SonicWall propone una gestión continua del ciberriesgo para reducir la exposición a ataques
SonicWall combina la gestión centralizada de firewalls con servicios de detección y respuesta gestionadas las 24 horas para ayudar a empresas y administraciones públicas a identificar vulnerabilidades operativas, priorizar correcciones y contener amenazas. La propuesta busca reducir los puntos ciegos y evitar que errores de configuración, permisos excesivos o alertas desatendidas deriven en incidentes de seguridad.
SonicWall refuerza su estrategia de gestión continua del ciberriesgo con una propuesta que integra visibilidad centralizada, evaluación de la postura de seguridad y respuesta gestionada permanente. El objetivo es detectar y corregir las debilidades operativas que pueden facilitar un ataque antes de que lleguen a comprometer los sistemas o interrumpir la actividad de una organización.
La iniciativa combina SonicWall Network Security Manager, una plataforma que centraliza la supervisión de los firewalls y permite identificar configuraciones de riesgo, con SonicSentry MXDR, un servicio de detección y respuesta gestionadas que monitoriza de forma continua los endpoints, la nube y la red.
La compañía señala que muchas brechas de seguridad no se deben necesariamente a la ausencia de soluciones tecnológicas, sino a deficiencias en su gestión cotidiana: activos que no figuran en el inventario, cuentas con privilegios excesivos, reglas de seguridad incorrectas, vulnerabilidades que no se priorizan adecuadamente o alertas que quedan sin atender.
Frente a estas situaciones, SonicWall plantea un modelo que conecta el descubrimiento de la exposición, la corrección de debilidades y la detección y respuesta ante amenazas. La finalidad es pasar de evaluaciones puntuales a un proceso continuo que permita reducir los riesgos y mejorar los tiempos de actuación.
Visibilidad centralizada y respuesta continua
Network Security Manager ofrece una visión centralizada y en tiempo real del entorno de firewalls, ayuda a identificar configuraciones incorrectas y permite evaluar la postura de seguridad mediante indicadores que facilitan la interpretación de los hallazgos técnicos.
Por su parte, SonicSentry MXDR incorpora monitorización permanente a cargo de un centro de operaciones de seguridad (SOC) especializado, correlación de datos procedentes de endpoints, nube y red, búsqueda proactiva de amenazas y capacidad de respuesta ante ataques en curso.
La combinación de ambas soluciones permite relacionar la identificación de debilidades con la capacidad de intervenir cuando se detecta una amenaza. De este modo, la compañía busca reducir los puntos ciegos, evitar que las configuraciones inseguras permanezcan sin corregir y acortar el tiempo entre la detección de un incidente y su contención.
“Las organizaciones no necesitan otra consola que sume complejidad, sino capacidad para saber dónde están realmente expuestas y actuar antes de que un fallo cotidiano se convierta en un incidente. Al combinar visibilidad centralizada con monitorización y respuesta 24x7, ayudamos a transformar los datos de seguridad en decisiones concretas y en una reducción medible del riesgo”, afirma Sergio Martínez, regional manager de SonicWall para Iberia e Italia.
Cinco debilidades que aumentan la exposición
SonicWall identifica varias deficiencias operativas recurrentes que pueden incrementar la probabilidad de sufrir un incidente de ciberseguridad:
- Activos sin inventariar. Sistemas olvidados, aplicaciones heredadas y recursos en la nube que permanecen conectados sin supervisión adecuada.
- Configuraciones inseguras y privilegios excesivos. Cuentas con permisos innecesarios, credenciales compartidas y controles de acceso que no se revisan periódicamente.
- Vulnerabilidades mal priorizadas. Actualizaciones que no tienen en cuenta la criticidad del negocio o correcciones urgentes que se aplazan en sistemas expuestos.
- Alertas desatendidas. Un volumen excesivo de notificaciones, la falta de personal o la ausencia de criterios de escalado pueden retrasar la identificación de amenazas relevantes.
- Planes de respuesta sin probar. Procedimientos que no se han ensayado o que carecen de responsables claramente asignados.
La compañía considera que abordar estas debilidades requiere una disciplina operativa sostenida, además de tecnología. Mantener actualizados los inventarios, revisar los permisos, priorizar las vulnerabilidades según su impacto y comprobar la eficacia de los procedimientos de respuesta son medidas esenciales para reducir la exposición.
La continuidad de los servicios públicos, una prioridad
La Administración Pública afronta dificultades específicas para gestionar el ciberriesgo debido a la coexistencia de infraestructuras heredadas, información sensible, numerosos proveedores y una amplia diversidad de organismos y usuarios. En este ámbito, un incidente puede afectar no solo a los sistemas internos, sino también a la prestación de servicios esenciales.
Por ello, SonicWall recomienda combinar visibilidad centralizada, segmentación de redes, control de identidades, protección de endpoints, monitorización continua y respuesta gestionada. Este enfoque busca facilitar la detección temprana de anomalías, limitar su propagación y acelerar la recuperación de los sistemas afectados.
“En la Administración Pública, detectar una amenaza tarde puede traducirse en la interrupción de un servicio esencial. Por eso es clave combinar tecnología, conocimiento experto y procesos ensayados. Una visión unificada de red, nube y endpoints permite priorizar mejor, reducir la fatiga de alertas y responder con agilidad allí donde el impacto puede ser mayor”, añade Sergio Martínez.
La compañía aprovecha el Mes Europeo de la Ciberseguridad para insistir en la necesidad de convertir la prevención en medidas operativas y resultados verificables. Entre los indicadores que propone evaluar figuran los tiempos de detección, contención y recuperación, más allá del número de herramientas desplegadas o de alertas generadas.
Cinco medidas para reducir el ciberriesgo
Para avanzar hacia un modelo de protección continua, SonicWall plantea cinco líneas de actuación:
- Conocer el entorno: mantener un inventario actualizado de activos, identidades, servicios y dependencias.
- Priorizar según el impacto: corregir primero las debilidades que combinan mayor exposición, criticidad y probabilidad de explotación.
- Reducir la complejidad: integrar controles y automatizar tareas para limitar la sobrecarga operativa.
- Medir los resultados: evaluar los tiempos de detección, contención y recuperación para comprobar la eficacia de las medidas.
- Ensayar la respuesta: probar periódicamente los procedimientos, las comunicaciones y las copias de seguridad.


















