Schaeffler presenta nuevos productos de su portafolio para la electrificación del vehículo
Durante el Simposio CTI, celebrado los días 2 y 3 de diciembre en Berlín, la división E-Mobility de Schaeffler dio a conocer su completo portafolio de productos orientados a la electrificación del vehículo. La oferta abarcó desde componentes individuales hasta módulos, sistemas completos y software asociado, diseñados para todas las topografías de accionamiento que incorporan un componente eléctrico.
Gracias a un enfoque totalmente modular, Schaeffler integró en su gama componentes mecánicos, electrónicos y mecatrónicos, así como su sistema de eje eléctrico EMR4 de cuarta generación. Esta estrategia permitió a la compañía responder a un amplio abanico de requisitos y ofrecer soluciones completas y flexibles para sistemas electrificados en mercados de todo el mundo.
Soluciones clave para vehículos eléctricos e híbridos
La exposición de Schaeffler ofreció una visión global de sus soluciones para todo tipo de vehículos electrificados, incluidos los vehículos eléctricos de batería (BEV), las distintas configuraciones híbridas y los vehículos eléctricos con autonomía extendida (EREV). Los productos presentados habían sido desarrollados para adaptarse de forma flexible a las necesidades específicas de cada arquitectura.
Además de elementos considerados tradicionales, como motores eléctricos, electrónica de potencia, unidades de control y software, la empresa mostró soluciones altamente especializadas basadas en el principio de ‘causa menor, efecto mayor’. Entre ellas destacó el rodamiento con aislamiento eléctrico VoltShield-P, diseñado para proteger los motores eléctricos frente a daños provocados por corrientes de alta frecuencia.
En el ámbito de la gestión térmica, presentó su trabajo en soluciones compatibles con refrigerantes libres de PFAS, como el propano o el CO2, una tecnología clave para garantizar el rendimiento de los vehículos eléctricos en condiciones climáticas adversas.
Hardware y software para el vehículo definido por software
En el campo del vehículo definido por software, mostró su capacidad para suministrar tanto el hardware como el software necesarios para el control del vehículo del futuro. La compañía presentó su unidad de control de alto rendimiento (HP MCU), concebida como plataforma central de integración entre dominios.
Esta unidad, basada en microcontroladores de alto rendimiento Aurix T4x y, de forma opcional, en el sistema en chip S32, contó con un diseño modular y escalable. Schaeffler utilizó esta plataforma como base para coordinar de manera eficiente la interacción de todos los componentes del sistema de propulsión electrificado.
Thomas Stierle, CEO de E-Mobility de Schaeffler AG, destacó que la fortaleza de la empresa residió en su capacidad para cubrir toda la cadena de valor, desde componentes mecánicos hasta soluciones para arquitecturas eléctricas modernas con software centralizado.
El módulo de autonomía extendida, protagonista en Berlín
Uno de los productos más relevantes presentados en Berlín fue el nuevo módulo de autonomía extendida para vehículos EREV. Esta solución altamente integrada cubrió todos los requisitos necesarios para la generación de energía en este tipo de vehículos, cuya adopción había crecido con rapidez tanto en China como en Estados Unidos.
El módulo destacó por su elevada densidad de potencia, su diseño extremadamente compacto y sus interfaces simplificadas, lo que facilitó su integración en diferentes plataformas. La unidad, compuesta por un motor eléctrico y electrónica de potencia, incorporó un sistema de refrigeración con bomba de aceite, conexión de agua y filtro de aceite.
En su versión más potente, el sistema proporcionó hasta 300 kW de potencia de carga continua, suficiente incluso para aplicaciones exigentes como camionetas pickup con remolque. El módulo estuvo disponible para arquitecturas de 400 y 800 voltios y se activó automáticamente cuando la carga de la batería descendía por debajo de un umbral determinado, permitiendo así combinar trayectos largos sin recarga con desplazamientos cortos en modo totalmente eléctrico.
Con esta solución, Schaeffler logró cumplir los requisitos técnicos de los EREV y, al mismo tiempo, desarrollar un módulo de hasta 80 kW con una longitud axial inferior a 200 milímetros, un factor clave para su integración junto a un motor de combustión interna en vehículos eléctricos.














