RINA finaliza las obras de reconstrucción del puente derrumbado de Génova
Han pasado solo 19 meses desde el trágico colapso del puente Morandi, oficialmente conocido como el viaducto de Polcevera, en Génova. RINA, la compañía encargada de gestionar tanto la demolición del viejo puente como la reconstrucción del nuevo, anunció el pasado 29 de abril que había concluido la parte principal del proyecto al colocar en su posición la sección final del puente.
Aunque todavía no está abierto al público, este era un paso importante en el proyecto y era esperado con entusiasmo por la población de más de 580.000 habitantes de Génova. Los ingenieros de RINA han pasado más de 150.000 horas gestionando este proyecto de alto perfil técnico desde el primer día y fueron responsables de entregar el proyecto dentro del presupuesto acordado y a tiempo, a pesar de los desafíos del COVID-19.
Obras de reconstrucción del puente Morandi.
El Comisionado otorgó a RINA el contrato para la Gestión del Proyecto, Supervisión de Obras y Gestión de Seguridad y Salud. La responsabilidad de la compañía abarcó todos los procesos de aprobación y actividades operativas. Un equipo de 90 personas se ha dedicado a administrar el proyecto, liderado por Andrea Tomarchio (Gerencia de Proyecto), Alessandro Aliotta (Supervisión de Obras) y Emilio Puppo (Gerencia de Seguridad y Salud en el Trabajo).
Este ha sido un complejo proyecto de ingeniería civil que ha implicado el trabajo de un amplio equipo que tuvo que abordar la demolición del viejo puente y la reconstrucción del nuevo en un entorno urbano. Los trabajos se llevaron a cabo en un área pequeña y densamente poblada donde también se encuentran importantes empresas industriales como Ansaldo Energía. Está atravesado por cuatro carreteras que llevan a la ciudad y un ferrocarril que es un enlace vital con el puerto de Génova, además de suministros de redes de servicios públicos preexistentes (gas, agua, etc.) y un río.
Los ingenieros de RINA han pasado más de 150.000 horas gestionando este proyecto de alto perfil técnico desde el primer día.
Roberto Carpaneto, CEO de RINA Consulting, señala: “Tener un gerente de Proyecto al frente de una obra compleja como es la del Puente de Génova da como resultado un enfoque dinámico. Por un lado, el proyecto puede continuar cumpliendo con todos los requisitos reglamentarios y normas de seguridad. Por otro lado, el equipo puede reaccionar rápida y efectivamente a los imprevistos que surgen todos los días. Al aplicar las capacidades avanzadas de gestión de proyectos de RINA, fue posible gestionar factores ambientales significativos y comenzar la reconstrucción del nuevo puente al mismo tiempo que la demolición de los restos del antiguo”.
La dimensión del proyecto fue enorme, con más de 3.000 documentos técnicos creados y alrededor de 600 auditorías realizadas con las verificaciones y aprobaciones pertinentes sobre aspectos técnicos, de calidad, de seguridad y ambientales de los planes para la demolición y reconstrucción del puente. El equipo de RINA también llevó a cabo 2.000 inspecciones en las plantas que producen los materiales y elementos estructurales del nuevo viaducto e inspeccionó y verificó la idoneidad y conformidad de 15 instalaciones de producción, incluidas aquellas para la producción de láminas de metal, carpintería metálica, hormigón, barras de refuerzo de hormigón y los laboratorios que realizan pruebas de materiales. Además, se han llevado a cabo más de 250 reuniones y planificación técnica y 220 reuniones de coordinación operativa técnica, lo que demuestra el compromiso de RINA de gestionar el proyecto hasta su finalización manteniendo los más altos estándares.
Este ha sido un complejo proyecto de ingeniería civil que ha implicado el trabajo de un amplio equipo que tuvo que abordar la demolición del viejo puente y la reconstrucción del nuevo en un entorno urbano.
Las operaciones pudieron continuar durante la crisis sanitaria originada por el COVID-19 gracias a la voluntad de todas las empresas involucradas y a la coordinación centralizada del proyecto. Como coordinadora de Seguridad, RINA estableció los protocolos necesarios para mitigar el riesgo de infección cuando el virus apareció por primera vez en Italia. Las principales acciones emprendidas incluyeron la formación continua del personal, la comunicación constante sobre la progresión del virus y las medidas obligatorias de autoprotección requeridas (y proporcionadas). Estos incluyeron el monitoreo sistemático diario de la temperatura, la implementación de turnos grupales que permitieron el aislamiento inmediato cuando fue necesario, el seguimiento diario de los contactos entre las personas y el monitoreo para garantizar que los procedimientos se aplicaran y cumplieran.
Carpaneto continúa: “Este proyecto es uno de los más importantes de mi carrera. El horizonte de Génova se transformó en poco tiempo. Desde el momento del trágico colapso hasta la demolición explosiva de los restos (el 28 de junio de 2019 fue un día especialmente emotivo). Este proyecto ha sido una prueba de la capacidad de RINA para coordinar una operación extraordinariamente compleja. El plan funcionó a la perfección, permitiendo que la ciudad volviera a la normalidad en unas pocas horas, con la máxima seguridad tanto para los trabajadores como para la población. Es una demostración de que Italia es un país que puede seguir funcionando y ser fuerte incluso en los momentos más difíciles, y que su gente puede demostrar una gran gestión y habilidades operativas. Este viaducto es un símbolo importante para el reinicio del país y un punto de referencia para todos. Pero el trabajo aún no está terminado. Nuestra visión está firmemente enfocada en lograr la reapertura del nuevo puente de forma rápida y segura. Cuando llegue ese momento ya sí que estaremos completamente satisfechos”.



































