Itene desarrolla bioproductos de alto valor a partir de residuos plásticos y biomasa
Itene ha concluido el proyecto Pyrocycle, en el que ha desarrollado y validado tecnologías avanzadas de pirólisis capaces de transformar residuos biológicos y plásticos complejos en productos de alto valor añadido, como biochar, bio-oil purificado, ceras industriales y biocidas. La iniciativa, ejecutada entre abril de 2025 y junio de 2026, ha contado con financiación del Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE+i) mediante fondos Feder.
Durante el proyecto se han estudiado diferentes corrientes de residuos procedentes de gestores como GIRSA y SAV, entre ellas restos de poda, residuos madereros y plásticos complejos contaminados. En concreto, se han analizado maderas con adhesivos y recubrimientos, así como poliolefinas contaminadas procedentes de procesos de gestión de residuos, contenedores y otros materiales que habitualmente acaban en vertedero o se destinan a valorización energética.
Uno de los principales avances ha sido el desarrollo de protocolos específicos de pretratamiento para cada tipo de residuo, combinando operaciones de secado, trituración, lavado y separación de impropios. Gracias a estas estrategias se ha conseguido reducir en más de un 80% los contaminantes presentes en los materiales, mejorando las condiciones para optimizar los procesos de pirólisis.
En el ámbito de la pirólisis lenta, Itene ha validado la producción de biochar y bio-oil a partir de residuos lignocelulósicos, incluidas fracciones complejas como maderas contaminadas con adhesivos y recubrimientos. Los ensayos han permitido evaluar la influencia de las condiciones operativas sobre el rendimiento y las propiedades de los productos obtenidos, generando además conocimiento para la valorización de residuos tradicionalmente excluidos de estos procesos. La empresa Projar ha participado en la validación de esta línea de trabajo.
“Los resultados obtenidos demuestran que residuos considerados hasta ahora de difícil aprovechamiento pueden transformarse en materias primas secundarias con aplicaciones reales para distintos sectores industriales. Hemos conseguido validar procesos robustos y escalables que abren nuevas oportunidades para la economía circular”, explica Miriam Lorenzo, jefa del proyecto Pyrocycle en Itene.
Por otra parte, la investigación sobre pirólisis rápida de poliolefinas ha permitido obtener líquidos pirolíticos con potencial para la fabricación de ceras industriales. Estos productos han sido sometidos a procesos de purificación para adaptar sus propiedades a aplicaciones en sectores como el embalaje, la automoción, el textil y el calzado. La validación de estos materiales ha sido realizada por Hercha Química.
El proyecto también ha contado con la colaboración de BluePlasma Power (BPP) para optimizar los procesos de transformación termoquímica y mejorar las prestaciones de los productos obtenidos. Entre los resultados destacan el desarrollo de biochar con mejores propiedades para aplicaciones agrícolas y adsorbentes, bio-oils con potencial biocida y líquidos pirolíticos aptos para incorporarse a formulaciones industriales.
“Pyrocycle demuestra que las tecnologías termoquímicas pueden desempeñar un papel fundamental en la transición hacia una economía más circular, reduciendo la dependencia de materias primas vírgenes y ofreciendo nuevas alternativas para la valorización de residuos complejos”, concluye Miriam Lorenzo.






























