De la empresa digital a la empresa agéntica
Ángel García Lorenzo, director de Estrategia Corporativa e Inteligencia Artificial, Sermicro Digital Group y y miembro del grupo IA de AUTELSI
10/09/2026La empresa digital es una realidad. Nube, automatización, aplicaciones conectadas, analítica y procesos digitales forman parte del funcionamiento cotidiano de organizaciones públicas y privadas. Pero la lógica básica del trabajo apenas había cambiado: personas utilizando sistemas para ejecutar procesos.
La inteligencia artificial ya ha cambiado ese principio.
Hoy tenemos agentes capaces de recibir un objetivo, consultar información, utilizar aplicaciones, ejecutar tareas, tomar decisiones dentro de un marco definido, comprobar resultados y escalar a una persona cuando es necesario.
No estamos incorporando una nueva herramienta. Estamos cambiando la forma en la que se organiza y se ejecuta el trabajo.
Ángel García Lorenzo, director de Estrategia Corporativa e Inteligencia Artificial, Sermicro Digital Group y y miembro del grupo IA de AUTELSI.
La empresa agéntica se construye alrededor de tres elementos:
PERSONAS + AGENTES + SISTEMAS
Las personas definen objetivos, reglas, límites, autonomía y riesgos. Los agentes interpretan el contexto, toman decisiones operativas dentro de ese marco y ejecutan trabajo digital. Los sistemas aportan datos, aplicaciones y capacidad transaccional.
El verdadero salto aparece cuando los tres trabajan coordinadamente.
Un agente debe poder actuar sobre sistemas corporativos, decidir dentro de sus permisos y saber cuándo detenerse, pedir autorización o trasladar el caso a una persona. El human in the loop no frena la autonomía: la hace segura, gobernable y responsable.
Este cambio afecta al Service Desk, al backoffice, al desarrollo, a las operaciones, a la atención al cliente, a la gestión pública y a la relación con el ciudadano.
Pero hay una condición: no se puede construir una organización agéntica como una suma de agentes aislados.
A medida que crecen necesitamos saber qué hacen, qué decisiones pueden tomar, con qué datos trabajan, qué permisos tienen, qué versión está activa y cuándo debe intervenir una persona.
Para ello necesitamos una plataforma especializada, una herramienta capaz de gestionar esa complejidad e integrar agentes, sistemas, datos y personas sin perder control.
Esa gestión debe incorporar desde el diseño ciberseguridad, identidad, principio de mínimo privilegio, control de accesos, integridad del dato, trazabilidad, versionado, supervisión y auditoría.
Porque cuanto mayor es la autonomía, mayor debe ser nuestra capacidad de control.
ISO/IEC 42001 aporta un marco valioso para ordenar esta nueva realidad: responsabilidades, riesgos, evidencias, control de cambios y mejora continua.
Pero el gobierno de la IA no puede quedarse en políticas y documentos. Tiene que verse, medirse, trazarse y auditarse en la operación real, apoyado en una herramienta especializada y solvente.
La transformación digital nos permitió digitalizar procesos.
La empresa agéntica nos permite digitalizar capacidad de trabajo.
Ese es, para mí, el verdadero paso de la empresa digital a la empresa agéntica.

















