Los elementos esenciales para garantizar la seguridad a bordo
Aunque la normativa establece unos requisitos mínimos en función del tipo de embarcación y de la distancia de navegación, la evolución tecnológica ha ampliado notablemente el abanico de soluciones disponibles, permitiendo a los navegantes reforzar su protección mediante dispositivos cada vez más avanzados y eficaces. Entre los elementos más importantes se encuentran los equipos de salvamento personal, las balsas salvavidas, los sistemas de señalización de emergencia, los dispositivos de comunicación y los equipos destinados a la localización y recuperación de personas en el agua. Todos ellos desempeñan funciones complementarias dentro de una estrategia global de seguridad que busca tanto prevenir accidentes como facilitar una respuesta rápida y eficaz cuando estos se producen.
Shawn Pariaug, director of marketing de ACR Electronics y Ocean Signal, reafirma la importancia de combinar distintos sistemas de protección para maximizar las posibilidades de supervivencia y rescate: “Aunque los chalecos salvavidas o dispositivos de flotación personal (PFD) son uno de los elementos más importantes que hay que llevar a bordo, es igualmente importante llevar una baliza de socorro, como una EPIRB o una PLB, para garantizar que cualquier persona en situación de peligro pueda ser localizada rápidamente”. Además, subraya el valor de complementar estos dispositivos con señales visuales de emergencia que faciliten la localización por parte de los equipos de rescate, especialmente en condiciones de baja visibilidad. Para Javier Corcuera, sales manager Spain de Osculati, la seguridad a bordo va mucho más allá de los equipos destinados al salvamento, y recuerda que las principales medidas de protección incluyen “equipo personal de salvamento adecuado para el tipo de navegación, sistemas de señalización de emergencia, equipo contra incendios, sistemas de comunicación y equipo para la gestión de emergencias y rescate de hombre al agua”. Asimismo, destaca que “es importante que el equipo se evalúe siempre según la normativa del país en el que navega la embarcación y la distancia a la costa”, y recuerda que “un aspecto particularmente importante hoy en día es la gestión de la vida útil del equipo”.
La capacidad de comunicación y localización constituye otro de los aspectos fundamentales de la seguridad marítima moderna. Las radiobalizas de emergencia, los dispositivos AIS y las radios VHF se han convertido en herramientas clave para agilizar las labores de búsqueda y rescate, permitiendo transmitir alertas y compartir información crítica en situaciones de emergencia. A ello se suman los sistemas de señalización visual, que continúan desempeñando un papel esencial en la fase final de localización de las personas o embarcaciones afectadas. En este sentido, Maitane Arana, directora general de Wescom España, señala que “los principales elementos de seguridad incluyen los chalecos salvavidas, las balsas salvavidas, las bengalas pirotécnicas, las balizas electrónicas de socorro como las EPIRB y los dispositivos AIS, así como las radios VHF. Las señales pirotécnicas siguen siendo esenciales debido a su capacidad para proporcionar una señal visual de socorro inmediata”. Una combinación de soluciones que permite actuar en diferentes fases de una emergencia, desde la alerta inicial hasta la localización precisa de los afectados. Además de disponer de los equipos adecuados, el sector insiste en la necesidad de garantizar que estos se encuentren en perfecto estado de funcionamiento y que los usuarios conozcan su manejo. La eficacia de cualquier sistema de seguridad depende tanto de su calidad y mantenimiento como de la capacidad de la tripulación para utilizarlo correctamente cuando las circunstancias lo requieren.
Las innovaciones que están redefiniendo la seguridad a bordo
La seguridad a bordo está experimentando cambios impulsados por la digitalización, la conectividad y el desarrollo de tecnologías capaces de mejorar tanto la prevención como la gestión de emergencias. En los últimos años, la innovación se ha centrado especialmente en aumentar la capacidad de localización de personas y embarcaciones, optimizar la comunicación de alertas y facilitar una respuesta más rápida y eficaz ante cualquier incidente en el mar. Uno de los ámbitos donde esta evolución resulta más evidente es el de los sistemas de hombre al agua (MOB) y las balizas electrónicas de emergencia. La incorporación de nuevas funcionalidades de comunicación y localización está permitiendo superar algunas de las limitaciones que presentaban las generaciones anteriores de dispositivos. En este contexto, Shawn Pariaug, director of marketing de ACR Electronics y Ocean Signal, destaca que “la norma de Clase M garantiza que las radios VHF cercanas emitan una alarma sonora, lo que aumenta significativamente la probabilidad de que la emergencia se reconozca de inmediato. Además, los nuevos dispositivos incorporan capacidades avanzadas de transmisión y recepción de mensajes de socorro, permitiendo no solo emitir alertas AIS y DSC, sino también confirmar que estas han sido recibidas correctamente, un aspecto clave para incrementar la eficacia de los rescates”.
La integración de los distintos sistemas electrónicos a bordo constituye otra de las grandes tendencias que están marcando el desarrollo de la seguridad marítima, y según explica Javier Corcuera, sales manager Spain de Osculati, las innovaciones actuales se orientan hacia una “mayor integración entre los dispositivos y sistemas electrónicos a bordo; desarrollo de sistemas automáticos de alarma y localización; materiales y soluciones de mayor rendimiento y comodidad para el equipo personal; introducción de equivalencias tecnológicas que permitan el uso de soluciones alternativas manteniendo altos estándares de seguridad”. La evolución tecnológica también está impulsando mejoras significativas en los sistemas de señalización y comunicación de emergencias. Las nuevas redes satelitales y los dispositivos de localización avanzados permiten una transmisión más rápida y precisa de las alertas, aumentando las posibilidades de intervención temprana por parte de los servicios de rescate. Al mismo tiempo, los equipos son cada vez más compactos, intuitivos y sencillos de utilizar, favoreciendo su integración en la operativa habitual de las embarcaciones recreativas. Maitane Arana, directora general de Wescom España, señala precisamente que “las innovaciones recientes en seguridad marítima incluyen un mayor uso de balizas de socorro basadas en satélite, una adopción más amplia de dispositivos AIS para hombre al agua (MOB) y mejoras en la señalización de socorro mediante tecnología LED”. Estas tecnologías permiten reforzar tanto la capacidad de localización como la visibilidad de las personas en peligro, dos factores determinantes para reducir los tiempos de respuesta en una emergencia. Más allá de las prestaciones tecnológicas, la innovación también está transformando la forma en que se conciben los equipos de seguridad. La industria apuesta cada vez más por dispositivos capaces de interactuar entre sí, generar alertas automáticas y proporcionar información en tiempo real, configurando un ecosistema de seguridad más conectado y eficiente. A ello se suma el desarrollo de materiales más resistentes y ligeros, así como soluciones diseñadas para mejorar la ergonomía y facilitar el uso por parte de navegantes con distintos niveles de experiencia.
Cerramos este reportaje con una reflexión de Javier Corcuera, sales manager Spain de Osculati, quien pone de manifiesto que “La seguridad en el mar es el resultado de un equilibrio entre la normativa, la tecnología y la cultura de uso adecuado. La información y la formación son elementos clave para transformar las obligaciones en herramientas de prevención concretas, mejorando así la seguridad de la navegación recreativa”.







