Equinix reivindica la experiencia y la interconexión ante el auge de la inversión en centros de datos
España continúa consolidándose como uno de los mercados más dinámicos para el desarrollo de infraestructuras digitales. Según datos compartidos por Equinix, la inversión en centros de datos alcanzó los 5.000 millones de euros en 2025, mientras que el tráfico de datos en Madrid crece a un ritmo anual del 39%, una de las tasas más elevadas de Europa.
Este escenario está impulsado por factores como la expansión de la inteligencia artificial, las crecientes necesidades de soberanía digital y la posición estratégica de España como punto de conexión entre Europa, Latinoamérica y el norte de África.
En este contexto, Equinix ha reforzado su presencia en el mercado nacional con la apertura de MD5, un nuevo centro de datos ubicado en Alcobendas que eleva a ocho el número de instalaciones operativas de la compañía en España, repartidas entre Madrid y Barcelona.
Según datos de un estudio elaborado por KPMG para Equinix España, la construcción y operación de sus campus en ambas ciudades ha generado un impacto económico de 850 millones de euros y sostiene alrededor de 1.400 empleos dentro de su cadena de valor.
Valentín Pinuaga, Managing Director de Equinix España.
Más inversión, pero no toda la capacidad es equivalente
El crecimiento del sector ha atraído a nuevos inversores y operadores, incluidos fondos inmobiliarios y empresas procedentes de otros ámbitos de actividad. Sin embargo, desde Equinix advierten de que la construcción de capacidad no siempre implica el mismo nivel de especialización ni de servicio.
“Construir un centro de datos no es lo mismo que operarlo. Equinix cuenta con una trayectoria de 28 años, en los cuales hemos acompañado cada gran transformación tecnológica, desde las redes y el IoT hasta el 5G y ahora la inteligencia artificial”, afirma Valentín Pinuaga, Managing Director de Equinix España.
El directivo destaca además que la compañía conecta actualmente a más de 10.000 organizaciones en 70 mercados, una escala que considera fundamental para responder a las nuevas necesidades de interconexión empresarial.
A pesar del crecimiento del mercado, el sector continúa enfrentándose a desafíos relacionados con la disponibilidad de suelo, los procesos regulatorios y la capacidad de las infraestructuras energéticas. Según explica Equinix, el principal reto en España no reside en la generación de energía renovable, sino en la capacidad de la red para transportarla hasta los centros de consumo.
La compañía asegura que sus instalaciones en España operan con un suministro cubierto al 100% por energías renovables y cuenta con acuerdos de compra de energía (PPA) por un total de 225 MW. Además, el nuevo centro MD5 incorpora un sistema de refrigeración de circuito cerrado que reduce prácticamente a cero el consumo de agua y forma parte de la estrategia de la empresa para alcanzar la neutralidad climática en 2030.
Infraestructuras preparadas para la inteligencia artificial
La creciente adopción de la inteligencia artificial está modificando de forma significativa los requisitos de las infraestructuras digitales. Según Equinix, aproximadamente el 80% de los proyectos previstos para MD5 corresponden a cargas de trabajo de alta densidad energética asociadas a aplicaciones de IA.
Para responder a esta demanda, el nuevo centro ha sido diseñado desde su origen para soportar tecnologías de refrigeración líquida directa, una solución cada vez más necesaria para gestionar el elevado consumo térmico de los procesadores especializados en inteligencia artificial.
Los chips de última generación pueden superar los 800 vatios por unidad, frente a los aproximadamente 200 vatios de un servidor convencional. La refrigeración directa al chip permite capturar el calor en el punto donde se genera, mejorando la eficiencia energética y facilitando una mayor densidad de computación por metro cuadrado.
Equinix ya dispone de soporte para esta tecnología en más de un centenar de centros de datos distribuidos por todo el mundo, una capacidad que ahora incorpora también a su nueva instalación en Madrid.
Regulación, soberanía digital y nuevos modelos de nube
La expansión de la inteligencia artificial coincide además con la entrada en vigor de nuevas normativas como NIS2, DORA o el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, que están modificando las estrategias tecnológicas de empresas y administraciones.
A ello se suma la creciente preocupación por la localización de los datos y la dependencia de proveedores únicos de nube pública. Según datos citados por la compañía, el 75% de los países del mundo aplica algún tipo de requisito de residencia o localización de datos, mientras que el 71% de las empresas continúa dependiendo de un único proveedor cloud.
“Los sectores que lideran la adopción de IA a escala comparten tres características: operan en tiempo real, están sujetos a regulación estricta de datos y necesitan ecosistemas de partners integrados en un mismo entorno”, explica Pinuaga.
En este sentido, el responsable de Equinix España considera que la interconexión y la proximidad entre datos, aplicaciones y socios tecnológicos serán factores cada vez más relevantes para desplegar proyectos de inteligencia artificial de forma eficiente y conforme a los requisitos regulatorios.
“Para desplegar IA es necesario saber exactamente dónde están los datos y bajo qué condiciones se procesan”, concluye.















