La UE debate el impacto de las normas de contenido local en la industria europea de baterías
La futura Ley europea de Aceleración Industrial garantizará que la mayoría de los vehículos eléctricos vendidos en Europa tengan baterías fabricadas en la UE, pero existen lagunas legales que comprometen su impacto, según alertan desde T&E.
A partir de 2027, casi dos tercios de los coches eléctricos vendidos en la UE deberán contener baterías fabricadas en Europa, según las normas de contenido local anunciadas a primeros de marzo. Desde T&E acogen con satisfacción la propuesta de Ley de Aceleración Industrial de la UE (IAA), que define los criterios de fabricación en la UE para que los vehículos eléctricos puedan acogerse a incentivos fiscales para los coches de empresa, afirmando que el proyecto de ley puede apoyar, si los legisladores lo endurecen, la inversión en la industria nacional de baterías y contribuir a que las cadenas de suministro europeas sean más resistentes frente a la posibilidad de que sus rivales las utilicen en su contra.
Las normas sobre contenido local planteadas en el marco de la política industrial europea se perfilan como un instrumento para reforzar la industria de baterías en la Unión Europea.
En este sentido, Julia Poliscanova, directora sénior de vehículos y cadenas de suministro de movilidad eléctrica en T&E, afirma que “se trata de un paso positivo para la industria europea de baterías, ya que los vehículos de empresa pronto tendrán que funcionar con baterías fabricadas localmente. Por fin disponemos de una herramienta para evitar que otros países interrumpan el suministro de tecnología limpia a Europa. No obstante, los parlamentarios y las capitales deben cerrar las numerosas lagunas legales para garantizar realmente a los inversores que pueden confiar en la industria europea de baterías”.
Sin embargo, T&E también critica la elegibilidad para recibir subsidios de compra de los vehículos eléctricos producidos en países con los que la UE ha firmado acuerdos de libre comercio (ALC) y señala que la desviación del objetivo original de la ley significa que ahora cubre componentes no estratégicos de los vehículos eléctricos, como los asientos y los cinturones de seguridad. La exclusión de las normas de los precursores de cátodos (pCAM), que representan más de la mitad del valor de las celdas de las baterías, también es preocupante, ya que puede socavará la creación de un sector de reciclaje local.
Entre las medidas analizadas figura la exigencia de que los vehículos de empresa incorporen baterías producidas en territorio europeo, una condición que busca estimular la inversión industrial y fortalecer la cadena de suministro regional vinculada a la movilidad eléctrica.
La Ley de Aceleración Industrial (IAA) será ahora debatida por el Parlamento Europeo y los gobiernos de la UE antes de convertirse en ley.























