Latinoamérica necesita incrementar su inversión en infraestructuras, según la Cepal
El pasado mes de abril, la entidad señalaba en su Boletín FAL (Facilitación del Comercio y el Transporte en América Latina) que “las inversiones en obras de infraestructura contribuyen a incrementar la cobertura y calidad de los servicios públicos (por ejemplo, salud, educación, esparcimiento), reduciendo los costos asociados a la movilidad y a la logística, mejorando asimismo, el acceso a los diversos mercados (de bienes y servicios, de trabajo y financieros), otorgando de esta manera, un entorno propicio para incrementar el bienestar general”.
En este contexto, en su comunicado del 13 de octubre, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) advertía, de nuevo, de la importancia capital que representan unas infraestructuras de calidad en el desarrollo socioeconómico de los países de la región.
Para el organismo de la ONU se antoja determinante “revisar el patrón de decisiones de inversión para orientarlo hacia nuevas infraestructuras que acompañen el camino a la igualdad, con sostenibilidad e inclusión”.
Por ello, con la finalidad de “cerrar la brecha existente entre la oferta y demanda de infraestructura”, cuyo déficit supone “una restricción significativa al crecimiento económico”, la Cepal recomienda que los países de Latinoamérica destinen un 6,2% anual de su Producto Interior PIB –en torno a unos 320.000 millones de dólares, unos 252.000 millones de euros, aproximadamente- para satisfacer sus demandas en este ámbito en el período 2012-2020.
Según la Unidad de Servicios de Infraestructura de la División de Recursos Naturales e Infraestructura de la Cepal, “dicha cifra (6,2% del PIB) –que representa una aproximación, y no una recomendación taxativa- resulta de aplicar la trayectoria de la inversión a las necesidades esperadas de infraestructura y asume una repetición del patrón histórico de inversiones de los países”.
Este porcentaje supondría superar con creces el promedio del 2,7% del PIB de la inversión en infraestructura observado para el decenio 2003-2012, una participación que, a juicio del citado organismo, “demuestra que la región no está invirtiendo lo suficiente”.
El análisis de la información contenida en la nueva base de datos de inversiones en infraestructura económica en América Latina y el Caribe 1980-2012 (EII-LAC-DB) deja entrever un incremento de la inversión, para el citado intervalo, en las áreas de transporte, energía, telecomunicaciones y agua, gestión de los recursos hídricos y saneamiento, los cuatro principales sectores de infraestructura económica.
Así, por ejemplo, con los datos de 2012 –último año para el cual hay información disponible-, la inversión promedio regional en los cuatro sectores se situó en el 3,49% del PIB, con Costa Rica (5,47%) como país líder en gasto en infraestructura, seguido en el ranking por Uruguay (5,08%), Nicaragua (4,93%), Bolivia (4,47%) y Perú (4,46%).Infraestructuras, un elemento clave para potenciar la competitividad de Paraguay
Chile busca financiación para acelerar sus inversiones en infraestructuras
México se vuelca en el desarrollo de sus infraestructuras
Uruguay requiere inversiones en infraestructuras del orden de 26.500 millones de euros hasta 2030





























































