La industria química aumenta su demanda de talento especializado para afrontar los nuevos retos del sector
Según el informe, la presión competitiva de la industria química china, especialmente en el ámbito de la química básica, está llevando a las empresas españolas a apostar por productos especializados con mayor valor añadido. Esta estrategia requiere incorporar perfiles técnicos capaces de desarrollar y fabricar este tipo de especialidades químicas.
En España, la industria química emplea a más de un millón de personas y presenta una participación femenina del 45% en su plantilla. Además, las perspectivas laborales siguen siendo favorables. El informe Tendencias del Mercado de Trabajo en España 2026, elaborado por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), sitúa a la industria química entre las actividades industriales con mejores expectativas de crecimiento. Durante 2025, el empleo industrial aumentó un 3,84% y la contratación un 4,74%.
Sin embargo, las empresas encuentran cada vez más dificultades para cubrir determinados puestos. Según explica Lluís Jiménez, socio director de Agrupa Global Talent, muchas compañías están inmersas en procesos de mejora, automatización y desarrollo de nuevos productos que requieren profesionales altamente especializados, aunque estos perfiles son escasos en el mercado laboral.
Entre los puestos con mayor demanda destacan ingenieros, responsables de producción, especialistas en mantenimiento, calidad, seguridad, automatización, sostenibilidad e investigación y desarrollo.
El relevo generacional agrava la escasez de profesionales
A la falta de perfiles especializados se suma el reto del relevo generacional. El SEPE identifica tanto el envejecimiento de la población activa como la escasez de profesionales cualificados entre los principales desafíos que condicionarán la evolución del mercado laboral en los próximos años.
Esta situación está modificando las estrategias de contratación de las empresas. Según Agrupa Global Talent, ya no basta con localizar candidatos, sino que también resulta necesario atraerlos mediante proyectos profesionales atractivos.
En este contexto, aspectos como la sostenibilidad de la empresa, las inversiones previstas, las oportunidades de desarrollo profesional, la cultura corporativa o las posibilidades de crecimiento adquieren un peso creciente en la decisión de los profesionales más cualificados.
Por ello, cada vez más compañías refuerzan su propuesta de valor como empleadoras para diferenciarse en un mercado laboral con una oferta limitada de talento especializado.






























