos, investigadores y responsables de políticas educativas, y se presenta como una obra de referencia para avanzar hacia un sistema más reflexivo y basado en evidencias.



