AMETIC apuesta por un enfoque responsable y colaborativo frente a los riesgos de los menores en el entorno online
Desde su posición como representante del sector digital, AMETIC ha trasladado su postura ante las recientes medidas anunciadas para reforzar el control de los menores en las plataformas digitales. La asociación subraya que es plenamente consciente de los riesgos existentes en el entorno online y asegura que la industria lleva tiempo trabajando de forma continuada para mitigarlos mediante herramientas más seguras y un diseño responsable de los servicios digitales.
En este contexto, AMETIC considera imprescindible avanzar desde un enfoque colaborativo que implique a todos los actores: industria, administraciones públicas, familias y sistema educativo. A su juicio, solo desde esta cooperación será posible construir un entorno digital que garantice la protección de los menores sin limitar su desarrollo personal y social.
La asociación recuerda que lo digital forma parte esencial de la vida de niños y adolescentes. Internet y las plataformas digitales son hoy espacios en los que aprenden, se informan, crean, socializan y ejercen derechos fundamentales como el acceso a la información y la participación. Por ello, AMETIC advierte de que prohibir o imponer límites rígidos al acceso a redes sociales puede resultar ineficaz e incluso generar nuevas brechas a largo plazo.
Apuesta por un ecosistema digital seguro e inclusivo
Frente a este tipo de restricciones, la patronal defiende un modelo que priorice el interés superior del menor en el diseño de productos y servicios digitales. Este enfoque pasa por establecer niveles de protección graduados en función de la edad y el riesgo, así como por ofrecer a las familias herramientas fiables, configuraciones seguras por defecto y una alfabetización digital efectiva que facilite la toma de decisiones informadas.
El objetivo final, según AMETIC, es avanzar hacia un ecosistema digital que sea seguro, inclusivo y formativo, en el que los menores estén protegidos, pero también capacitados para desenvolverse con autonomía y criterio en un entorno que ya es —y seguirá siendo— digital.









