Entrevista a Rafa Ortega, CEO de Raorsa
En una visita de Plásticos Universales / Interempresas a las instalaciones de Raorsa en Alcàsser (Valencia), pudimos comprobar de primera mano la dimensión y el nivel tecnológico alcanzado por una empresa familiar que ha sabido evolucionar sin perder los valores que marcaron sus inicios. Honestidad, cercanía, compromiso y capacidad de respuesta siguen siendo hoy pilares fundamentales de una compañía que ha convertido el servicio técnico y el acompañamiento al cliente en parte esencial de su propuesta de valor. Con un amplio stock de maquinaria, unas instalaciones modernas y automatizadas y una clara apuesta por la tecnología de inyección más avanzada, Raorsa se ha consolidado como uno de los referentes del mercado español.
Durante nuestra visita se pudo observar un gran número de máquinas en vuestro almacén. ¿Qué refleja este dato sobre el momento actual de la empresa y del mercado?
Refleja varias cosas. La primera, la confianza que muchos clientes siguen depositando en nosotros. Mantener un volumen elevado de maquinaria disponible requiere un esfuerzo importante, pero responde a una forma de entender el servicio que llevamos años construyendo.
Hoy el mercado pide rapidez, planificación y capacidad de respuesta. Muchas decisiones ya no pueden esperar meses. Disponer de maquinaria y estructura nos permite responder con mayor agilidad y reducir tiempos en proyectos donde la velocidad también forma parte de la competitividad.
También es una señal de un mercado que sigue activo, aunque cada vez más exigente y técnico.
Vista exterior de las instalaciones de Raorsa en Alcàsser (Valencia), uno de los centros tecnológicos y logísticos de referencia del sector.
¿Cómo definirían hoy su posicionamiento dentro del mercado español de distribución de maquinaria de inyección?
Nunca nos hemos visto únicamente como un distribuidor de maquinaria.
Nuestro papel consiste en acompañar al cliente en todo el recorrido: entender el proceso, asesorar, poner en marcha, dar soporte y seguir estando presentes cuando la máquina ya está produciendo. Al final, la inversión no termina cuando la máquina entra por la puerta. Ahí es donde empieza gran parte del trabajo.
Rafa Ortega, CEO de Raorsa, junto a una inyectora TOYO Serie 7 durante la visita a las instalaciones de la compañía.
¿Qué les diferencia frente a otros distribuidores en un contexto cada vez más competitivo?
Creo que la diferencia está menos en lo que decimos y más en cómo trabajamos.
Tenemos conocimiento técnico, capacidad logística y un equipo preparado para responder rápido, pero sobre todo intentamos mantener algo que con el tiempo se vuelve cada vez más importante: estar cerca del cliente cuando realmente nos necesita.
La maquinaria evoluciona y la tecnología cambia, pero la capacidad de respuesta sigue teniendo un valor enorme.
José Ortega, fundador de Raorsa, en su despacho de las instalaciones de Alcàsser.
¿Cómo ha evolucionado la empresa desde sus inicios y qué papel ha tenido la figura de su padre en ese desarrollo?
La empresa ha evolucionado mucho. Ha pasado de un negocio familiar muy centrado en la distribución a una estructura mucho más técnica y especializada.
Pero hay cosas que no han cambiado.
Mi padre sentó unas bases muy claras: esfuerzo, cercanía y rigor. Y quizá lo más importante, entender que detrás de cada máquina hay una empresa que necesita respuestas.
Esa forma de trabajar sigue muy presente hoy.
¿Qué valores o forma de trabajar heredados siguen presentes hoy en la compañía?
Seguimos trabajando desde una idea bastante sencilla: cumplir lo que prometemos.
La cercanía, la honestidad y el compromiso con el cliente siguen siendo pilares importantes. Pero si tuviera que destacar uno, probablemente diría el acompañamiento.
La venta es un momento. La relación con el cliente dura muchos años.
Vista general de la nave principal de Raorsa, donde la compañía dispone de un amplio stock de maquinaria de inyección.
Podemos decir que las instalaciones de Raorsa en Alcàsser destacan por su dimensión, por el orden y la modernidad de sus salas. También el almacén automatizado… ¿Qué papel juegan estos aspectos en su forma de entender el servicio al cliente?
Juegan un papel muy importante, porque el servicio no depende solo de la voluntad de atender bien. También necesita estructura.
Contar con instalaciones amplias, organizadas y preparadas nos permite trabajar con más eficiencia, reducir tiempos y dar una respuesta más rápida al cliente. El almacén automatizado, el showroom, las zonas técnicas y la disponibilidad de maquinaria forman parte de una misma idea: tener capacidad real para responder.
Para nosotros, las instalaciones no son solo una carta de presentación. Son una herramienta de servicio.
Han mencionado planes de ampliación de sus instalaciones. ¿Qué actividad prevén desarrollar en ese nuevo espacio?
El objetivo es reforzar nuestra capacidad logística y técnica. Queremos disponer de más espacio para maquinaria, demostraciones, formación y preparación de soluciones completas.
También queremos aumentar el número de máquinas disponibles para poder responder mejor cuando un cliente necesita una solución con urgencia. En nuestro sector, tener capacidad de reacción puede marcar una diferencia importante.
La ampliación responde a una necesidad muy concreta: seguir creciendo sin perder agilidad ni calidad de servicio.
La moderna sala de reuniones y formación refleja la apuesta de Raorsa por la modernización y el servicio al cliente.
En cuanto a su actividad, ¿qué marcas distribuyen actualmente en el ámbito de la inyección y de periféricos y equipos auxiliares?
En inyección trabajamos principalmente con TOYO, marca japonesa referente en inyectoras eléctricas, y con Tederic, que distribuimos en España a través de nuestra segunda marca, Inyectia.
Además, completamos nuestra propuesta con periféricos, automatización y equipos auxiliares de fabricantes como Virginio Nastri, Main Tech, Pulian y Alfa Robot, entre otros.
La idea es poder ofrecer al cliente una solución completa, no solo una máquina aislada. Cada proyecto tiene unas necesidades concretas, y nuestro trabajo es configurar la respuesta más adecuada.
Espacios diseñados para reuniones, formación y atención técnica dentro de las instalaciones de Raorsa.
¿Cuáles son las principales características técnicas que definen la nueva Serie 7 de TOYO?
La nueva Serie 7 representa un paso importante dentro de la evolución de TOYO.
Mantiene aspectos históricos de la marca como la estabilidad, el rendimiento eléctrico y la repetitividad, pero incorpora mejoras relevantes en conectividad, monitorización y gestión inteligente del proceso.
Empiezan a aparecer desarrollos orientados al análisis avanzado de datos y a sistemas capaces de optimizar parámetros o anticipar determinadas incidencias. También se refuerza la capacidad de control del proceso, algo cada vez más importante para sectores donde la estabilidad no es una ventaja, sino una exigencia.
Más que añadir funciones, el objetivo es ayudar a que el proceso sea más estable, más eficiente y más fácil de gestionar.
¿Para qué tipos de aplicaciones está especialmente diseñada esta Serie 7 y qué sectores o piezas concretas pueden beneficiarse más de sus prestaciones?
La Serie 7 está especialmente orientada a aplicaciones donde la repetitividad, la limpieza del proceso, la eficiencia energética y la estabilidad tienen un peso decisivo.
Hablamos de sectores como medical, packaging, automoción, electrónica o piezas técnicas de alta exigencia. En todos ellos, la máquina no solo tiene que producir bien, sino hacerlo de forma constante y con el menor margen posible de variación.
En Equiplast, por ejemplo, mostraremos aplicaciones vinculadas a medical y packaging, dos sectores donde se entiende muy bien el valor de una inyectora 100% eléctrica como TOYO.
Qué innovaciones incorpora en materia de digitalización o control del proceso?
La Serie 7 incorpora una visión mucho más conectada del proceso. Integra opciones avanzadas de monitorización, conectividad y análisis de datos, adaptadas a distintos niveles de digitalización según las necesidades del cliente.
La industria camina hacia máquinas que no solo ejecutan, sino que ayudan a interpretar lo que ocurre durante la producción. Eso permite optimizar parámetros, mejorar la trazabilidad y anticipar incidencias antes de que se conviertan en un problema mayor.
Para nosotros, la digitalización tiene sentido cuando mejora la capacidad de decisión del cliente. No se trata de tener más datos, sino de tener datos útiles
Inyectora Si-230-7 de la nueva serie 7.
A través de Inyectia trabajan con Tederic. ¿Qué aporta esta marca al conjunto de su portfolio?
Tederic complementa muy bien nuestra propuesta. Nos permite ofrecer una alternativa competitiva, robusta y versátil, especialmente en proyectos donde el tonelaje, la capacidad estructural o la relación entre prestaciones e inversión son factores decisivos.
A través de Inyectia podemos cubrir necesidades que van desde aplicaciones estándar hasta máquinas de gran tonelaje, con soluciones que encajan muy bien en sectores como automoción, logística, packaging o piezas industriales de mayor dimensión.
TOYO y Tederic no compiten dentro de nuestro portfolio. Responden a necesidades distintas, y eso nos permite asesorar con más criterio
Raorsa distribuye en España soluciones de inyección de Tederic a través de su marca Inyectia.
¿Están notando una evolución clara hacia máquinas eléctricas frente a hidráulicas?
Sí, la evolución hacia soluciones eléctricas es clara, especialmente por eficiencia energética, repetitividad, limpieza y menor mantenimiento.
Ahora bien, no todas las aplicaciones son iguales. Las máquinas hidráulicas o híbridas siguen teniendo su espacio en determinados procesos, especialmente cuando hablamos de grandes tonelajes, aplicaciones específicas o determinadas necesidades de inversión.
Lo importante no es defender una tecnología por encima de otra de forma general, sino entender qué necesita cada proceso y qué solución tiene más sentido para el cliente.
Detalle de una inyectora Tederic instalada en las instalaciones de Raorsa.
Han insistido en la importancia del servicio. ¿Cómo estructuran su asistencia técnica?
El servicio técnico es uno de los pilares de Raorsa. Contamos con un equipo especializado, distribuido por distintas zonas, y con una coordinación central desde nuestras instalaciones en Alcàsser.
Esto nos permite gestionar las incidencias con rapidez, apoyarnos en herramientas de asistencia remota cuando es posible y movilizar recursos técnicos cuando la situación lo requiere.
Además, disponemos de stock de repuestos y de una estructura pensada para reducir tiempos de respuesta. En nuestro sector, una máquina parada no es solo una incidencia técnica. Es producción detenida. Por eso el servicio no puede improvisarse.
El almacén automatizado Modula forma parte de la apuesta de Raorsa por la eficiencia logística y la capacidad de respuesta.
¿Qué valoran más sus clientes en este ámbito: rapidez, proximidad, conocimiento técnico…?
Valoran todo eso, pero sobre todo valoran la confianza.
La rapidez es importante. La proximidad también. Y el conocimiento técnico es imprescindible. Pero lo que el cliente busca realmente es saber que, cuando tenga una incidencia o una necesidad, va a haber alguien capaz de responder.
Ese es el compromiso que intentamos mantener cada día. Porque al final, una relación de confianza no se construye en la venta, sino en todo lo que ocurre después.



























