El 73% de los directivos de automoción considera clave el vehículo definido por software para los próximos cinco años
El 73% de los directivos y profesionales del sector de la automoción considera que los vehículos definidos por software (SDV, por sus siglas en inglés) serán muy o extremadamente relevantes para su negocio durante los próximos cinco años. Así lo recoge un informe elaborado por FedEx y Reuters Events que analiza cómo la digitalización del vehículo, la conducción autónoma, la electrificación y los materiales avanzados están transformando las cadenas de suministro de la industria.
El estudio, titulado ‘Fabricación en automoción: el futuro de las cadenas de suministro del sector’, se basa en una encuesta global a 81 directivos y profesionales. Sus resultados apuntan a una creciente necesidad de diversificar proveedores, mejorar la visibilidad de extremo a extremo de la cadena de suministro y disponer de soluciones logísticas capaces de responder a las fluctuaciones del mercado.
La incorporación de nuevas tecnologías a los vehículos está modificando tanto los componentes que necesitan los fabricantes como los requisitos de aprovisionamiento y transporte. Entre los principales desafíos identificados figuran la ciberseguridad, la integridad de los datos, la dependencia del firmware y de las actualizaciones inalámbricas de software (OTA, por sus siglas en inglés), así como el abastecimiento de semiconductores.
“A medida que los vehículos dependen cada vez más del software, las cadenas de suministro de la automoción se vuelven más dinámicas y están más orientadas a los datos”, explica Rakesh Puri, vicepresidente de Marketing para Verticales Globales de FedEx. Según señala, los fabricantes están configurando nuevos ecosistemas de proveedores, incorporando componentes más sofisticados y adaptándose a ciclos de producción que cambian con rapidez.
El informe también constata el impacto de la evolución tecnológica en las operaciones logísticas. Casi ocho de cada diez encuestados afirman que el aumento de la carga tecnológica de los vehículos ha obligado a adaptar sus modelos logísticos. Además, el 37% señala que modificó durante el último año las modalidades de transporte de entrada y salida para responder a las nuevas necesidades de producción.
El uso de materiales avanzados constituye otro de los ámbitos que condicionarán la evolución de las cadenas de suministro. El 45% de los participantes prevé que su organización incremente el uso de estos materiales durante los próximos cinco años. Entre los factores que impulsan esta tendencia se encuentran los objetivos de sostenibilidad, los requisitos regulatorios, la eficiencia de costes y la reducción del peso de los vehículos. Sin embargo, su incorporación también plantea dificultades. La disponibilidad limitada de proveedores, los largos procesos de homologación y cualificación técnica y los elevados costes de adquisición figuran entre las principales barreras identificadas por los profesionales encuestados.
Ante estos cambios, las empresas del sector están revisando sus estrategias de producción y aprovisionamiento. De cara a los próximos tres años, el 46% de los directivos consultados sitúa la relocalización de la producción en mercados cercanos entre sus prioridades, una estrategia conocida como ‘nearshoring’. Le siguen la diversificación de proveedores, mencionada por el 44%, y la mejora de la trazabilidad y la visibilidad integral de la cadena de suministro, señalada por el 37%.
El informe destaca asimismo la evolución del papel de los operadores logísticos, que deben adaptarse a unas redes de suministro cada vez más digitalizadas e interconectadas. La gestión de estos flujos requiere capacidad de seguimiento, rapidez de respuesta y coordinación entre los distintos participantes de la cadena. En este contexto, FedEx señala que el sector logístico está ampliando sus servicios mediante el uso de datos, inteligencia artificial y asesoramiento aduanero, además de soluciones de transporte orientadas a garantizar la continuidad de las operaciones industriales. La transformación de la automoción plantea así nuevas exigencias para la gestión de los suministros y la coordinación de los procesos de fabricación.


























