Cómo restablecer las extensiones y las preferencias de Safari en un Mac
La tentación suele ser buscar una solución rápida: borrar todo, reinstalar el navegador o pensar que el problema ha llegado con la última actualización de macOS. Por suerte, en la mayoría de ocasiones no hace falta llegar tan lejos. Lo más importante es saber qué está fallando exactamente y actuar solo sobre esa parte.
Si necesitas saber cómo restablecer Safari en Mac, lo primero es olvidarte de la idea de “empezar de cero”. Lo normal es que baste con revisar algunos elementos del navegador antes de proceder a su restauración.
Muchas veces el problema está en una extensión
Las extensiones son probablemente el componente que más quebraderos de cabeza da con el paso del tiempo, algo he podido comprobar tras más de una década usando el navegador. Instalamos un bloqueador de anuncios, un gestor de contraseñas, un traductor o una utilidad para capturar pantallas y nos olvidamos de ellas. Meses después, alguna deja de actualizarse o empieza a generar conflictos con una nueva versión de Safari.
En primer lugar, desactiva todas las extensiones y vuelve a activarlas una a una. Lleva unos minutos, pero es mejor que borrar el navegador entero sin saber dónde está realmente el fallo. El proceso es bastante sencillo:
- Abre Safari y entra en Ajustes (o Preferencias, según la versión de macOS).
- Accede al apartado Extensiones.
- Desactiva todas las extensiones marcando o desmarcando su casilla.
- Reinicia Safari y comprueba si el problema ha desaparecido.
- Si todo vuelve a funcionar correctamente, activa las extensiones una a una hasta localizar la que provoca el fallo.
- Elimina o actualiza la extensión conflictiva si sigue dando problemas.
No siempre hace falta borrar todo
Otro error bastante habitual consiste en eliminar el historial, las cookies y la caché cada vez que Safari se comporta de forma extraña. Por ejemplo, si una página web no carga bien o sigue mostrando una versión antigua. Normalmente, hay que seguir estos pasos:
- En Safari, abre Ajustes > Privacidad.
- Pulsa en Gestionar datos de sitios web.
- Busca el sitio web que está dando problemas o elimina todos los datos si lo consideras necesario.
- Confirma la eliminación y cierra la ventana.
- Vuelve a cargar la página para comprobar si el error se ha solucionado.
Para que te hagas una idea, es como si el navegador siguiera utilizando una fotocopia vieja cuando el documento original ya ha cambiado. Pero si el problema afecta únicamente a una extensión o a una configuración determinada, esa limpieza apenas servirá de nada. Es más, probablemente acabarás teniendo que volver a iniciar sesión en decenas de páginas sin haber solucionado el origen del problema.
¿Y si el navegador sigue funcionando mal?
Si después de revisar las extensiones y limpiar los datos de navegación Safari continúa dando problemas, entonces sí puede tener sentido realizar un restablecimiento más completo.
Eso no significa borrar el navegador ni reinstalar macOS. Normalmente basta con eliminar determinadas preferencias o configuraciones que el sistema volverá a generar automáticamente, como la propia Apple recomienda en su página de soporte. Esto es lo que hay que hacer:
- Cierra Safari por completo.
- Desinstala o desactiva todas las extensiones que no sean imprescindibles.
- Elimina la caché, las cookies y el historial de navegación desde los ajustes del navegador.
- Reinicia el Mac para que macOS regenere determinados archivos temporales.
- Abre Safari de nuevo y comprueba si el funcionamiento ha vuelto a la normalidad.
Si no te sientes cómodo manipulando archivos del sistema, también existen herramientas de mantenimiento que automatizan buena parte de este proceso. La ventaja es que analizan qué elementos pueden eliminarse de forma segura y cuáles es preferible conservar para evitar problemas posteriores.















