Los profesionales del sector de la náutica recreativa valoran la evolución y tendencias de la categoría de pinturas y antifoulings
Hubert Lascaux, country manager España-Portugal de AD Nautic
“La sostenibilidad ha dejado de ser una tendencia para convertirse en un eje estructural del sector. En el ámbito de las pinturas antifoulings, la presión normativa y la creciente sensibilidad medioambiental están redefiniendo tanto la oferta como la demanda. A ello se suma un factor clave en la operativa diaria del armador: cada vez son más los varaderos que restringen o prohíben los trabajos realizados directamente por el propietario, lo que condiciona la elección de productos y exige soluciones más seguras, controladas y eficientes”.
Gonzalo Esteve, responsable de customer service de Estupenda Náutica
“El mercado de pinturas y antifoulings para náutica recreativa atraviesa una etapa de cierta continuidad, donde la confianza en productos consolidados sigue teniendo un peso muy importante en las decisiones de los armadores y de los propios profesionales del sector. Aunque continúan apareciendo nuevos productos y soluciones en el mercado, no se percibe todavía un cambio generalizado hacia otras alternativas, especialmente en aquellos antifoulings que ya cuentan con una trayectoria contrastada en rendimiento y fiabilidad.
La sostenibilidad y las normativas medioambientales están ganando presencia en el sector, aunque su impacto todavía se percibe de forma progresiva en la actividad diaria. Los profesionales trabajan ya bajo normativas específicas y mantienen una vigilancia constante sobre los cambios regulatorios y la evolución de los materiales disponibles en el mercado”.
Josep Mª Guash, director de taller de Hermanos Guasch
“El mercado de pinturas y antifoulings continúa evolucionando hacia soluciones más eficientes, duraderas y sostenibles. En los últimos años, se aprecia una clara tendencia hacia productos capaces de ofrecer un alto rendimiento técnico minimizando al mismo tiempo el impacto ambiental. El usuario final es cada vez más exigente y busca productos que no solo protejan correctamente la embarcación, sino que también contribuyan a optimizar el mantenimiento, mejorar la eficiencia y conservar la estética de la obra viva y superficies exteriores.
Las normativas medioambientales y la creciente conciencia ecológica están transformando de forma significativa el desarrollo de pinturas y antifoulings en el sector náutico. Actualmente, los fabricantes trabajan en soluciones con formulaciones más sostenibles, buscando reducir la presencia de componentes contaminantes sin comprometer la eficiencia y la protección de las embaraciones”.
Juan Pablo Payeras, coordinador de Tiendas Julià Pinturas y Decoración
“El mercado de pinturas y antifoulings para náutica recreativa está evolucionando de forma positiva, tanto en valor como en desarrollo tecnológico. Durante el último año se aprecia una clara orientación hacia productos más sostenibles, con una mayor atención a las normativas medioambientales y a la búsqueda de soluciones con mayor durabilidad.
La regulación europea está teniendo un papel decisivo en esta transformación, obligando a los fabricantes a reformular productos y adaptar sus desarrollos a nuevas exigencias ambientales. Al mismo tiempo, esta evolución está elevando el nivel de exigencia dentro del propio sector. La aplicación de determinados sistemas requerirá cada vez una mayor profesionalización por parte de las empresas, tanto a nivel técnico como en el conocimiento de materiales y procesos.
La demanda dentro del mercado de pinturas y antifoulings para náutica recreativa está evolucionando claramente hacia soluciones más sostenibles, eficientes y duraderas. Cada vez existe un mayor interés por productos con menor contenido en biocidas y por antifoulings capaces de responder a las nuevas exigencias medioambientales sin comprometer el rendimiento”.
Víctor Moure, CEO de Kumbra Yatchs
“El mercado está evolucionando hacia productos de mayor rendimiento, menor impacto ambiental y ciclos de mantenimiento más eficientes. Existe una demanda creciente de soluciones que combinen protección, durabilidad y sostenibilidad, especialmente en embarcaciones de uso intensivo. Además, el incremento de costes operativos está llevando a muchos armadores a priorizar productos que mejoren la eficiencia y reduzcan el mantenimiento a medio plazo.
La influencia de la sostenibilidad es total. Las normativas están acelerando la innovación hacia antifoulings menos agresivos, formulaciones libres de determinadas sustancias contaminantes y tecnologías más respetuosas con el ecosistema marino. Al mismo tiempo, el mercado está respondiendo de manera positiva. Hoy el cliente no solo busca eficacia técnica, sino también soluciones alineadas con una navegación más responsable. Creemos que el futuro del sector pasa por equilibrar prestaciones, sostenibilidad y eficiencia operativa”.
Joan Salom, deputy general manager de Nautipaints Group
“La principal evolución en el mercado de pinturas se centra en la mejora de la durabilidad de los sistemas aplicados. Los fabricantes continúan desarrollando soluciones más avanzadas, con sistemas que incluyen base, laca y procesos de relacado, lo que permite aumentar la vida útil de los acabados y mejorar las garantías ofrecidas por los productos. Una de las principales tendencias es el desarrollo de productos con un menor contenido en compuestos orgánicos volátiles (COVs). Esta evolución responde tanto a las exigencias regulatorias como a una creciente demanda de soluciones más respetuosas con el medio ambiente.
El principal reto será la adaptación a unas normativas medioambientales cada vez más exigentes, manteniendo al mismo tiempo los niveles de calidad, durabilidad y protección que demanda el mercado náutico. La oportunidad reside en el desarrollo e implantación de nuevas tecnologías y soluciones que permitan compatibilizar objetivos de forma eficiente”.
José Luis Sastre, CEO y presidente ejecutivo de Sasga Yachts
“El mercado de pinturas y antifoulings está viviendo una evolución marcada por dos factores: la necesidad de mantener prestaciones y protección del casco, y la presión creciente para reducir el impacto ambiental de los productos utilizados. También vemos un cliente más informado. El armador empieza a entender que la elección del antifouling no debe ser genérica, sino adaptada al tipo de embarcación, la zona de navegación, la temperatura del agua, la frecuencia de uso y el tiempo que el barco permanece armado.
La sostenibilidad y la regulación están influyendo de forma decisiva. El sector se dirige hacia productos con menor impacto ambiental, menor liberación de sustancias perjudiciales y soluciones más controladas en su aplicación y mantenimiento. Esto afecta tanto a fabricantes de pinturas como a astilleros, varaderos, distribuidores y usuarios finales”.
Iñigo Palomo, ingeniero en Titanium Technology
“El mercado ha mantenido una evolución positiva, aunque cada vez más exigente. El usuario final, los talleres y los astilleros buscan soluciones que no solo protejan eficazmente el casco o los elementos sumergidos, sino que además reduzcan mantenimiento, paradas en varadero y costes recurrentes. En este sentido, vemos una demanda más orientada a la eficiencia, la durabilidad y la fiabilidad del producto a medio plazo.
Una de las tendencias más claras es el interés creciente por alternativas más sostenibles y por soluciones que reduzcan la dependencia de productos tradicionales como biocidas. El antifouling convencional sigue teniendo un peso importante en el mercado, pero cada vez se valora más la posibilidad de aplicar tecnologías que minimicen el impacto ambiental, alarguen los ciclos de mantenimiento y mantengan el rendimiento de los componentes protegidos durante más tiempo”.







