Entrevista con Èlia Urgell, Tax & Invoicing Product Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España
El aplazamiento de la implantación de Verifactu hasta 2027 ha dado un margen adicional a empresas, pymes y autónomos, pero también plantea el riesgo de retrasar una adaptación que será obligatoria. En esta entrevista, con motivo de nuestro Especial KickOff Tecnológico, que publicaremos en el primer número del año de Comunicaciones Hoy, Èlia Urgell, Tax & Invoicing Product Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España, analiza el grado de preparación del tejido empresarial, los principales retos técnicos y organizativos y el papel de la digitalización de la facturación como palanca de eficiencia más allá del cumplimiento normativo.
Desde su perspectiva, ¿en qué punto se encuentran las empresas españolas en materia de digitalización de la facturación y adaptación a los nuevos marcos normativos en 2026?
Según datos del Barómetro de la Asesoría de Wolters Kluwer, el 55,6% de los despachos profesionales consideraba en 2025 que la mayoría de las empresas no estaban preparadas para afrontar los cambios en materia de facturación.
Gracias al aplazamiento hasta 2027 de la implantación del Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación, las empresas que no se habían anticipado cuentan con un tiempo extra para adaptarse. Así, en este inicio de 2026, podemos observar dos escenarios: por un lado, un grupo de empresas que ya se había anticipado y que trabaja con sistemas de facturación adaptados al Reglamento, con procesos más digitalizados y una clara ventaja competitiva; y, por otro lado, una parte relevante del tejido empresarial, especialmente pymes y autónomos, que aún no ha iniciado la adaptación.
Nuestro consejo es aprovechar estos meses para anticiparse a las nuevas fechas y llegar a la obligatoriedad completamente adaptados para ganar en eficiencia y evitar sustos de última hora.
Èlia Urgell, Tax & Invoicing Product Manager en Wolters Kluwer Tax & Accounting España.
Tras el aplazamiento de la entrada en vigor de Verifactu, ¿cómo están afrontando las empresas este nuevo calendario y qué riesgos implica retrasar la preparación?
El aplazamiento se ha recibido, en general, como un alivio, pero existe el peligro de que se interprete erróneamente como una pausa y que, a finales de año, las empresas se encuentren en una situación parecida a la que a finales de 2025 llevó a aprobar esta moratoria. Por este motivo, el nuevo calendario debería entenderse como una oportunidad para planificar mejor, no como una invitación a posponer una transformación que es inevitable. Desde nuestra experiencia, retrasar la preparación puede generar un efecto acumulativo de riesgos: tensiones operativas, sobrecostes y mayor probabilidad de errores o incumplimientos y una posible concentración de cambios normativos en 2027, ya que estamos a la espera de que se apruebe el Reglamento de Facturación Electrónica, derivado de la Ley Crea y Crece, cuya implantación podría producirse, para algunas empresas, el año que viene.
¿Qué aspectos técnicos, organizativos y de proceso deberían tener ya resueltos las empresas antes de la implantación definitiva de Verifactu?
Para muchas pymes y autónomos, cumplir con el Reglamento significa un doble reto tecnológico y organizativo, y el aplazamiento les ha proporcionado más tiempo para pensar y organizarse con criterio. En este sentido, será importante revisar los actuales circuitos de facturación, definir responsabilidades claras y formar a los equipos implicados para interiorizar los cambios y evitar errores operativos cuando la obligatoriedad entre plenamente en vigor. Cuanto antes adopten los cambios, más tiempo tendrán de familiarizarse con ellos, asimilarlos y tenerlos plenamente integrados en el momento de la obligatoriedad.
Técnicamente, aunque parezca obvio, es importante asegurarse de que el software con el que trabaja la empresa está adaptado a los requisitos del Reglamento. Contar con un partner tecnológico adecuado puede ser determinante para una óptima adaptación a Verifactu. Del mismo modo, el asesoramiento experto de un asesor también puede resultar crucial para ayudar a las pymes y autónomos a definir correctamente estos aspectos técnicos, organizativos y de proceso, y garantizar una transición fluida y ordenada hacia el nuevo modelo de facturación.
Del mismo modo, el asesoramiento experto de un asesor también puede resultar crucial para ayudar a las pymes y autónomos a definir correctamente estos aspectos técnicos, organizativos y de proceso, y garantizar una transición fluida y ordenada hacia el nuevo modelo de facturación.
¿Qué cambios introduce Verifactu en los sistemas de facturación tradicionales y cómo afectará a la operativa diaria de las empresas?
El Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación (RD 1007/2023), derivado de la Ley Antifraude y conocido como Verifactu, fija una serie de requisitos que deben cumplir los programas de facturación para garantizar la inalterabilidad de las facturas con el objetivo de que no se puedan manipular y evitar el fraude fiscal.
En la operativa diaria, esto implica procesos más estandariza dos, mayor disciplina en la emisión de facturas y una reducción progresiva de tareas manuales, con un impacto positivo en eficiencia y control. Pero, más allá de esto, el Reglamento es un gran avance para la digitalización del tejido empresarial y para la transición hacia un modelo digitalizado de la facturación en España.
Uno de los objetivos de verifactu es garantizar la integridad y trazabilidad de los datos de facturación ¿Qué papel juegan la automatización y la integración con sistemas ERP para lograrlo?
El Reglamento de Sistemas Informáticos de Facturación introduce la generación de registros de facturación estructurados, inalterables y, en su modalidad Verifactu, el envío automático de esa información a la Agencia Tributaria. En este escenario, la automatización y la integración son elementos clave: solo mediante sistemas conectados entre sí es posible asegurar la coherencia de los datos, evitar duplicidades y garantizar una trazabilidad completa, desde la emisión de la factura hasta su reflejo contable y fiscal.
La integración con ERP permite disponer de información fiable en tiempo real, reduciendo riesgos y mejorando la capacidad de supervisión interna.
Más allá del cumplimiento normativo, ¿empiezan las empresas a entender la facturación digital como una herramienta estratégica para mejorar eficiencia, control financiero y toma de decisiones?
El tejido empresarial empieza a tener claro que las nuevas normativas en materia de facturación tienen, más allá de la lucha contra el fraude fiscal y la morosidad, una finalidad más trascendental: acelerar la digitalización del tejido empresarial para dar paso a un modelo económico más moderno y eficiente. Así, muchas empresas empiezan a percibir que la digitalización de la facturación aporta valor más allá del cumplimiento normativo, avanzando hacia un nuevo modelo que tendrá un retorno claro en términos de eficiencia y competitividad.
¿Qué tipo de empresas o sectores cree que afrontan mayores retos en la adaptación a Verifactu y por qué?
Las dificultades de adaptación no pueden asociarse a sectores de actividad ni tampoco al tamaño de los negocios, sino al grado de madurez digital de las empresas y autónomos. Para aquellos que ya utilizan sistemas como TPV u otros softwares de facturación, la adaptación es sencilla porque es el propio sistema el que se adapta a los requisitos que establece la normativa. Para aquellos que aún no están digitalizados, las dificultades serán las propias que pueda exigir un periodo de adaptación de este tipo.
En estos casos, es recomendable acompañarse de partners con experiencia que les guíen en esta transición y les ayuden a implementar las soluciones de forma ordenada y segura. Como desarrolladores de software, recomendamos anticiparse al cambio, apoyarse en socios tecnológicos y en un asesor de confianza y aprovechar este proceso para modernizar la gestión interna y ganar eficiencia y competitividad.
¿Qué iniciativas, evoluciones de producto o líneas estratégicas está impulsando Wolters Kluwer para ayudar a las empresas a adaptarse a Verifactu y a la futura evolución de la facturación digital?
En Wolters Kluwer ya disponemos de nuestras soluciones de facturación plenamente adaptadas al Reglamento, tanto en modalidad Verifactu como no Verifactu, que ya están siendo utilizadas por miles de empresas y despachos profesionales. Nuestra estrategia combina evolución tecnológica continua, acompañamiento experto y una visión a largo plazo alineada con las futuras normativas, como la factura electrónica y el proyecto europeo ViDA.
Nuestro objetivo no es solo facilitar el cumplimiento normativo, sino ayudar a las empresas a convertir esta transformación en una palanca real de eficiencia y crecimiento, ya que estamos convencidos de que la tecnología aplicada al negocio es sinónimo de mejoras en la productividad y competitividad.









