En la actualidad, 16 cables submarinos llegan a Portugal
Digital Realty se expande a Portugal y refuerza el eje digital del sur de Europa
Digital Realty ha anunciado su entrada en el mercado portugués con la adquisición de un centro de datos en Lisboa. La operación refuerza la presencia de la compañía en la península ibérica y busca consolidar un eje digital formado por Lisboa, Madrid y Barcelona para impulsar la interconexión global y los flujos internacionales de datos.
Digital Realty, proveedor global de centros de datos especializados, servicios de ‘colocation’ y soluciones de interconexión, ha anunciado su expansión a Portugal mediante la adquisición de un centro de datos en Lisboa. Con esta operación, la compañía amplía su presencia en el sur de Europa y refuerza su estrategia de crear una plataforma digital interconectada en la península ibérica.
Se espera que la instalación de Lisboa disponga de hasta 2,4 MW de carga IT y que se convierta en un nodo relevante dentro de la red de infraestructuras de la compañía en la región. El centro ya cuenta con la conexión de varios proveedores estratégicos de servicios de red, lo que permite ofrecer capacidades de interconexión desde el inicio de su actividad.
La expansión se produce en un momento en el que Portugal está consolidándose como un hub digital global gracias a las inversiones en infraestructuras de cables submarinos que conectan Europa con Norteamérica, Sudamérica, África, Oriente Medio y Asia. En este contexto, Lisboa se posiciona como la puerta atlántica de Europa, proporcionando conectividad de baja latencia hacia el continente americano y reforzando las rutas de datos transcontinentales.
Hasta ahora, muchos de los despliegues asociados a cables submarinos se canalizaban a través de las instalaciones de Digital Realty en Madrid. Con el nuevo centro de datos en Lisboa, la compañía busca reducir la latencia y acercar a sus clientes a la infraestructura de aterrizaje de estos cables. Actualmente, 16 cables submarinos llegan a Portugal, la mayoría de ellos en las proximidades de la capital portuguesa, lo que refuerza su papel estratégico en el ecosistema global de telecomunicaciones.
Lisboa, Madrid y Barcelona como plataforma digital ibérica
La ubicación elegida para el nuevo centro de datos lo situará como la instalación más cercana a los puntos de aterrizaje de cables submarinos en Carcavelos. Esta proximidad facilitará el soporte a soluciones de aterrizaje y permitirá alojar equipos de terminación de cables submarinos, aportando mayor resiliencia y diversidad al mercado digital de Lisboa y respondiendo a la creciente demanda de infraestructuras seguras, escalables y de baja latencia.
“Gracias a su conectividad submarina única y a su posición como puerta atlántica de Europa, Lisboa aporta una importante diversidad y resiliencia a los flujos de datos regionales, al tiempo que complementa nuestra presencia actual en Madrid y Barcelona. Esta expansión refuerza la interconexión en toda nuestra plataforma y ofrece a los clientes una capacidad de elección y una agilidad sin precedentes a medida que escalan sus negocios a nivel global”, afirmó Paula Cogan, managing director de EMEA de Digital Realty.
El centro de datos de Lisboa también estará conectado mediante cables submarinos con los campus de Digital Realty en Accra (Ghana), Lagos (Nigeria) y Ciudad del Cabo (Sudáfrica), reforzando las rutas digitales entre Europa y África. Además del centro adquirido, cuya puesta en marcha está prevista para principios de 2027, la compañía planea futuras ampliaciones para desarrollar un campus que actúe como hub de interconexión y comunidad digital.
La entrada de Digital Realty en Portugal complementará su presencia en España, donde la compañía opera cuatro centros de datos en Madrid y prevé lanzar servicios en Barcelona a mediados de 2026. En conjunto, Lisboa, Madrid y Barcelona conformarán una plataforma regional altamente interconectada que impulsará el intercambio global de datos y el desarrollo de un ecosistema digital de referencia en el sur de Europa.
El crecimiento de las cargas de trabajo relacionadas con inteligencia artificial también está impulsando la demanda de infraestructuras de datos de gran capacidad. En este contexto, Lisboa emerge como un punto estratégico entre continentes, capaz de albergar infraestructuras de IA de nueva generación y facilitar el movimiento de grandes volúmenes de datos y la inferencia distribuida en los mercados internacionales.










