Caso de éxito
Sokpol integra la fabricación de tapones con una solución de inyección de Netstal
El fabricante polaco de bebidas Sokpol ha decidido incorporar la producción de tapones a sus propias instalaciones mediante una solución llave en mano desarrollada por Netstal. Con esta inversión, la empresa busca controlar directamente la calidad y el diseño de uno de los componentes clave de sus envases, reforzar la seguridad del suministro y reducir los costes de producción, mejorando al mismo tiempo su competitividad en los mercados internacionales.
La trayectoria de Sokpol está estrechamente ligada a la de su fundador, Roman Sobczyk. Nacido en 1957, desarrolló buena parte de su carrera profesional en Alemania durante la década de 1980, donde trabajó para Tetra Pak en las áreas de servicio al cliente, ingeniería y formación. Esa experiencia le permitió conocer de primera mano las tecnologías más avanzadas de envasado y llenado de bebidas, conocimientos que posteriormente trasladó a Polonia.
La solución instalada en Sokpol está basada en una inyectora híbrida Elion 3200 de Netstal equipada con un molde de 48 cavidades de Corvaglia.
Tras regresar a su país, Sobczyk fundó Sokpol en 1992 con el objetivo de crear una empresa de bebidas equipada con tecnología de vanguardia. Uno de los primeros hitos fue la instalación de una línea de llenado aséptico suministrada precisamente por Tetra Pak. A partir de ese momento, la compañía inició un crecimiento sostenido que ha combinado la ampliación de sus capacidades productivas con inversiones en automatización, sostenibilidad y sistemas de gestión certificados.
Actualmente, Sokpol continúa siendo una empresa íntegramente familiar. Dispone de tres plantas de producción en Polonia, emplea a más de 500 personas y fabrica bebidas tanto en envases de PET como de cartón. Además de abastecer a importantes clientes europeos, la compañía ha ampliado progresivamente su presencia internacional hasta suministrar también a mercados como Norteamérica, África y Corea del Sur.
La nueva instalación fabrica tapones de 38 mm de fácil apertura para líneas de llenado aséptico con tiempos de ciclo inferiores a cuatro segundos.
La decisión de fabricar internamente los tapones forma parte de una estrategia destinada a integrar la producción de componentes considerados críticos para su actividad. Hasta ahora, Sokpol recurría a varios proveedores externos, una situación que generaba diferencias tanto en la calidad como en el diseño de los cierres. La fabricación propia permitirá unificar el producto, mantener un mayor control sobre sus especificaciones y mejorar la estabilidad del suministro. Durante el periodo de transición, la empresa seguirá adquiriendo parte de los tapones a proveedores externos mientras incrementa progresivamente su capacidad interna.
Para llevar a cabo este proyecto, Sokpol ha instalado una solución llave en mano basada en una inyectora híbrida Elion 3200 de Netstal. El sistema incorpora un molde de 48 cavidades desarrollado por Corvaglia y equipos periféricos suministrados por IMD vista, mientras que la solución de refrigeración fue diseñada e implantada junto con el socio polaco Muehsam.
La instalación está destinada a fabricar tapones de 38 mm de fácil apertura para envases con llenado aséptico. Según la información facilitada por la compañía, el sistema trabaja con tiempos de ciclo claramente inferiores a los cuatro segundos, una cifra que sitúa la producción por debajo de los estándares habituales del sector. Una vez fabricados, los tapones se integran directamente en una línea de llenado de alta velocidad de Krones, donde se envasan bebidas como zumos y tés fríos.
La elección de Netstal fue el resultado de un proceso de evaluación en el que Sokpol comparó distintas alternativas tecnológicas. La empresa optó deliberadamente por incorporar un segundo proveedor de maquinaria, en lugar de ampliar exclusivamente la colaboración con sus suministradores habituales. Esta estrategia de diversificación pretende reducir riesgos y evitar una excesiva dependencia de un único fabricante, al tiempo que permite comparar el rendimiento y las capacidades de diferentes soluciones tecnológicas.
Además de estos aspectos estratégicos, Sokpol valoró especialmente las características técnicas de la propuesta. La robustez de la inyectora híbrida Elion 3200, su elevado rendimiento y el planteamiento general del proyecto se ajustaban a los requisitos de la empresa para mantener una producción estable, industrializada y con un elevado nivel de control del proceso. Todo ello contribuye a reducir los costes de fabricación y mejorar la posición competitiva de la compañía.
Roman Sobczyk, fundador y propietario de Sokpol (segundo por la derecha), junto a Patrick Waldvogel, responsable de la unidad de negocio CAP de Netstal (primero por la derecha); Daniel Smith, Area Sales Manager de Corvaglia (tercero por la derecha); Mateusz Kostrzewski, director de fábrica, y Jerzy Urbanski, vicepresidente del consejo de administración de Sokpol.
Otro de los elementos que influyó en la decisión fue la colaboración entre Netstal y Corvaglia. Frente a otras alternativas que habrían requerido desarrollar una planta piloto antes de su implantación industrial, la solución presentada ya contaba con un diseño de tapón probado y listo para su utilización. Esto facilitó una puesta en marcha más rápida y una integración directa en las líneas de llenado existentes, un aspecto especialmente importante para las aplicaciones de llenado aséptico.
Sokpol también destaca la colaboración mantenida entre Netstal, Corvaglia e IMD vista durante todas las fases del proyecto, desde la preparación de la oferta hasta la puesta en marcha de la instalación. Durante el arranque de la producción, el personal de la empresa recibió formación específica sobre el proceso de inyección de tapones, así como asistencia técnica en planta para estabilizar la producción, incluso durante los turnos nocturnos y fuera del horario habitual de trabajo.
La nueva instalación permitirá a Sokpol fabricar internamente tapones de 38 mm para sus líneas de llenado aséptico, reforzando el control sobre la calidad y el diseño de los cierres, reduciendo la dependencia de proveedores externos y mejorando la eficiencia de producción gracias a ciclos inferiores a cuatro segundos
























