Entrevista a Joan Forrellad, secretario general de AESVi y ex director de I+D y Diseño del Grupo Jané
Joan Forrellad, secretario general de AESVi y ex director de I+D y Diseño del Grupo Jané, en una ponencia sobre diseño en Casa Seat, Barcelona.
¿Cómo fueron sus inicios en Grupo Jané? ¿Qué le atrajo del sector de la puericultura en aquel momento?
Recientemente, la periodista Helena Melero, me preguntaba en una entrevista en televisión, ¿pero Sr. Forrellad, a usted de dónde le viene esta pasión por la seguridad infantil? Y, realmente, es una pregunta que me ha hecho mucha gente y no en pocas ocasiones.
Cuando acabé mis estudios de Diseño, fundé con un socio, un estudio de diseño, donde hacíamos proyectos para diferentes empresas. Un día, diseñamos un cochecito revolucionario para la movilidad del futuro. Extremadamente plegable, pequeño, ligero y con solo dos ruedas. Lo mandamos a Jané, el mayor fabricante de España en aquel momento. A los dos días nos llamaron y, tras una charla, el Sr. Ramón Jané y su hijo Manel nos compraron la patente. Unas semanas más tarde me llamaron para formar parte del nuevo departamento de Investigación y Diseño que Jané estaba montando en una nueva planta en Palau Solità i Plegamans, a 35 km de Barcelona. En junio de 1988, empecé y no dejé de formar parte de aquella aventura hasta el día de mi jubilación 37 años después, y con ello nació mi pasión por la seguridad infantil.
En estos casi 40 años, ¿cuáles diría que han sido los hitos más importantes en Jané?
Hay algunos hitos fundamentales para entender la historia de Jané.
Después de los inicios casi artesanales de Manuel Jané Vidal (padre de Ramón Jané), el hito más significativo es el del paso a la producción en serie, mérito de Ramón Jané, con el que tuve la suerte de trabajar durante 14 años.
El segundo, y fundamental, es el uso masivo de la publicidad en televisión para ganar la batalla contra sus competidores (en aquella época nacionales).
Más adelante, y a partir de finales de los 80, con mi incorporación a Jané, destacaría los siguientes:
A principios de los años 90, el impulso de un nuevo departamento de Diseño para dar respuesta a la entrada de marcas internacionales coincidiendo con la apertura del mercado común.
En el 2002, el fallecimiento de Ramón Jané marca un cambio repentino y natural de generación. Manel Jané al día siguiente del fallecimiento de su padre me transmite su deseo de seguir hacia adelante y con mi apoyo para tomar decisiones clave en aquella transición. Manel Jané, al igual que su padre, es un perfil de empresario con olfato para el negocio y para detectar oportunidades donde los demás no las ven.
Una de las primeras y más trascendentales decisiones fue el traspaso de toda la producción a Asia, cambiando absolutamente el concepto de fabricación. Aunque recuerdo aquel cambio como traumático dentro de la organización, este cambio nos permitía conseguir una mejor calidad (obteníamos mejores materiales y acabados) a un precio más competitivo.
La mejora en el margen nos permitió aumentar la presión publicitaria y trazar planes muy potentes de comunicación. Manel Jané creía profundamente en el poder de la comunicación y seguíamos, año tras año, lanzando campañas en televisión con un fuerte apoyo de la prensa. Jané era sinónimo de Seguridad, Innovación y Responsabilidad, nuestros tres pilares de comunicación.
Otra clave fue la apuesta por la internacionalización y la ambición de apoderarnos del mercado Premium. Jané estaba posicionada en un nicho Medio, Medio-Alto, pero nos era difícil llegar al consumidor que buscaba diferenciarse, y especialmente en España identificarse con una marca ‘no-española’ (actitud muy típica en nuestro país).
Y el hito más reciente, y no por ello menos importante, fue la incorporación de la cuarta generación de la familia, con Axel Jané al frente, con todos los enormes retos que planteaba el difícil momento, con una coyuntura internacional compleja, drástica disminución de la natalidad, cambio durísimo en la comunicación y un futuro, como comento en algún punto de esta entrevista, incierto.
En la feria EICMA, Andreas Hess y Joan Forrellad, Milán, Italia.
Entre los cambios o grandes momentos de la historia de Jané que has vivido, ¿cuál te supuso un mayor reto o mayor responsabilidad?
El de mayor envergadura, y para mí de mayor responsabilidad, fue la adquisición y transformación de la marca Concord.
Con Manel Jané, habíamos trazado un plan muy ambicioso de expansión y crecimiento, que pasaba por la incorporación al Grupo de una marca Premium. Estuvimos valorando distintas opciones de compra, (ahora ya las puedo revelar) entre ellas estaban Britax o Maclaren, pero tanto una como la otra presentaban algunos problemas importantes en aquel momento.
Finalmente, en 2004 adquirimos la marca alemana Concord, una marca legendaria de la familia Kauffman, fundadores de la histórica compañía Storchenmüle y que en 1978 fundarían también la marca Concord. En el 2004, la compañía estaba aún en manos de Korina Kauffman, pero con una mayoría del accionariado del grupo Triumph-Addler AG de Munich.
Concord nos encajaba muy bien para nuestros planes y, después de un largo tiempo de reuniones, due diligence, etc., decidimos adquirirla. Pero en Alemania Concord no era una marca Premium por lo que Manel Jané me encargó la no fácil tarea de convertirla en un brevísimo plazo de tiempo en una marca de referencia en Europa.
Tenía que transformar todo el catálogo de productos y toda la imagen corporativa de una marca posicionada entonces en el mercado ‘low-cost’. Todo ello en una compañía a 1.500 km de distancia y con un equipo culturalmente muy distinto al nuestro.
Tuve la gran suerte de cruzarme con un equipo de diseño que trabajaba para Concord y que lideraba un joven diseñador llamado Andreas Hess. Nos conocimos y me apoyé en él para aquel proyecto.
Montamos un departamento de diseño con base en Schörndorf (cerca de Stuttgart) y empezamos a desarrollar toda una nueva gama de productos y unas campañas de publicidad con un posicionamiento absolutamente Premium. Diseñamos también una nueva imagen corporativa, nuevo logotipo, tipografía, y todo el libro completo de imagen corporativa. Un trabajo integral, de los más complejos que he encabezado.
Concord alrededor del año 2008, 4 años más tarde, era considerada la marca Premium líder de Europa, la mejor valorada en términos de tecnología y diseño. Recibíamos premios uno tras otro, ganando todas las convocatorias a las que nos presentábamos. Algunas marcas nacieron de la estela de aquel buque con aquella fuerte personalidad. Cybex, por ejemplo, nació de la mano de Martin Poss, unos años más tarde (ex directivo de Concord). Martin Poss, persona a la que siempre he tenido gran respeto y admiración, consiguió con el tiempo sobrepasar y sobrevivir a las crisis y dificultades posteriores, con la incorporación de su marca dentro de la organización del gigante asiático Goodbaby, una estrategia de marketing espectacular y posicionándola como una de las marcas líderes a nivel mundial.
De todo aquello, me quedo con un imborrable recuerdo del éxito de haber posicionado aquella marca en el espacio que Manel Jané y yo habíamos soñado.
Como director de I+D y Diseño de Grupo Jané, ¿qué innovaciones o productos siente como los más emblemáticos o de los que se siente más orgulloso?
Hay muchos proyectos bonitos, Indy (el primer SRI no integral con Isofix del mundo y una de mis batallas legales personales más agotadoras), Pilot, Carrera, Muum, Neo, Transformer, y tantos otros, pero una anécdota muy divertida y que revela también el carácter de los Jané fue la trona Nazca. Un icono de la puericultura, con el que más de 2 millones de niños han crecido y se han alimentado y educado.
Yo creo, que ahora ya puedo explicar esta bonita historia. Eran los años 90 y un día el Sr. Ramón Jané, siempre ávido de novedades tecnológicas y productos diferentes a los demás, se me acercó y me dijo: “Oiga Joan, estas tronas pupitre de madera, que todos tenemos igual ¿cree que se podría hacer una totalmente de plástico? Ahora puede parecer muy obvio y sencillo, pero en aquel momento no existía nada así, y la tecnología en nuestro país no facilitaba imaginarse un proyecto de aquella magnitud. Aquella noche no dormí pensando en la ‘locura’ que me había planteado aquel hombre. La misma semana le presenté un boceto en el que imaginaba una trona pupitre, de plástico soplado, con piezas unidas por tapones de rosca también en plástico. Ramón Jané y Manel (dos apasionados del producto) estaban absolutamente fascinados. Aquella trona revolucionaria fue un éxito extraordinario y no ha dejado de fabricarse desde aquel entonces, siendo uno de los productos más plagiados de la historia de la puericultura, y del que llegamos a vender más de dos millones de unidades.
Pensar que más de dos millones de niños han aprendido y tomado sus primeras papillas en aquel diseño me hace sentir extremadamente feliz.
Crash Test de Jané, inaugurado en el año 2002
Al preguntar a Joan Forrellad por cuál ha sido el mayor reto tecnológico o de diseño al que se ha enfrentado a lo lardo de su carrera considera que “a finales de los 90 recuerdo uno especialmente complejo y que sería más tarde una de las experiencias profesionales que más conocimiento me han proporcionado. El Crash Test de Jané. En Jané teníamos la determinación de ser una referencia en materia de seguridad infantil, ya participábamos en foros y empezábamos a tener contactos con el RACC para hacer estudios sobre el uso y la importancia de los SRI. El desarrollo y homologaciones de nuestros productos lo hacíamos en los laboratorios TNO de Delft, Holanda, y esto era extremadamente complejo, lento y muy fatigante. En España, aún no existía ningún laboratorio certificado y con experiencia para este tipo de ensayos, así que empecé a explorar con IDIADA la posibilidad de hacer aquellos test. Empezamos algunos ensayos en el laboratorio de ensayos de vehículos de turismo, pero la alta demanda que IDIADA tenía con los fabricantes de automóviles no permitía hacernos espacios para nosotros”.
De esta manera, añade: “En mis frecuentes charlas con el director de Homologaciones de Seguridad Pasiva de IDIADA, se nos ocurrió una colaboración para construir un laboratorio participado entre Jané e IDIADA, pero a medida que el proyecto evolucionaba, yo vi claro que Jané debería tener el suyo propio. Un laboratorio pionero en Europa nos posicionaría a la cabeza de la innovación, la investigación y el conocimiento. Manuel Jané y su padre (ya en los últimos días de su enfermedad) me dieron, una vez más, luz verde a mi proyecto. Como voy explicando, una constante en mi vida profesional ha sido el fuerte apoyo y valentía de la familia Jané en todos los retos que yo les planteaba. A partir de aquel momento me puse a investigar, buscar, tomar nota de otros laboratorios, fotografías de sus instalaciones, de su hardware, su software, etc. Tuve la gran ayuda, entre otros, de mis compañeros Guillem Tovar y Jordi Pérez, ingenieros de mi departamento, que juntos nos pusimos manos a la obra, y contratamos los servicios de varias ingenierías para hacerlo realidad. Una obra gigante, compleja, con muchísima tecnología, pero apasionante. Una verdadera joya para el desarrollo, que vio luz en su inauguración oficial, en el año 2002”.
¿Cómo nació su implicación con AESVi y qué le motivó a involucrarse activamente en la seguridad vial infantil?
Realmente, quien me convenció fue Antonio Lucas, en aquel momento director de Movilidad del RACE, que, con su insistencia, quería tenerme dentro de la dirección de AESVi. Él necesitaba (según sus palabras) a un referente en seguridad infantil en España, y a una persona influyente y con credibilidad.
Yo no estaba para esta labor, por mi apretada agenda y mis preocupaciones dentro de nuestro grupo, pero es verdad que la responsabilidad social de siempre me ha perseguido (desde Jané, impulsé proyectos de responsabilidad social como la Alianza con UNICEF, estudios con el RACC, el programa Jané Educa, etc.) y mi implicación en la seguridad infantil, unida a la insistencia de Antonio, me hizo aceptar aquella propuesta.
Formación en el Crash Test Center de Jané.
Desde su posición como secretario general de AESVi, ¿cuál ha sido el mayor avance conseguido en estos años?
Primero, la unión entre los distintos actores enlazados con la seguridad infantil. Reunirnos, hablar y debatir sobre el devenir de la seguridad en nuestro país y el de nuestros vecinos en Europa era algo impensable anteriormente. Segundo, y muy importante, unificar los mensajes e informar a las familias y al sector con rigor. Y, tercero, y no menos importante, impulsar programas y estudios desde la objetividad y con base científica para mejorar situaciones que hemos entendido críticas, para la seguridad vial infantil.
¿Qué retos cree que siguen pendientes en este ámbito y qué actores deberían implicarse más activamente?
Me gustaría que hubiera una mayor implicación por parte de los fabricantes de automóvil y, aunque ya participa tímidamente, más implicación de la administración, y muy especialmente la DGT, que además es desde la fundación de AESVI miembro de la Alianza. Conseguir la reducción de los niños lesionados por accidente de tráfico y el objetivo ‘cero’ muertos está aún muy lejos. Se tienen que afrontar de forma valiente todas las deficiencias que aún tiene nuestro sistema y la legislación en nuestro país. Falta profesionalidad en la investigación, identificación de las causas de los accidentes y propuestas para la erradicación de los errores sistemáticos que se cometen.
Tengo mi agenda llena de asuntos por resolver, pero que debemos introducirlos paso a paso para poder seguir avanzando. Eso sí, aunque muy a menudo me desespero, cada pequeña batalla ganada me da ánimo para seguir con la siguiente.
Primeros scketch Trona Nazca y Trona Nazca de serie.
¿Cómo ha sido la evolución del sector desde la década de los 90 y como imagina el futuro de la puericultura en los próximos 10 o 15 años?
No me resulta sencillo hablar con total franqueza, pero intentaré expresarme de forma sincera y siempre con el máximo respeto hacia este sector. Vienen momentos cambiantes y complejos para el sector y debo decir que veo cambios importantes en los próximos 10 años.
La mayor parte de las marcas que yo he vivido han desaparecido o han sido adquiridas por grandes grupos o grupos inversores, como Britax-Römer, Maxi Cosi, Bebé-Confort, Bugaboo, Cybex y tantas otras. Pocas son las que, como Jané, siguen resistiendo de forma independiente.
Los dos mayores grupos del mundo y con enorme fuerza en Europa son Wonderland y Goodbaby que agrupan marcas tan potentes como Joie, Cybex, Nuna o Graco. Por otro lado, están el grupo de marcas holandesas que recientemente han reforzado su unión con Bugaboo y Joolz a la cabeza de las marcas Premium, y en el sur de Europa, aunque con menos fuerza, las marcas mediterráneas Inglesina, Peg Perego y Jané entre las más relevantes. La concentración y profesionalización, las nuevas formas de comunicación y la venta online seguirán transformado el sector.
El éxito de una marca depende de la perfecta combinación entre un mensaje claro y bien conectado con el cliente, un producto acorde con estos valores y una comunicación muy potente. No hay un buen producto sin una buena comunicación, y no hay una buena comunicación sin un buen mensaje, consistente y convincente. El futuro de las marcas europeas radicará en su capacidad de generar vínculos emocionales y culturales con los clientes, ofreciendo experiencias más allá del producto. Mientras los consumidores con mayor poder adquisitivo buscarán esa conexión emocional en las marcas Premium, el mercado medio y bajo será atendido por marcas asiáticas con productos de calidad a precios muy competitivos.
¿Qué tendencias cree que marcarán el desarrollo de nuevos productos de puericultura?
Los SRI son los que se transformarán de forma más relevante, ya que probablemente pasarán cada vez más a ser parte integrante del automóvil. Se están acelerando cambios muy importantes en el mundo del automóvil, y China es uno de los impulsores de este cambio. Estos avances transformarán hábitos culturales y la movilidad en nuestro mundo. Por tanto, la movilidad y transporte de niños se verá profundamente alterado.
En China, el sector del coche autónomo está muy avanzado y cuenta con una gran cantidad de actores importantes. Fabricantes como BYD, NIO, XPeng, Li Auto o Huawei, junto con operadores como Baidu Apollo, Pony, WeRide o AutoX lideran el desarrollo del coche autónomo, con pruebas de nivel 4 ya aprobadas en ciudades como Wuhan, Shenzhen y Chongqing. Paralelamente, se impulsan regulaciones y tecnologías enfocadas en la seguridad infantil, con sistemas de monitoreo, sensores y ADAS vinculados a los SRI, lo que anticipa cambios profundos en la protección de los menores en los próximos años.
Los cochecitos de paseo también se adecuarán mejor a la movilidad futura, productos más ligeros, más pequeños y más sostenibles. En Asia, ya está empezando a crecer, y de forma revolucionaria, un concepto (divertida la anécdota) muy parecido al de mi patente de hace ahora 40 años. Este concepto avanzará con la transformación cultural especialmente ligada a las nuevas formas de comunicación. La inteligencia Artificial (IA) aportará un valor extraordinario a esta evolución y a este nuevo mensaje cultural. Las redes sociales, y en especial la creciente demanda de información a través de nuevas fuentes de información, como ChatGPT, Claude, Perplexity, entre otros, está generando un cambio profundo en los hábitos de consumo de información, y especialmente entre las nuevas generaciones.
Primeros Dummies serie Q en el Crash Test de Jané (foto J. Forrellad).
¿Con qué valores profesionales y personales se despide del sector?
Mi formación académica ha estado centrada siempre en el diseño de producto, aunque es verdad que tengo dos influencias familiares muy fuertes, la artística por parte materna, mi padrino fue el autor de los vitrales de la Sagrada Familia y mi madre era propietaria de una galería de arte, mientras que por la parte de mi padre (directivo de Banca), toda mi familia eran grandes empresarios. Mientras andaba a los 10 años pintando cuadros al óleo, ya dibujaba sketch con ideas como una lavadora de ropa a los 8 años de edad.
En Jané, mi interés por la movilidad y la seguridad infantil creció gracias al aprendizaje constante de compañeros, competidores y la tradición de una familia dedicada por cuatro generaciones a proteger a los más pequeños. He procurado contribuir al sector transmitiendo valores y responsabilidad, fomentando en mis equipos el orgullo por nuestro trabajo, la humildad y, sobre todo, el compromiso con la seguridad.
¿Tiene algún proyecto o ilusión personal vinculada, directa o indirectamente, con este sector tras su jubilación?
Soy inquieto por naturaleza. He funcionado siempre a 10.000 rpm y esto no se detiene fácilmente. Tengo muchos proyectos, naturalmente los primeros son familiares, pero es verdad que tengo muchas y diferentes propuestas. Alguna muy apasionante, aunque no preveo meterme de pleno hasta pasados unos meses. En el campo del diseño, me apetece hacer algún proyecto (fuera del mundo infantil), ya que es parte de mi ADN, y en el campo de la seguridad infantil, estoy valorando aún algunos proyectos de responsabilidad muy bonitos.
Por otro lado, sigo como secretario general de AESVi, y en representación aún de Jané, (yo creo que, de alguna forma, nunca dejaré de representar a Jané), y para las nuevas elecciones de la Junta Directiva de AESVi de febrero de 2026, ya veré en qué forma sigo, o si decido presentarme una vez más para representar este cargo.
¿Desea añadir algún comentario más?
Naturalmente, me gustaría agradecer el exquisito trato que me habéis dado siempre en PUERICULTURA Market, y especialmente a Emili Alsina, con quien he tenido el placer de coincidir profesionalmente durante estos años y con quien hemos creado lazos de amistad, respeto y admiración.
Tampoco quiero cerrar estas líneas sin agradecer a todos los profesionales, hombres y mujeres con los que he compartido esta aventura, a los que tristemente nos han dejado, a todos mis compañeros, a mis admirados competidores, mis proveedores por todas partes del mundo, colaboradores, muy, pero muy especialmente a todo mi equipo, y una especial mención a los puntos de venta, a sus propietarios, a sus trabajadores y rabajadoras, a tanta gente que ha dedicado tanto esfuerzo para mejorar la calidad de vida de los más pequeños. Y finalmente, y una vez más, a toda la familia Jané, especialmente al que ya puedo llamar amigo para toda la vida Manel Jané, y con enorme cariño a sus hijos Axel, Claudia, Karin, Carla y Manel.












