España creció en 2008 el 1,2%
Los principales resultados de la contabilidad nacional hechos públicos hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), arrojan un crecimiento del PIB para 2008 del 1.2%, siendo el parcial del último trimestre del año del -0.7%.
Estos datos certifican la tendencia decreciente, cuyo comparativo intertrimestral se sitúa en el -1%. De continuar la tendencia, la economía nacional estaría ya en recesión, dato que no se conocerá hasta la publicación de los resultados del PIB del primer trimestre de 2009. No obstante, los datos del INE no desvelan nada nuevo, pues ya en el provisional hecho público por el INE el pasado 12 de febrero coinciden con los datos definitivos.
Otra de las variables destacables del balance es la demanda nacional, donde la inversión en construcción se reduce en el cuarto trimestre el 10.9%.
Demanda nacional
La mayor contribución negativa de la demanda nacional en este trimestre se debe a una intensificación del decrecimiento tanto del gasto en consumo final de los hogares como, especialmente, de la formación bruta de capital fijo. En esta última destacan por sus registros negativos tanto la inversión en vivienda como en bienes de equipo. Finalmente, el gasto de las Administraciones Públicas evoluciona de forma opuesta a los anteriores agregados, acelerando ligeramente su crecimiento en este trimestre.
La inversión en construcción continúa reduciéndose en el cuarto trimestre, alcanzando una variación interanual del –10,9%. Atendiendo a sus componentes, la inversión en vivienda vuelve a registrar tasas de crecimiento muy negativas (–19,6%), debido al descenso paulatino en el ritmo de comienzo de nuevos proyectos residenciales. Por su parte, la obra en infraestructuras y edificios no residenciales presenta un decrecimiento del 1,4%.

Demanda exterior
La demanda exterior neta de la economía española mejora 1,2 puntos su contribución al PIB trimestral, pasando de 1,1 a 2,3 puntos. Tanto las exportaciones como las importaciones contraen su nivel en este período, si bien éstas últimas lo hacen de una forma más acentuada.
Las exportaciones de bienes y servicios minoran su tasa de crecimiento del 1,5% al –7,9%, en consonancia con la desfavorable evolución de la demanda nacional de los países a los que se destinan. Esta evolución negativa se aprecia en mayor grado en la exportación de bienes, que reduce su nivel un 10% en este trimestre, y en el gasto turístico de los no residentes, que lo hace un 11,8%. Finalmente, la exportación de servicios no turísticos presenta un crecimiento del 3,6%, mejorando el registro negativo estimado para el trimestre precedente.
Por su parte, las importaciones de bienes y servicios acentúan su contracción (del –2,0% en el tercer trimestre al –13,2% del cuarto) de forma coherente con la disminución de la demanda nacional. Sus tres componentes presentan evoluciones similares: la importación de bienes pasa del –2,4% al –14,4%, la de servicios no turísticos, del 0,2% al –8,1%, y las compras de residentes en el resto del mundo, del –3,9% al –12,1%.

Oferta
Desde la óptica de la oferta, todas las ramas de actividad, a nivel agregado, registran comportamientos más desfavorables que en el trimestre anterior.
Así, el valor añadido bruto de las ramas industriales incrementa su descenso por tercer trimestre consecutivo, estimándose su variación interanual en un –4,7%. En el caso de la industria manufacturera, la bajada es mayor (–5,5%), centrándose los resultados más adversos en la industria de bienes de consumo duradero y en la de bienes de equipo. Por su lado, las ramas energéticas desaceleran el crecimiento de su valor añadido bruto, desde el 2,5% hasta el 0,0%.
El valor añadido bruto de la actividad construcción intensifica su decrecimiento en este trimestre, pasando del –4,6% al –8,0%. Los causas que determinan esta evolución son las mismas que se comentaron en la demanda, es decir, la reducción del nivel de producción, tanto de la obra en viviendas como de la obra en infraestructuras y en edificación no residencial.
La actividad en las ramas de los servicios disminuye ocho décimas su tasa de crecimiento, pasando del 2,9% al 1,7% en este trimestre. Los servicios de mercado desaceleran su crecimiento del 2,3% al 0,7%, mientras que los servicios de no mercado aumentan su ritmo de avance del 5,1% al 5,5%.
La mayor parte de las ramas de actividad de los servicios de mercado muestran perfiles desacelerados, en línea con los resultados del indicador de actividad del sector servicios. En el análisis por actividades, las ligadas a las tecnologías de la información y las comunicaciones son las que tienen un comportamiento más dinámico, mientras que, en el lado opuesto, el comercio de vehículos y de carburante, así como los servicios de selección y colocación de personal y los ligados a las agencias de viajes son las actividades que presentan una tasa de crecimiento negativa más elevada.
Finalmente, las ramas primarias aumentan la caída de su valor añadido (del –0,5% al –2,7%) de acuerdo con la evolución estimada para la producción agraria y ganadera.
Desde la óptica de la oferta los rasgos más destacables en el análisis del cuadro
macroeconómico de 2008 son, por un lado, la desaceleración de las ramas de los servicios (3,1% frente a 4,6%); por otro, la contracción en el nivel del valor añadido de las ramas primarias (–0,6% frente a 3,0%), de las manufacturas (–2,7% frente a 2,8%) y de la construcción (–3,3% frente a 3,5%) y, finalmente, la aceleración de las ramas energéticas (1,9% frente a 0,8%).
INE
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